miércoles, 22 de marzo de 2017

EQUIVOCACIONES Y MENOS RIQUEZA PARA CHILE.

¿Un historial de equivocaciones económicas y de menos riqueza para Chile? En Enero de 2012, hace más de 5 años, se anticipó que la economía nacional vendría a mal, y coincidió con que el Banco Central bajó la TPM de 5,25% a 5% e inició una tímida, larga y continua baja de la misma hasta este mes, cuando la fijó en 3% Es decir, en este largo plazo la TPM bajó en 2,25%, Desde ese año, las autoridades anunciaban que estas bajas estaban dirigidas a que se reactivara la economía. Casi a fines de ese año, noviembre del 2012, señalamos que era peligroso anticipar el futuro económico con un solo escenario y que era necesario que los especialistas responsables de tomar estas decisiones indicaran los escenarios alternativos posibles. Pero no fue así. El incentivo a invertir y a estimular el crecimiento parecía estar basado en que la tasa real de interés, que había quedado en menos de 1%, impulsaría el crecimiento económico. Desde entonces hemos insistido que las variaciones de la TPM, en este particular ciclo económico, tiene un efecto muy indirecto y lleno de sorpresas sobre la inversión y el crecimiento económico, dadas las muchas variables de tipo político y social que han participado, y lo hicimos ver cuando, en octubre de 2013, preguntamos a la autoridad: ¿por qué se mantuvo la TPM en 5% durante 21 meses cuando la economía ya mostraba claros signos de desaceleración? No sabemos las razones que se tuvo para ello, pero lo que es claro que el escenario utilizado fue tremendamente equivocado. El resto de la historia es conocida, se siguió bajando la TPM con la ilusión de que se estimulara la inversión y el crecimiento del PIB. Pero han pasado largos 5 años y lo anunciado no se cumplió puesto que el 2013 bajó el PIB al 4% desde el 5% del año anterior y siguió en alrededor del 2% en los años siguientes. Y eso ha significado que la riqueza del país y a la cual tienen derecho todos los chilenos ha sido significativamente menor a la esperable. Consideramos que este tema debe interesar a todos porque si se hubiera logrado un crecimiento promedio del PIB del mismo 4%, obtenido el 2013, el aumento de la riqueza de la economía podría bordear en el período 2014-2017 a cerca de los 100 mil millones de dólares, en vez de los menos de 50 mil millones que es posible que se logren. Esto representa mucha riqueza que no se obtuvo para resolver los muchos problemas de calidad de vida de la población más pobre del país. Y todo porque el remedio utilizada fue inadecuado. Esta ha sido una tremenda pérdida nacional causada por decisiones erradas, a destiempo y considerando escenarios que nunca se cumplieron. Todo decisor debe reconocer que el futuro es incierto y que si se equivoca reiteradamente debe retirarse de esa actividad, Con este tipo de autoridades, principalmente públicas, se postergan al infinito el anhelo de ser un país desarrollado, aparte de los muchos otros efectos que esta secuencia de decisiones erróneas producen en todas las actividades económicas, sociales y culturales del país. Por eso concluimos que cuando se asume la responsabilidad de tomar decisiones sobre la TPM, con los efectos que ella produce en la comunidad, se presume que es posible que se produzcan efectos indeseados, pero cuando la autoridad reitera su actuar y, con ello, se reiteran los efectos indeseados, lo que corresponde es hacer a un lado. Y, ahora, trenzarse en discusiones económicas sin entrar de lleno a resolver estos problemas es una manera de dilatar su solución e insistiremos en: (1) que siendo la decisión de la TPM tomada por profesionales con claras orientaciones políticas según se colige de su manera de ser elegidos, es más un cuerpo político que económico y, por lo mismo, sería más propio que la decisión la tomará el gobierno de turno y con ello no diluir las responsabilidades políticas correspondientes y (2) que probablemente el mercado, con las nuevas tecnologías y el manejo de la big data, probablemente sería más certero para determinar las tasas de intereses entre diferentes operadores y clientes.

viernes, 3 de marzo de 2017

¿DE QUÉ EDUCACIÓN HABLAMOS?

¿De qué educación hablamos? ¿De la nueva educación del milenio XXI (NEMXXI) o de la educación tradicional? En educación pueden haber diferentes miradas dado que se trata de un servicio complejo, que lo requieren todas las personas en el mundo, que ocupa cuantiosos recursos, que apunta a que cada persona progrese en muy diferentes direcciones y que ha estado presente desde los comienzos de la humanidad. Por ahora expondremos sólo dos miradas que muestran la evolución a la que es sometida la educación. 1.- Hay una mirada tradicional y conservadora de la educación y es la que se ha estado desarrollando por siglos y en las últimas décadas, caracterizada, por (1) sus cursos, sus secuencias de cursos, sus salas, sus colegios y universidades, sus exámenes, sus niveles, sus grados, sus títulos, por el cumplimiento se ciertas certificaciones y exigencias para que las personas formadas puedan desempeñar determinadas funciones en la sociedad, (2) por diferentes estamentos de profesionales que se encargan de entregar la formación, gestionarla, controlarla, y auditar y certificar sus sistemas y procesos y (3) por grandes, medianas y pequeñas organizaciones que proporcionan las formaciones Esta mirada tradicional y centrada en el aula, se ha estado reformando desde hace décadas, con una mayor profundización desde hace 3 años en algunos aspectos básicos, otros aspectos aún están en proceso de definición y se incluye la vuelta a la gratuidad de la educación. Este tipo de modelo de educación tradicional, en términos de sus objetivos, sus contenidos y procesos, así como sus instituciones no son muy diferentes a las de otros países que buscan con razón mejorar y extender la educación tradicional a toda la población. Se trata de una educación burocratizada que obliga a sistematizar muchos procesos educativos y de gestión, a establecer controles y restricciones de muy diversas naturalezas y a otorgar reconocimientos de formación a los alumnos cuando se cumple con una serie de requisitos o certificaciones formales. Es una educación que es para igual todos, que no toma en consideración ni los objetivos individuales, ni las capacidades cognitivas y de otra naturaleza, ni toma en cuenta que la rápida evolución del conocimiento, de las tecnologías y de los instrumentos educativos va dejando obsoletas muchas de sus bases y de sus infraestructuras. Es una educación centrada en la educación. 2.- Hay otra mirada de la educación que parece que será realizable y que la denominamos como la Nueva Educación del Milenio XXI (NEMXXI) que se está desarrollando en forma más o menos sistemática en los países más desarrollados y que próximamente ayudará, a nivel mundial y a lo largo de la vida de cada persona, a obtener formaciones que le interesen y que tendría un conjunto de características que aún están en proceso de definición, como ocurre, por ejemplo, con las siguientes (1) su variedad (diversity), tanto en las capacidades a ser adquiridas por diferente personas, a diferentes edades y con diferentes formaciones previas, como en la variedad de tiempos y duraciones, lugares o instalaciones donde se obtenga la educación (2) la aparición del estudioso (studious) que serán las personas que se formen de acuerdo a sus intereses, capacidades, perseverancia y competencias que ponga en su desarrollo (3) su permanente actualización (self feeding) de manera de ir incorporando los últimos avances en conocimientos, tecnologías y tendencias (4) su capacidad para proveer (utility) los objetivos que cada persona persiga, en diferentes momentos de su vida con la o las formaciones obtenidas (5) su globalización (world wide) porque las diferentes formaciones podrán ser aprendidas en diferentes lugares del mundo y en los idiomas más comunes del globo (6) su permanente reciclaje para que las personas se mantengan al día en sus capacidades (7) su calidad (quality) basada en diferentes parámetros que se adecuen a los intereses de los studious y (8) su certificación regional o global (certification) para trabajar en diferentes naciones y (9) su costo accesible (accessibility) para la mayoría de la población. Estas características, constantemente negadas y resistidas por la educacional tradicional, vienen ocurriendo desde hace ya muchos años gracias a los importantes avances rupturistas que se realizan como consecuencia del incremento del conocimiento y de la aplicación masiva de las nuevas tecnologías y, llegado el momento, el alejamiento de este nuevo “estado del arte de la educación”, significará un inmenso retraso, con un alto costo social, económico y cultural para los estados y naciones que no lo asuman y, desde luego, para cada persona. Esta NEMXXI se sostiene en diferentes pilares: (1) “que el conocimiento se duplica cada año”, (2) “que los nuevos accesos a la educación y la circulación mundial del conocimiento se reduce en su costo”, (3) “que la aplicación de las ciencias y nuevas tecnologías junto al desarrollo, uso y aplicación de nuevos métodos e instrumentos de aprendizaje estarán más cercanos a las necesidades de los studious” y (4) “que es inminente la creación, la transformación e incorporación de algunas organizaciones globales - IBM, Facebook, Google, Microsoft, Uber, entre otras que se creen - de altas tecnologías, que ven en la educación un mercado de enormes dimensiones, y que tendrán, en un tiempo más bien acotado, un impacto directo en la globalización de la NEMXXI”. Se podría anticipar que en el futuro estas instituciones educacionales globales serán más bien privadas que públicas, teniendo más libertad para transformarse continuamente en un mundo educacional cambiante. Ellas proporcionarán la nueva educación del milenio centrada en cada una de las personas, en forma particular, y que se desarrolla fuera o incluso sin aulas. 3.- ¿Cómo se confrontarán ambos modelos de educación? El modelo de educación que se nace con la NEMXXI se puede confrontar con los modelos tradicionales de educación que funcionan en la mayoría de los países y que lo seguirán haciendo hasta su extinción y reemplazo final, como ha estado ocurriendo en tantos otros campos que no han innovado: Mientras la NEMXXI la tenderán a proveer grandes corporaciones globales en forma personalizada y centrada en los studious, la enseñanza tradicional seguirá siendo proporcionada por miles de instituciones de diferentes tamaños, a las que les será casi imposible extender sus alcances y competir y ser competentes a nivel global o semi global. Por lo mismo, les será difícil liderar un cambio hacia la educación mundial de calidad y que provea un mayor ajuste a los deseos e intereses de los individuos, los que evolucionan en sus necesidades y que buscan sus propios caminos para lograr mayor libertad y felicidad personal y social.

viernes, 30 de diciembre de 2016

HABLANDO O BALBUCEANDO SOBRE EL FUTURO ECONÓMICO?

¿Hablando o balbuceando sobre el futuro económico? Siempre nos ha sorprendido que sea el Banco Central el que haga proyecciones sistemáticas sobre inflación y crecimiento económico y las comunique a la comunidad y que el gobierno de turno no presente ante al país algún un tipo de resumen sobre lo que se puede esperar de él en cuestiones económicas. El Central tiene como decisión principal: subir, bajar o mantener la TPM y continuamente tiene que hacer correcciones a sus cifras anticipadas porque sus modelos, por más poderosos que sean, trabajan sobre la base de datos históricos y sobre cuestiones económicas, políticas, sociales o ambientales inciertas, que tienen posibilidades de hacerse presentes y, en consecuencia, cambiar los rumbos anticipados para la economía. Por ejemplo, el concepto de “escenario base” no deja satisfechas, para nada, las incertidumbres que se harán presente en el mañana y, por lo tanto, habría que poder confrontarlas con las que puede anticipar quién es el verdadero responsable de gran parte de los efectos que se producen en los precios de los productos y servicios y en el crecimiento económico, es decir, el gobierno de turno. Lo se indica está avalado, en buena parte, por el tipo de palabras y de frases que emplea el Central cuando señala, por ejemplo: “proveer información útil para la formulación de las expectativas de los agentes económicos sobre la trayectoria futura de la inflación y del producto”. ¿A caso la información que proporciona no es sólo un valor de entre muchos que pueden ocurrir, sin conocerse su posible probabilidad? ¿Y, por lo tanto, es cierto que sea útil? Otro ejemplo, cuando dice: “se resumen las consecuencias del análisis para las perspectivas y riesgos sobre la inflación y el crecimiento económico en los próximos ocho trimestres”. ¿Quién podría dar alguna certeza sobre lo que ocurrirá en ese período, cuando en los últimos años las desviaciones entre el IPC anticipado y real han sido tan notorias? Llama aún más la atención cuando señala: “los riesgos han aumentado y de concretarse las tendencias delineadas en el escenario base será necesario incrementar el impulso monetario” ¿Es ese escenario base el único escenario razonable para imaginar cómo podría ser el futuro? Creemos que por nuestros estudios sobre futuro la respuesta debiera ser un rotundo no. ¿Por qué tanta seguridad de que el riesgo está dirigido sólo a aumentar el impulso monetario? ¿A caso no es el mismo riesgo que durante los últimos años no produjo el tan ansiado crecimiento económico, con una tasa de interés real negativa, que mermó los recursos ahorrados por las personas? ¿Qué decir de las tasas de crecimiento bajas de Japón y de la UE con tasas de interés negativas? Y, así siguen las muchas otras frases que llaman la atención sobre la anticipación del futuro. Como la siguiente: “Las proyecciones del escenario base considera precios de US$ 2,35 y 2,40 para el cobre el 2017 y 2018, El precio del petróleo se espera será algo mayor que el previsto en Septiembre promediando en torno a US$ 55 el barril el 2017-2018”. ¿Acaso estos no son productos cuyos precios, por años, han sido tan variables y sus cambios de dirección tan sorprendentes? Es por lo anterior que sugerimos la necesidad de tener, entre otras posibilidades (a) que una autoridad ejecutiva decida sobre la TPM y sobre la anticipación de otros indicadores económicos o (b) que el gobierno de turno tenga la obligación de entregar información sistemática sobre indicadores y resultados que se pueden esperar para los próximos trimestres, de manera de poder comparar las visiones, junto con una explicación de las diferencias que se han producido entre lo anticipado y lo real y el aprendizaje que se extrae de esas desviaciones. Conclusión: Creemos que éste es un buen el momento para que se pueda (a) dar más precisiones sobre el significado y la complejidad de las cifras de anticipación económica y los riesgos de tomarlas por su número, y (b) que se den las necesarias explicaciones y las lecciones que se sacan con las comparaciones entre lo anticipado y lo real. Y que, sobre este tipo de conocimiento, se decida sobre la contribución real que tienen las instituciones que son responsables de tan valiosas y riesgosas informaciones.

jueves, 15 de diciembre de 2016

LAS RULETAS DE AI DE LA FED.

Las ruletas de AI de la FED. El afán por anticipar el futuro es una tentación muy acendrada en muchos humanos, especialmente cuando esas anticipaciones están relacionadas con materias financieras y económicas o con recursos o con negocios o con riqueza. Nuestras opiniones nacen de la experiencia acumulada con la aplicación de sistemas expertos construidos con inteligencia artificial (AI) que dan respuestas más amplias que las humanas al incorporar una gran cantidad de variables, parámetros y valores y a dar respuestas de forma casi instantánea y, por otra parte, por nuestro constante aportes al estudio de los métodos de anticipación y de futuro. Lo interesan es que las anticipaciones que hace la FED, que es el Sistema de la Reserva Federal, tiene carácter universal en cuanto a la tasa de interés. La FED es el Banco Central de USA y fue creado en 1913. Con respecto a la determinación de la tasa de interés, por parte de la FED, llama la atención su comportamiento, por lo menos a contar del año 2015 cuando: (1) En Septiembre de 2015 anunció que la tasa de interés llegaría a 1,5% a fines de 2016, a 2,5% a fines de 2017 y a 3,5% a fines de 2018. (2) En Diciembre de 2015 se decide subir la tasa, que había estado estable por siete años, en un 0,25% y la lleva a 0,25 y 0,5%, dada la considerable recuperación de la economía y se reafirman las proyecciones medias para fines de 2016, 2017 y 2018 cuando debiera ser cercana a una tasa normal de largo plazo. Y aquí empieza a operar la ruleta: año 2016. Para llegar a la tasa de 1,5% había que subir 4 veces en un 0,25% y por eso la ruleta inicial sólo tenía el número cuatro, pero como al pasar los meses no hubo alzas, se tuvo que agregar al número 4, a contar de septiembre, los números 3, 2 y 1. Y al final el que salió premiado fue este último. Esta es una “ruleta” muy inteligente porque es capaz de incorporar números en función de lo que la mente humana es capaz de imaginar y de trasmitir, a través del tiempo, y lo podría hacer incorporando la información a un programa que la imite y la mejore en la medida que incorpore más variables y que sea capaz de dar respuestas en mucho menos tiempo. (3) En Diciembre de 2016 se hizo la segunda subida de 0,25% de la tasa de interés y, de esa manera, termina este año con una tasa de entre 0,25% y 0,5% bastante lejana a las anticipadas en Septiembre y Diciembre de 2015. En este mismo mes se anticipa: (a) tres nuevas ruletas inteligentes que terminan con las siguientes tasas de interés para los fines de año: de 1,4% para 2017, de 2,1% para el 2018 y de 2,9% para 2019 y (b) que tienen la advertencia que las perspectivas económicas son muy inciertas y los participantes tendrán que ajustarlas las evaluaciones de sus trayectorias. En resumen y como conclusiones: La FED (1) Como cualquier entidad que se dedica a anticipar cifras económicas se equivoca, porque el futuro es desconocido (2) los errores que cometen con sus decisiones los que asumen, como más o menos ciertos, los valores anticipados son de su propia responsabilidad y el emisor se exime de toda culpa, sin importar la distancia o desviación positiva o negativa , que haya entre lo anticipado y lo real, (3) no hay posibilidad de que el emisor de la anticipación describa detalladamente el modelo usado para decidir el valor futuro delas variables, puesto que si se pudiera hacer se podría simular con inteligencia artificial y, así, eliminar a la FED y su alto costo, y entregarle la responsabilidad de anticipar los valores de la tasa de interés a un programa inteligente. Y, finalmente, cuando escuche que cambios anticipados en algunas variables ya han sido incorporados por los agentes económicos , tenga mucho cuidado y revise lo que paso el 15 de este mes cuando el precio del dólar subió $ 7, aunque se sabía desde hace un año que la FED podría subir hasta 4 veces la tasa de interés.

martes, 6 de diciembre de 2016

¿CUÁN CIERTOS SON LOS VALORES ANTICIPADOS DE LOS INDICADORES ECONÓMICOS?

¿Cuán ciertos son los valores anticipados de los indicadores económicos? Las anticipaciones en la economía son inciertas y hay que tomarlas como tales. Hay muchas instituciones bien conocidas y de prestigio que anticipan cifras económicas en el país y en el exterior, como por ejemplo el…… “organismo autónomo y técnico, que tiene por objetivo velar por la estabilidad de la moneda, esto es, mantener la tasa de inflación baja y estable en el tiempo”. Tomemos, por ejemplo, algunas comparaciones entre anticipación y cifras reales: (1) en marzo de 2013 el IPC anticipado para diciembre de 2014 fue de 3% y la cifra real alcanzó a 4,6%, más de un 50% superior y (2) en marzo 2014 el IPC anticipado para diciembre de 2015 fue de 3% y el real alcanzó a 4,4%, casi un 50% superior, lo que muestra que hubo diferencias significativas. Y con respecto al PIB las diferencias fueron más substanciales, pues desde el 2012 al 2015 las cifras reales cayeron fuera del rango anticipado en marzo del año respectivo. Esta es una demostración clara de que hubo diferencias significativas tanto sobre IPC como sobre PIB, lo que debe haber inducido sesgos en las decisiones de empresas y de personas y significando traspasos, probablemente equivocados, de miles de millones de pesos. Pero lo más grotesco es que el 2013 se empezó a bajar la TPM para incentivar la inversión, lo que no ocurrió. Se decidió, entonces, tener una tasa de interés real negativa y la economía creció cada año menos. Un verdadero record de sin sentidos. Por su parte, a la comunidad de negocios del mundo, y a las personas en general, les interesa conocer esas cifras anticipadas, porque las emplean en sus procesos decisionales, para: invertir, desinvertir, adquirir bienes, fusionarse y otra muchas decisiones económicas. Pero dadas las diferencias que se encontrarán en el futuro entre estimaciones y realidad es necesario cuidarse de emplear algunos conceptos particulares para reconocer que, aun contando con estas cifras, se está siempre tomando decisiones económicas bajo incertidumbre. Es común que los valores futuros de las variables económicas sea el resultado de modelos matemáticos, raciocinios, elucubraciones y adivinanzas de diferente naturaleza que lleva a muchas personas y a expertos, a declarar en reuniones o en medios escritos, por ejemplo, que en un año más la tasa de interés estará en un determinado valor, por ejemplo, 3%. Lo que no dicen es cómo llegaron a esa cifra, ya que no hay ninguna persona o instrumento que esté ubicado hoy día, en diciembre del 2017, diciéndoles que la tasa de interés es de un 3%. Entre hoy y diciembre de 2017 pueden ocurrir un sinfín de cambios y hechos que lleven la tasa a valores muy o poco superiores o inferiores. Por lo tanto, los anticipadores no tienen cómo asegurar que a fines del 2017 la tasa de interés será 3%. La ciencias sociales, por más esfuerzo que hacen no son capaces de responder cuál será con certeza el valor futuro de sus numerosas variables, es simplemente imposible y creer lo contrario es inaudito. Después de mucho tiempo nuestro gabinete ha llegado a dos conclusiones sobre este tema: (1) Para los que formulan y difunden los valores anticipados de PIB, tasa de interés, IPC, precios de productos y servicios, etc. que entreguen antecedentes sobre el método empleado de manera de poder replicarlo, que los posibles elementos de incertidumbre se expresen abiertamente para reconocer la debilidad de las cifras entregadas, e INDIQUEN LOS TRASPASOS DE RECURSOS EN LA ECONOMÍA NACIONAL QUE IMPLICA SI ES QUE SE CUMPLEN LAS ANTICIPACIONES, y (2) Para los que utilizan los valores anticipados que recuerden que las cifras pueden ser cercanas o muy lejanas a las futuras reales y que, por lo mismo, es fundamental establecer los propios escenarios futuros de manera de comparar los entornos en los cuales es más o menos posible que se confirme o rechace las cifras comunicadas. Y que deben tener cuidado en la evaluación de frases como las siguientes: (a) que es muy complejo saber cuál de los escenarios se dará por la incertidumbre que aún existe, o (b) que hay otras incertidumbres del exterior con los procesos electorales en países europeos, los riesgos en China y los ajustes económicos en algunos países de América Latina. Más antecedentes sobre las bases utilizadas para este artículo se pueden consultar por medio de o.villanuevapitonizo@ovo.com. Corolario: Hay que tener mucho cuidado para producir y para usar las cifras anticipadas de las variables económicas.

lunes, 14 de noviembre de 2016

EL MIX DEL MOMENTO POLÍTICO MUNDIAL.

El mix del momento político mundial: sorprendidos por preferencias políticas y escenarios equivocados. En los más de 40 años de consultoría no habíamos visto un hecho que causara tanto revuelo noticioso y de expectativas para los países, las empresas y los negocios como ha sido el resultado de la elección en USA. Pero la sorpresa existe, se acrecienta y toma ribetes alarmantes cuando no se reconoce que para tratar los asuntos del futuro hay que estar preparados. Se debe haber estudiado, trabajado y analizado sobre lo que podría ocurrir en el mañana en la economía, en la sociedad, en los negocios o en otros temas que sean de interés para la comunidad. Una manera de anticipar es construir los posibles escenarios que se podrían producir en diferentes momentos futuros y, por lo tanto, al tomar las decisiones diarias vislumbrar en qué tipo de escenario ellas tendrían más posibilidades de éxito y en cuáles no. Y en la medida que va pasando el tiempo ir corrigiendo la decisión en cuanto la realidad o el escenario elegido se aleje del éxito. Las encuestas que se refieren a temas del futuro, como las conocidas en la elección en USA, con sus dos candidatos principales (HC y HT), anticipaban, erróneamente, una gran preferencia por el primero de los candidatos, lo que hizo que los que se inclinaron por ese escenario reforzaran su decisiones por los beneficios que era de esperar en el futuro, o sea, después del 8 de este mes. En este escenario se debían producir determinados hechos que les fueran positivos o muy positivos para sus posiciones y sus respectivas decisiones a tomar. Pero… Muchos se equivocaron. Y lo que sorprende es que algunos analistas, políticos y gobernantes, empresarios e intelectuales estaban tan seguros que el escenario Clinton les sería favorable que, cuando ocurrió lo que su ciega certeza negaba, en vez de reconocer su equivocación se dedicaron a despotricar contra quien había ganado. Más lógico habría sido empezar por: (1) revisar las razones de la equivocación y (2) de qué manera sus modelos decisionales estaban anulados u obsoletos. Muchas de esas personas influyentes se han sentido engañadas, frustradas, desilusionadas, etc. por muy diferentes motivos, pero les habría sido diferente su despertar el 9 de este mes si hubieran pensado que como “nadie” es capaz de anticipar este tipo de futuro con certeza, debían prepararse para que el escenario futuro pudiera ser el triunfo del otro candidato. Y con ello habría podido prepararse para determinar qué hacer en caso que ocurriera un resultado u otro. En todo caso, con anterioridad al día de la elección tuvimos oportunidad de conocer opiniones de importantes personajes nacionales, extranjeros y hasta primeras figuras mundiales, que decían preferir a una opción y decir que la otra opción era propia de un descerebrado mental y que con sus antecedentes y sus dichos, especialmente para con un sexo, lo descalificaban para llegar a ocupar la presidencia de la nación más poderosa del mundo. Dado que el próximo año vamos a elegir presidente de la República y a miembros menores, recomendamos conocer si su candidato es capaz de pensar en escenarios alternativos antes de darle su voto. Si su candidato no es capaz de ello y habla del futuro como seguro: no lo vote, es un peligro, como ha ocurrido con el último mal enunciado “programa de gobierno” que solo tenía un escenario y cuando usaron esa la palabra en el texto fue para referirse básicamente a una certeza. Creyeron que cuando algo se escribe sobre el futuro éste ocurrirá de seguro. Pero lamentablemente eso no ocurrirá casi nunca o nunca. Ningún candidato puede hablar sobre un futuro cierto, eso es inverosímil. No se deje engañar, especialmente en un país donde por décadas hemos impulsado que la autoridad cree una institución, que utilizando los numerosos métodos de anticipación, pueda informar a la población sobre los posibles mundos en los que nos moveremos en 2020 o el 2030, por decir algo. Aunque nos imaginamos que no es una mala respuesta si se es ignorante, arrogante y displicente.

miércoles, 9 de noviembre de 2016

LAS ENCUESTAS POLITICAS Y SUS ACIERTOS.

Desde hace más de 30 años que hemos estudiado, analizado y auditado encuestas y hemos llegado a la conclusión que cuando se pregunta en cuestiones políticas (o de otra naturaleza) sobre hechos futuros o anticipaciones, sólo por azar las respuestas coincidirán con lo que finalmente ocurre. Las respuestas que dan las personas no se pueden referir a lo que ocurrirá en el futuro porque no lo conocen. Las respuestas se pueden referir a lo que las personas o los expertos encuestados creen que va a ocurrir, a lo que les conviene que ocurra o, por último, dar una respuesta que “los deje bien” delante del encuestador. Lamentablemente las respuestas de este tipo no tiene en si la certeza de lo que ocurrirá y, por lo tanto, lo más seguro es que los resultados no coincidan con lo anticipado. Lo anterior parte de la base de que: “el futuro no existe y es desconocido”: La demostración más clara y rotunda está en lo ocurrido con el resultado de consultas como el Brexit, el plebiscito de paz en Colombia y, ayer, los resultados de la elección presidencial en los Estados Unidos de Norteamérica. Para anticipar hay que tener mucho cuidado y aunque siempre es incierto, hay mejores métodos que las encuestas para hacerlo y, por eso, insistimos que las universidades debieran tener programas de formación superior donde se enfatizará el estudio sobre futuro.