miércoles, 29 de julio de 2020

REVISANDO LOS RIESGOS SISTÉMICOS.


Mr. Rahim Kanani
Digital Editor, IMF F&D
Santiago de Chile, julio de 2020

Me dirijo a Ud. en relación al artículo aparecido el 21 del presente mes en uno de los correos de su institución y titulado “Reckoning with systemic hazards” (Calculando con riesgos sistémicos”) de Ann Florini y Sunil Sharma,  que nos ha parecido muy interesante y sobre el cual tenemos algo que agregar.

Le saluda muy atentamente
Omar  Villanueva O.
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El artículo en referencia incluye un conjunto de temas que muestras las complejidades vigentes en el mundo actual y la necesidad de tomar “decisiones que apunten a opciones robustas, en lugar de optimizadas, que funcionen en una amplia gama de escenarios futuros”. Nuestra consideración es que el artículo toma aspectos importantes del presente, pero que se pueden entender de muy diferentes maneras. Aunque es muy atractivo, meritorio y difícil dar una visión global de los problemas del mundo actual consideramos que no está respaldada por una metodología del mismo carácter. Por  lo cual nos interesa aportar con una que incorpora nuevos  conceptos, que esperamos contribuyan al avance del conocimiento y de la comprensión de sistemas complejos y muy complejos.
1.       El mundo está conformado por cientos de ecosistemas, es decir grupos de materias o singularidades, que son diferentes y que se mezclan (o se pueden mezclar) conformando “conjuntos” con distintos propósitos: describir, estudiar, proyectar, mejorar, anticipar reacciones y resultados y muchos otros y es en este sentido que el artículo de Ann Florini y Sunil Sharma incorpora o  se relaciona con muy diferentes ecosistemas del mundo actual.
2.      Por nuestra parte, olibar Consultores, hemos elaborado un  nuevo paradigma de conocimiento intersticial que reconoce que: (1) hay muy poco estudio sobre las formas adecuadas, posibles o correctas en las que diferentes materias o singularidades  se pueden mezclar o unir para conformar un ecosistema, o cuándo, cómo y por qué se hace. Lo cual lleva a que muchos ecosistemas sólo sean una ilusión o  tan difusos como sus límites y conclusiones o que sean poco precisos y, por lo mismo, se puedan entender de muy diferentes maneras.
3.      Lo anterior se puede precisar al entrar en una de las varias materias incluidas en “Calculando con riesgos sistémicos”:  “la pandemia del covid-19”, que es un ecosistema (cubre muchas singularidades), sobre la cual se  han tomado decisiones a partir de los conocimientos de una singularidad que es la “medicina de las enfermedades” y que a partir de ahí se desencadena una multitud de efectos que son lesivos para la humanidad, hoy día y mañana y mucho más allá. Primero, porque se ha centrado en los “conocimientos de la medicina de la enfermedad” y ni siquiera de la medicina de la salud. Y por eso se exagera los efectos negativos del virus.
4.      Pero el virus no se introduce en el cuerpo de las personas, a menos que las personas no se protejan con medidas muy simples. De manera que los contagiados, aun los asintomáticos y los irresponsables, no pueden contagiar a otra persona si es que está atenta a que no le ocurra. El contagiado puede pasar por varios procesos como enfermo y en muy, pero muy  pocos casos puede fallecer.
5.      Sin embargo, por eso, desde el inicio,  hay que educar a las poblaciones y hacerlas responsables de sus actuaciones, por lo que hay que emplear métodos educativos y didácticos adecuados y controlar sistemáticamente el grado de comprensión y de aplicación de las medidas para prevenir el contagio, que adquiera la población respectiva.
6.      De ahí a llegar a detener el funcionamiento mundial, privar de libertad a miles de millones de personas, producir y generar una pobreza universal es un gran error, es garrafal, fundado en el conocimiento de una “singularidad”, con una ceguera inaudita de las interrelaciones dentro de los ecosistemas afectados. Sus decisiones escapan a sus capacidades, aunque indirectamente se sientan que tienen atribuciones para hacerlo. No se puede negar, sin embargo, que hay Un número importante de fallecidos ha sido producto de retraso en el diagnóstico y tratamientos equívocos que se sigue corrigiendo y de las fallas de los sistemas de salud más que del virus per se. Aunque la experiencia de la epidemia en China había adelantado al resto de países a prepararse, pero no lo hicieron por mantener la salud, sino que mirando sólo lo que se sabía por  la enfermedad.
7.      De esta manera se pudieron evitar las mortales y enfermantes cuarentenas, y la privación de libertad y otras medidas medievales. Y desde luego que no se tuvo en cuenta el descalabro económico, social, político mundial por una enfermedad que la medicina "centrada en las enfermedades" y "no centrada en salud" no fue, no ha sido y difícilmente lo será de anticipar. Mientras se enseñe la formación de los profesionales  en medicina en las enfermedades singulares y no en mantener a las personas saludables con enfoques de salud más integrales y emergentes y más avanzados basados en conocimientos intersticiales se volverá posiblemente a cometer los mismos o similares errores. Y de esta manera se podría reducir  los “riesgos sistémicos” al  acotar la toma de decisiones con conocimientos más potentes y mejor fundamentados.
8.      Para el pensamiento intersticial hay un principio fundamental: “en el universo todo está relacionado”, pero el desarrollo del conocimiento de las diferentes singularidades, o sea, las características, cualidades y propósitos de cada materia que las distingue de las otras, es el camino que ha usado la humanidad para desarrollar el conocimiento experto de cada singularidad (medicina es diferente que astronomía o que sociología). Pero también el pensamiento intersticial reconoce que el más avanzado conocimiento actual, con ayuda de los cuales se tomen decisiones, serán equivocados e incorrectos en cuanto sean superados. Por lo que todo proceso decisional vigente debe estar siempre en sospecha de su validez.
9.      El artículo de marras no  indica de qué manera se interrelacionan las diferentes materias o singularidades que menciona y no creemos que a alguien le interese hacerlo porque tendría que dar muchas explicaciones que serían diferentes en cada caso. Por eso simplemente se “unen” los puntos que se puede consideran que son intersecciones entre las singularidades y eso deja muchos espacios sin dilucidar.
10.  Finalmente, el conocimiento intersticial se centra en: (1) en establecer métodos para hacer las relaciones entre los conocimientos que provee cada singularidad y (2)  en los métodos para encontrar un nuevo conocimiento – aún no conocido ex antes – que existe en los espacios que dejan las características, cualidades y propósitos de cada singularidad o materia cuando se busca unirla a otra u otras materias. 

Y de esta manera -dicho muy en síntesis-  se logra avanzar en trabajar  con ecosistemas de manera más completa y, a continuación seguir indagando en la comprensión del mundo real e intersticial.
Y la dirección del editor es:
Rahim Kanani
Digital Editor, IMF F&D
rkanani@IMF.org / LinkedIn  


lunes, 18 de mayo de 2020

VUELTA A LA NUEVA VIDA DE LA POST PANDEMIA.


La necesidad de anticipar los desafíos y las estrategias de las personas y de las empresas a contar de la reapertura de la economía.

Hasta la fecha el número de contagiados y de recuperados alcanza a poco más de 60 mil personas de una población de alrededor de 19 millones y los números de contagiados son cada día menores, y suponemos que eso va a continuar aunque con algunos altibajos, como ha ocurrido en otras naciones. 

Y, por lo tanto,  como resultado  hasta aquí es que estimamos que la probabilidad de que una persona se haya contagiado es del orden del 0,35%, por lo cual ya nos sentimos que nos salvamos y ahora hay que ir decididamente a la recuperación personal y de las empresas para salir del desastre económico en el que se está.

Un parte importante de las  personas y de las empresas, cercana a un tercio del país, están en una etapa crucial para su futuro inmediato y mediato porque  están viviendo una mediana o fuerte disminución de sus remuneraciones e  ingresos o se les han reducido sus ventas o han tenido que cerrar.

Ahora viene la etapa de reconstrucción y para cada persona o empresa con problemas tendrá que pensar en lo que debe hacer la próxima semana, luego en el próximo mes, anticipar el trimestre que viene trabajando para resolver su propio problema, el problema de sus trabajadores y de sus familiares.

Se puede partir de la base de que la actual crisis económica:
-     - Tiene un costo financiero mundial que  alcanzaría a $ 8,8 billones de US$, (como 40 veces el producto interno anual de Chile) que afecta al mercado nacional y a muchos de los mercados con los que negocian las empresas nacionales.
-       -   Hay miles de desocupados,  la mayoría de los cuales se estima que  no volverá a los cargos que perdieron.
-          -  Hay alrededor de 2 mil millones de estudiantes que se ven afectados.
-      -    Hay miles de pequeñas y medianas  empresas que difícilmente se recuperarán y que proveían o compraban a las grandes nacionales e internacionales

Aunque lo anterior no se observa a los ojos de la mayoría de las personas, porque puede ser una realidad más o menos distante, se une a lo desconocido de las etapas siguientes de la pandemia, de su duración, sus recurrencias  y sus secuelas, lo cual produce miedo en las personas y se señala, en los medios empresariales mundiales,  que paraliza a muchos presidentes, gerentes, profesionales, técnicos y personas en general. Por su parte, otros de estos personajes se afirman en la negación: “que no es necesario un nuevo modelo de vida o  de negocios, nuevos supuestos o nuevas mentalidades, sino que se volverá a las actividades tradicionales y bien conocidas”.

Se dice que, en particular, las personas que vienen de un pasado de éxito, aprenden  de forma violenta lo que es fracasar y eso los hace pensar que todo lo malo pasará y que volverá a ser como antes.

Algunas personas tratan de sacar conclusiones de la crisis financiera del 2008-09 para arremeter en las etapas que vienen. Algo se puede obtener, pero las diferencias son muchas, para empezar ha sido una amenaza a las personas a su salud y a su vida, lo cual no ocurrió en la crisis anterior. Esta crisis tuvo a toda la población del mundo sometida al peligro y al miedo de la enfermedad y de la muerte. Eso no pasó en absoluto en la primera década, para muchas personas esa crisis paso de desapercibida. En esta pandemia los medios de comunicación han sido obsesivos en dar noticias durante gran parte del día  sobre contaminados, recuperados, fallecidos por día y sus variaciones diarias durante más de dos meses. Nada de eso ocurrió entre el 2008-09.

Ahora se ha recurrido al cuidado y al encierro para hacer que aquellos que no se comportan según se ha publicitada (mascarilla, espacio, estornudo, cuarentena, etc.) se comporten de la manera adecuada. Nada de eso en los años 2008-09.
   
Para evitar seguir con otro ciclo de miedo, fracaso y parálisis, las personas no tienen que convertirse en psicoterapeutas de consultorio, pero sí deben abordar la vida emocional propia y la de sus seres cercanos, sea como presidente de una compañía que debe animar a sus altos ejecutivos y a todo el personal, como a un jefe de familia que debe retomar el negocio familiar o reemprender otro negocio que tenía pensado, y desde luego como toda persona que tienen que sacar adelante su propia familia y así mismo.

Y para ello hay que entrenarse para que se reactiven sus capacidades y el pensar en las innovaciones que habrá que hacer, lo cual  es una manera buena e indispensable para revitalizarlos.

Pero se sabe  que estas semanas y meses son momentos de gran incertidumbre con respecto a la empresa: cómo se comportarán sus mercados, sus ingresos y sus costos y  sus deudas y para las personas: ¿recuperaré mi cargo, tendré que buscar algo nuevo, será mejor seguir como independiente?

Y es justamente este futuro cercano y de mediano plazo el que ofrece las mejores oportunidades para innovar, o sino, donde hay que buscar esas oportunidades.

El costo enunciado arriba ya empezó a ocurrir y  hay por lo menos tres tipos de empresas: (a) las de servicios públicos que han seguido funcionando y algunas con demandas crecientes (telecomunicaciones, electricidad, gas, agua, etc.) y  que tendrán ganancias extras, (b) las beneficiadas debido al virus y a los cuarentenas y temas asociados (alimentos, laboratorios, farmacias, medicamentos y equipamiento y algunas de la salud y su prevención, etc.) que son pocas y (c) una gran parte está entre las perdedoras (turismo, hotelería, servicios a las personas, comercio minorista, etc.).

En estos tiempos de dudas e incertidumbre se trabaja mucho con: supuestos, con los valores  y con las actitudes personales  y poco con los datos,  por eso lo que expresa el General James Mattis es significativo: “Tiene que comenzar con los datos. Si sólo puede cuantificar el 10 por ciento del problema en este momento, comience allí. A medida que ingresan más datos, reemplace los supuestos con conocimiento. Y entonces necesitas aplicar tu juicio”.

A partir del pensamiento intersticial, que enseñamos desde hace algunos años,  sabemos que el ordenamiento de empresas, sectores, recursos, empleos, remuneraciones, precios, actuación de los poderes públicos no serán los mismos del año pasado, y a raíz de esos cambios y de los nuevos conocimientos que se producirán las personas aprenderán cuestiones completamente nuevas, de ese nuevo mundo y de esos cambios y si los  aprovechan les darán unas mayores recompensas que las recién pasadas y, desde luego, que las actuales.

Sin miedo, a reiniciar actividades en el nuevo mundo que nos tocará vivir a contar de poco tiempo más, buscando en lo nuevo y en la innovación una forma de vida.



miércoles, 13 de mayo de 2020

martes, 12 de mayo de 2020

Las cifras de la pandemia: ¿Y la encuesta?


Nos llama la atención, como a casi todo el mundo los números. Grandes, chicos, relativos, absolutos y sobre todo las dudas que se produzcan  cuando en función de números históricos se proyecten números que debieran aparecer en el futuro en función de los primeros.

La pandemia ha dado origen a números de varios tipos, y en diferentes estados, principalmente en los contagiados, a partir de los cuales se anticipan diferentes cuadros: los recuperados y hasta lamentablemente los fallecidos.  Pero no se sabe cuál es la proporción de la población que está contagiada, la que está recuperada, etc.

A lo anterior se suma que es posible anticipar diferentes escenarios para la covid-19 como aparece en las noticias del New York Time, en que se supone que se observaría en el futuro una ola pandémica de contaminados que puede durar años. Una ola con alzas y bajas.

Un escenario  hasta comienzos del 2022, tendría con 5 puntos superiores, o picos,  al estado  actual. El segundo tendría un pico hacia fines de este año y hacia el 2021 seguiría con picos más pequeños y diferentes. Y el tercero tendría un pico en pocas semanas más y luego tendría picos menores hasta mediados del 2022.

Por su parte, las cifras mundiales son enormes, como que casi 4 millones están contagiados,  de los más de 7 mil millones de habitantes,  un número pequeño.

Según las cifras disponibles no se conoce cuál es la proporción de la población total o local que está contagiada. Y se sabe que la cifra conocida hasta ahora de 4 millones de contagiados es una proporción mínima de la población (0,054%).

Una población tiene determinadas características que se pueden estimar por medio de encuestas, por lo tanto, ¿no sería  interesante disponer de mediciones periódicas  a una muestra aleatoria de una población para identificar la proporción de los contagiados, de los sanos y de los recuperados?

Ciertamente que esto significa un costo, pero ¿acaso no es importante ir sabiendo en qué medida el virus ataca a una población, con qué velocidad de avance y de retroceso  y con ello encauzar los otros recursos invertibles, que son demasiados, a otros temas?  


lunes, 11 de mayo de 2020

Pandemia y crisis económica: ¿Del Pensamiento Singular al Pensamiento Intersticial?


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Pandemia y crisis económica: ¿Del Pensamiento  Singular al Pensamiento                                 Intersticial?

Mayo de 2020

Quienes dominan el “pensamiento y el conocimiento intersticial”[i] están en condiciones de analizar,  con un nuevo enfoque, los  puntos de vista diferentes o contrapuestos, o  los conflictos,  que se producen cuando se plantean problemas o soluciones que tienen que ver con temas que interesan y afectan a la sociedad, a las empresas, a las comunidades y a cada ciudadano.

Una mirada a esa realidad desde el punto de vista del conocimiento.

Las presentaciones de temas y los conocimientos que se emplean. Cuando una persona propone un tema de interés, o enfrenta a un interlocutor en una materia que es controvertible, se parte con un enunciado principal y luego se va derivando a temas relacionados, hasta conformar un recorrido lineal de causas y efectos, lo cual se basa en el conocimiento que posee o que emplea. Por ejemplo, una persona puede hablar sobre el clima vigente de intenso calor, sus efectos nocivos sobre las personas, la ingesta de líquidos, el vestuario más apropiado, los ejercicios más convenientes según las edades, los costos de las diferentes alternativas de climatización interior, sus proveedores y puede seguir ahondando su listado. Este tipo de discursos se repite en muchísimos temas y es muy normal. La secuencia de los temas que siguen al intenso calor depende de cada persona y no se puede pedir que esa secuencia sea la misma para personas que tienen diferentes formaciones, experiencias y conocimientos. 

La situación actual de la pandemia del coronavirus y de la crisis económica, en forma conjunta, que se vive en el mundo se presta para lustrar ese tipo de secuencias. Cada comunidad recibe orientaciones  por personas que son voceros de posiciones nacionales e internacionales que tienen relación con esos dos temas  y de sus íntimas relaciones con, por ejemplo: la política, la economía, la educación, el gobierno, las relaciones entre naciones, el empleo, las cuarentenas, el abastecimiento de las actividades industriales y de la alimentación y muchos otros aspectos con los que se pueden interrelacionar y afectar mutuamente.

Es común que los que hablan principalmente sobre de la salud (virus, pandemia, contagios, recuperación, fallecidos, evaluados, personal sanitario, ventiladores, cuarentena, etc.) reconocen que sus acciones, dirigidas a resolver el problema central, producirá una seguidilla de efectos sobre la educación (enseñanza a distancia o nuevas salas de clase),  con el empleo y el trabajo en sus diferentes modos, con el uso intenso de los  medios de comunicación digitales,  sobre el aprovisionamiento de insumos crítico para la salud, sobre las decisiones políticas para proveer de recursos a los desempleados, la necesidad de financiar actividades que no estaban consideradas  y hasta de los tipos de criminalidad que hay que combatir y  no faltan los que agreguen a lo anterior, las restricciones a los deportes y los ejercicios físicos en calles y parques, las restricciones a las libertades de los ciudadanos para movilizarse y hasta la prohibición de celebrar fiestas tradicionales y costumbristas. En este ejemplo, el vocero de la salud reconoce que una medida correcta debe tomar en consideración los temas anteriores u otros más que le interesen. Por su parte, un vocero de la economía, puede reconocer que la secuencia anterior es en parte correcta, pero que es débil en algunos aspectos y que considera que una materia importantísima es el financiamiento, que habrá que dictar leyes especiales, cambiar la destinación de algunos recursos del presupuesto nacional, que se puede recurrir a créditos externos y ayuda internacional, que hay que suplementar los sueldos de quienes pierden sus empleos, dar sustento a las personas de menores recursos, reorientar los impuestos, estar atentos al momento en que hay que reactivar la economía, etc.

Cada uno de estos dos voceros está  hablando a partir de su tema central y de ahí elaboran una secuencia con otros temas que son importantes y con los que considera que hay relaciones. Se puede suponer que el vocero de la salud es un profesional, posiblemente un médico, que puede tener otras profesiones y experiencias y que no puede dejar de mencionar  en su presentación algunos aspectos económicos y que, por su parte,  el vocero de economía tiene los estudios respectivos y también de otras materias y se refiere en su discurso a los flujos de dinero de la salud, al retardo de la educación y a la cesantía que se viene.

Podría continuarse imaginando que haya un vocero de la educación o de la legislatura o del deporte que también podría describir una secuencia de sucesos a partir de la pandemia o de la crisis económica. Y en un tiempo determinado la comunidad podría estar escuchando noticias en relación a todas las secuencias anteriores.

Se puede, por lo tanto, establecer que en la realidad hay muy diferentes personas que pueden referirse a la pandemia o a la crisis económica: (a) cada una enfatizando alguna secuencia de relaciones similares o muy diferentes, (b) que las relaciones entre las secuencias están limitadas a sólo una parte de ellas, (c) y que no se detalla las razones para establecer sólo esas relaciones.

De esta manera, si fuera posible reunir a las principales secuencias manifestadas, en materia de pandemia y de crisis económica,  por los diferentes voceros: médicos, educadores, economistas, políticos (de diferentes posiciones), científicos, comentaristas, congresales, ministros, alcaldes, dirigentes de organizaciones sociales, estudiantes y a otras que el lector pueda imaginar se estaría llegando a un tipo de integración o de ecosistema, donde se reconoce que para cada uno de los voceros sólo recoge una parte más o menos reducida de la realidad, y que el conjunto de temas, aunque tengan similitudes y contradicciones conforman una visión más completa de la realidad que cada uno de los temas en forma individual. Es decir, el intento de la integración, o sea,  el ecosistema da una visión más completa de la realidad.

No se trata de juzgar si el conjunto es comprensible y coherente, sólo importa que el cúmulo de opiniones expresadas sea mucho más completo que cada una de las secuencias en forma aislada y mostrará que cada vocero lo hace en relación a los conocimientos que posee o que cree poseer.

La presencia de temas singulares en los planteamientos de los voceros. Para efectos del pensamiento intersticial hay que considerar que el dominio de su interés está en trabajar en pos de la idea de reducir la ignorancia que existe, o la falta de conocimiento, capaz de permitir que el conjunto anterior se haga más coherente.

Por este motivo, se dispone de algunas definiciones que se deben tener en cuenta, como ocurre con el término “singularidad” que se refiere a cualquier  materia o conjunto de  conocimientos que se  distinguen por sus atributos, características y propósitos y que se reconoce  que se puede diferenciar con facilidad de características y propósitos de las otras múltiples materias o conjuntos de conocimientos. Lo cual está bien representado por las diferentes profesiones y grados académicos que proveen las instituciones de educación superior del mundo.  La singularidad es una definición muy amplia  puesto que se puede emplear para entender que dos profesiones son diferentes (meteorología y kinesiología) como cuando se establece al tener dos objetos, por ejemplo, un clavo y una semilla, que son fácilmente distinguibles por sus características, atributos y objetivos.

Por ejemplo, el que habla de deporte, que puede ser un periodista,  emplea conocimientos propios de  esa singularidad, pero como enfrenta situaciones que van más allá de ella, debe incorporar elementos de otras singularidades, sobre las que a veces domina, a veces sabe poco y algunas veces muy poco, pero que le parece que es necesario para afirmar sus argumentos o sus proposiciones sobre el deporte. Si alguien se refiere al tema de la salud como médico, porque es la profesión que ha estudiado y que ejerce diariamente, no está impedido de relacionarla con la economía o con la sociología o con la política y, por lo tanto,  puede hablar y argumentar con algunas relaciones con otras singularidades que considera que son válidas. Por otra parte,  hay personas que han estudiado alguna carrera (derecho, odontología, decoración, periodismo, contabilidad, etc.) o que han trabajado en diferentes temas con diferentes profundidades, que creen que eso les da derecho a relacionar, con cierta libertad, sobre el contenido de  otras carreras, aunque sobre ellas tenga nociones artesanales o se deje guiar por tabúes o por  cuestiones falsas.

Es decir, hay personas, como quien escribe esto, que teniendo la base de sus conocimientos en una o algunas profesiones o materias, se encuentran permanentemente hablando y argumentando, con sus respectivas razones, sobre singularidades de las que saben poco o muy poco, pero eso no los desanima a hacerlo y aún más, están dispuestos a defender con pasión  sus discursos o sus frases.

Esto conduce a que otras personas, que son “tocadas” con o sin razón, por la mezcla de materias diferentes que emplean esas personas para plantear sus inquietudes y sus propuestas se sientan con el derecho a responder, como parece lógico con su propio conjunto de materias conocidas.

Un caso muy particular y recurrente es el de algunas discusiones políticas, donde se justifican las diferencias porque hay posiciones contrapuestas. Aunque cuando llegan a acuerdos tienen que transar todos de esas posiciones, porque, en general, lo que los unirá para llegar a un acuerdo es otra cosa muy diferente: buscarán llenar los vacíos que existen entre sus posiciones o conocimientos para llegar a un acuerdo. Por eso, sin darse cuenta cuando llegan a acuerdos lo que han realizado es un esfuerzo de llenar el vacío de conocimiento inicial, lo cual es un ejemplo de pensamiento intersticial, es decir, de buscar llenar los vacíos de conocimientos que existen entre las singularidades. Por lo demás este tipo de enfrentamiento, y de acuerdo, es común en las negociaciones que terminan conforme para las partes, aunque se reconozca que la información o conocimiento de cada parte, el poder que posee y el tiempo que dispone jugarán para todas las partes. Pero el acuerdo ganar-ganar es generalmente superior a lo que creían las partes antes de iniciarla y eso constituyó un conocimiento nuevo para los protagonistas.

La lógica y lo llamativo de la mezcla de materias o de singularidades. Los planteamientos singulares o multi singulares son ejemplos que se repiten en muchas situaciones y por los más diferentes actores y autores, por lo cual aparecen como cuestiones naturales, tanto en el pasado como en el presente. Por ejemplo, un vocero de la salud  habla y plantea sus argumentos en materia del tema central de recuperar a la población de la pandemia, pero se da cuenta que sus propuestas deben tomar en cuenta el desenvolvimiento de la educación, porque considera que es muy grave, pero indispensable que se suspendan los estudios por un tiempo y, además, reconoce que el abastecimiento de los bienes de consumo de la familias debe mantenerse, aunque en ambos casos se puede ver afectada la salud de las personas que participen en la educación y en el abastecimiento. Por su parte un vocero  de la educación habla de enseñanza y señala que es importante y mejor que los estudiantes no asistan a clases, porque se pueden contagiar y afectar a miembros de sus familias,  se refiere al financiamiento de los colegios y de otras instituciones de educación, sobre el desempleo de los profesores y sus remuneraciones y de los otros funcionarios de la educación como los que transportan a los estudiantes, sobre la alimentación que se entrega en los colegios o las vacunas para los niños de diferentes edades. Por su parte, un vocero de hacienda le parece que debe decidir sobre  cómo se financia la atención de la salud durante la pandemia, que es un gasto enorme y, también, cómo financiar la enseñanza, en que la primera está funcionando y produciendo y en que la segunda está con una baja actividad creadora. Por su parte voceros de otras materias plantean sus propias secuencias, como lo hacen: los rectores de universidades, los dirigentes de diverso tipo: de gobiernos locales, de los gremios de profesionales,  de empresarios, de trabajadores de las diferentes sectores, de los estudiantes.  etc. que tienen parte importante de sus servicios suspendidos, que están a favor o en contra de reiniciar las actividades o de pedir ayuda financiera del erario nacional para sustentarse o de incrementar la deuda externa.

Y así, a un tema principal o inicial, se van agregando otros temas o singularidades en los argumentos anteriores, con por lo menos  un par de alcances: (a) que hay razones legítimas para hacerlo, pero (b) que casi nunca se explica porque es que se hacen esas relaciones  con materias o singularidades que son diferentes a las de la materia inicial o central. Lo anterior es sólo la constatación, por décadas, de haber escuchado decenas de planteamientos que parten con una materia y luego derivan a otras o a muchas otras.   

Desde el punto de vista del pensamiento intersticial el análisis de las secuencias de los planteamientos lleva a la existencia de un principio fundamental que se refiere a que todo en el universo está relacionado, es decir todos los temas o todas las singularidades,  y lo que ocurre es que el conocimiento que se tiene sobre ese universo, en cualquier momento, es parcial Aunque si queda claro que en la realidad del desarrollo del conocimiento las singularidades están conformando un aparente  todo, una globalidad, que por razones de su desarrollo se han ido haciendo independientes y se han ido apartando de  este principio y, por su parte, el pensamiento intersticial lo que busca es entregar un método que permita llenar el vacío de conocimiento que hace que las singularidades aparezcan como independientes.

Conclusión sobre el vacío entre las singularidades. Hasta aquí se trata de hacer un resumen de lo que se escucha cada día de diferentes voceros y los ciudadanos lo reciben y sacan sus propias conclusiones según las materias que conocen, que dominan, que les interesan y les atraen  o que suponen que saben y dominan. Pero que al final del día dejan más dudas que seguridades. Puesto que no es fácil distinguir si es que existe una sola cadena de relaciones para la pandemia o para la crisis económica que permita reconocer que cada tema ha considerado los eslabones necesarios y ha explicado las relaciones que existen entre las diferentes singularidades incorporadas.

En un mundo así es difícil saber quién tiene la razón. Pero es claro que si un médico dirigiera todo el proceso de recuperación de la pandemia, sin participación de personas que dominan o creen dominar otras singularidades, se consideraría improcedente. Sería como una situación extrema.

Entonces se concluye que se debe equilibrar dos posiciones entre: (a) la imposición de los conocimientos de una materia o singularidad o (b) las múltiples otras singularidades que ven esa misma materia desde el punto de vista de sus respectivos conocimientos. Lo cual no permite  llegar a acuerdos sobre la base de lo conocido. Y hay que reconocer al mismo tiempo que hay que seguir avanzando, pero no sólo en el desarrollo del conocimiento de las diferentes singularidades, sino que también sobre el conocimiento que existe entremedio de ellas, es decir, el desarrollo del conocimiento intersticial.

Entre ambas posiciones existe un vacío ENORME, que no está distinguido, en la actualidad, como área de pensamiento, y luego de conocimiento, y sobre lo cual no se dice nada o casi nada en el avance del conocimiento actual de las diferentes singularidades, de  las diferentes ciencias y del  método científico que se declaran preocupadas del desarrollo del nuevo conocimiento. Pero sobre el VACIO INTERSTICIAL no se avanza en encontrar nuevas respuestas.

El avance del pensamiento y del conocimiento intersticial. Quienes profesan la idea de que debe darse  importancia al pensamiento y al conocimiento intersticial, que se dedica a buscar y a encontrar los conocimientos que hay en los vacíos, hasta ahora, no identificados, que hacen posible relacionar a las diferentes materias y, por lo tanto, encaminarse a que las sociedades avancen para entender que todo está relacionado y que cada singularidad por sí sola no es más que una brizna dentro de la globalidad en la que las personas nos movemos.

Hace más de 10 años que publicamos un resultado del pensamiento intersticial, cuando descubrimos el concepto de espacio saludable,[ii] que fue  el resultado de tomar en consideración los atributos, particularidades y propósitos de las siguientes singularidades: la madera, la ingeniería, la arquitectura, la edificación, el diseño del hogar y de sus muebles, la orientación al sol y a la luz del día, el cobre antimicrobiano (Cu+) y la sustentabilidad.





[i] Carlos Olavarría Aranguren y Omar Villanueva Olmedo: Teoría del  Conocimiento intersticial. Nuevo paradigma. Santiago de Chile,  Enero 2020.   Obra registrada en el Departamento de Derechos Intelectuales con la Inscripción A-298670, Santiago de Chile, Diciembre de 2018.
[ii] Ignacio Cerda, Carlos Olavarría y Omar Villanueva: Espacios Saludables de Cobre-Madera: Nueva Industria para Crear Imagen País. Santiago de Chile,  Registro propiedad intelectual nº  219.737, agosto 2012.



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viernes, 29 de noviembre de 2019

POR QUÉ HAY QUE CAMBIAR LAS DECISIONES DE LOS BANCOS CENTRALES.

En estos últimos años, burócratas, elegidos por políticos, de todo el mundo, se han propuesto bajar las tasas de interés y llegar a decidir que tenga valores negativos, y sin tomar en cuenta o considerar el mayor incremento negativo que agrega la inflación de sus respectivas naciones o mercados. Es decir, han decidido que se produzcan efectos de muy diferentes naturaleza para: los depósitos a la vista, los depósitos a plazo en moneda legal, de jubilados y ahorrantes, de diferentes fondos de ahorro para las jubilaciones, para incentivar los créditos hipotecarios, incrementar el consumo de las empresas y de las personas y muchos otros efectos adicionales. Es decir, han decidido que se produzcan cambios en las riquezas de las instituciones financieras, en las persona, en el comercio y en los depositantes de recursos líquidos. No sabemos cuántos capítulos existen en los libros de economía que enseñen sobre las decisiones de tasas negativas para el desarrollo de las naciones, pero las respuestas que se escuchan son muy variadas y no son nada de convincentes para los cultores de la teoría y la práctica y menos para los respetables ciudadanos.

El embrujo de las tasas de interés negativas.

Hace algunas semanas el Presidente del Banco Central Europeo, anunció un probable “estímulo monetario” es decir, una nueva baja de la tasa de interés de 15 puntos básicos, que en la actualidad es de - 0,4%, o sea, menos 0,4%, por lo que se puede predecir que el camino virtuoso se empezará a recorrer, es decir: se reanudará la compra de activos, ya existentes y la construcción de otros nuevos, por miles de millones de euros, se incrementa la compra de los consumidores al abaratarse el crédito de sus tarjetas, se incrementarán, por lo mismo, los créditos hipotecarios y crecerá la demanda por viviendas y otras construcciones por ser más baratos los créditos respectivos y los consumidores incrementarán sus compras. Y al final, se producirá el tan esperado resultado: el PIB subirá para alegrías de todos los ciudadanos, en buena parte por el aumento de la demanda interna. Y los precios, que no son nada de tontos, aumentarán por esa nueva demanda y, así, se incrementará el IPC. En ese momento, o poco antes (y otras veces mucho después), los burócratas, elegidos por los políticos, decidirán incrementar la tasa de interés para que se frene la inversión y el consumo y el IPC no siga subiendo. Y este relato se guardará para contarlo en el próximo episodio, cuando el crecimiento del PIB este incrementando los precios internos. Pero el Banco Central Europeo, con sus propios burócratas, elegidos por sus propios políticos, ha mantenido una tasa de interés cero desde mediados de 2012 y negativa desde mediados del 2014 con el “sabio propósito de incrementar el crecimiento y de incrementar la inflación” con el propósito de incorporar nuevas demandas en su interior y, por lo tanto, de que la tasa de crecimiento se incremente y eso, hasta ahora no ha ocurrido, porque su tasa de crecimiento ha sido cercana al 2%. Y se habla de milagro porque no está ocurriendo hasta ahora. Y cuando ocurra será verdaderamente un milagro, pero no por la acción de los cerebros burocráticos y sus generadores, los políticos, sino porque se analice con las debidas habilidades y conocimientos nuevos, de por qué el “camino virtuoso está en la ruina”. Pero se puede seguir intentando revisar algunos episodios que no siguieron ese “camino virtuoso”. El año 2000 fue la crisis de las punto.com, y se olvidaron de crisis, pero antes del 2008 se hizo común en USA los créditos hipotecarios y la compra de activos con créditos, frente a esa situación los burócratas del Banco Central subieron las tasa entre el 2004 y 2007 de 2,5 a 5,25 %, para frenar el crecimiento y cuando la relación entre el valor de las propiedades inmobiliarias (real estate) y la renta anual era de 24 veces, demostró que era un sector extremadamente sobrevalorado. ¿Y qué ocurrió?

Una crisis que dejó un reguero de quiebras, y que hasta hoy día tiene sus graves consecuencias, porque para superarla los mismos tipos de personajes, burócratas y políticos, que hicieron que se produjera el fenómeno de las “hipotecas malas” bajaron las tasas de interés y se pusieron a entregar dinero nuevo para que las economías se recuperan de la caída brutal. Y aún no termina de retirarse esos miles de millones de dólares y de euros que están disponibles. ¿Acaso, esa crisis no le costó a Chile gastarse, con la sabiduría de los políticos de entonces, 10 mil millones de dólares para salvar la economía?

Pero esto no es lo único que llama la atención de las decisiones tomadas por los burócratas de los bancos centrales en relación a la tasa de interés y sus materias íntimamente relacionadas, porque con anterioridad el Banco Central de Japón bajó la tasa, por la deflación, a - 0,1% en el 2016 (para reactivar el consumo) después de años de bajo crecimiento y hoy es de 0,010% a diferentes plazos, pero ya en el 2010 la había tenido entre 0 y 0,1 %. Por otra parte, el crecimiento del PIB y de los precios ha tendido a subir en el último tiempo, y con un IPC de 0,6% que hace que la tasa real de interés sea aún más negativa.

Pero, hay más países que tienen tasas de interés negativas o cercanas a cero, que pueden ser aún más negativas si se las relaciona con las inflaciones internas. Por ejemplo, Suiza tiene una tasa de interés negativa que es - 0,750%. A su vez, Suecia también tiene una tasa de interés negativa de – 0.25% y, finalmente, en Australia la tasa de interés es de 1,0 y el IPC en doce meses de 1,6%.

Y hay muchos ejemplos de explicaciones que se dan para decidir tasas de interés negativas, por ejemplo, en Dinamarca se ha usado la tasa negativa para re pactar hipotecas y tomar hipotecas, endeudamiento fácil y peligroso .

Vea a continuación algunas relaciones entre las cifras de crecimiento económico, inflación y tasa de interés de Japón, de la Unión Europea y de uno de sus hasta ahora miembros, el Reino Unido.

Año             PIB  Japón     PIB Unión Europea       PIB Reino Unido
 2018                   0,8                  1,9                               1,4
 2015                   1,2                  2,1                               2,3
 2010                   4,7                  2,1                               1,7
 2000                   2,3                  3,8                               3,5
 IPC                     0,6               1,3-1,6                           2,1
 Tasa interés         0,01             -0,4                                0,75
 
 Y a continuación se muestran cifras nacionales para la relación TPM, IPC y PIB que muestran lo suficiente como para que el lector haga su propia lectura y llegue a su propia conclusión:

 AÑO        MES           TPM %     IPC %       PIB %
2014         Enero            4,5
                 Diciembre     3,0          4,6%          1,8
2015         Enero             3,0
                 Diciembre      3,35       4,4             2,3
2016         Enero             3,5
                 Diciembre      3,5         2,7             1,7
2017         Enero             3,4
                 Diciembre     2,5          2,3             1,3
2018         Enero            2,5     
                 Diciembre     2,75        2,6             4,0
2019         Enero            2,75
                 Junio             2,5   
                 Agosto           2,5           2,0
                 Septiembre    2,0
                 Diciembre                                  2,25-,75% (e)

Lo que se puede observar es que:





























































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































nte casi 6 años la TPM ha bajado, casi constantemente, desde un 4,5% a un 2%, 2 La inflación bajó de un 4,6% en doce meses a un 2,6% en doce meses. 3. El PIB se mantuvo casi sin variación, con la excepción del año 2018. Conclusión 1.- Durante casi 6 años la baja de la tasa, en Chile, no produjo ni aumento de la demanda para que se produjera más inflación, ni aumentó el producto interno bruto como se anticipa repetidamente. Conclusión 2.- Japón baja su PIB, aun con tasas de interés negativas, lo mismo le ocurre a la Unión Europea y a uno de sus miembros, el Reino Unido y el caso nacional es diferente en sus resultados, porque siempre los crecimientos incluidos son superiores a los otros 3 ejemplos, pero la receta burocrática empleada es similar: “bajar la tasa para que crezca la economía” Conclusion 3.- A comienzos del año 2018 publicamos a lo largo del país una nota que decía que “entre los años 2014 y 2017 los burócratas, elegidos por los políticos de turno, bajaron la tasa de política monetaria (TPM) desde el 4,5 al 2,5%” y lo curioso es que no hubo tal aumento en los precios (por el supuesto que una TPM debía impulsar la demanda y con ello los precios de los bienes), sino que el Índice de Precios al Consumidor bajó desde un 4,6% anual a un 2,1% anual. Conclusión 4.- Pero aún más extraño es que el PIB, en Chile, no creció, sino que fue inferior al 2%. (1,825%). Y saber que el PIB venía de cuatro años (desde 2010 a 2014) que creció en promedio un 5,35% anual. Y para el colmo de la desventura de los burócratas, y de los políticos que los eligieron, el año 2018 el PIB subió 4%, para luego volver a caer en el presente año. Las consecuencias mundiales y nacionales de las tasas de interés negativas. Por una parte, se puede considerar que las decisiones de tasas cercanas a cero o negativas, o que son negativas porque las inflaciones son superiores a ellas, les lleva a hacer anticipaciones sobre el futuro de la economía que merecen varias observaciones: (1) Tienen objetivos que van más allá de la economía y, por lo tanto, debiera haber consejeros de diferentes profesiones. (2) La tasa de interés decidida por una autoridad es, generalmente, una tasa de interés más que se podría perfectamente dejar a las fuerzas del mercado, ya que en el mercado hay muchas otras tasas de interés que operan, aparte de las muchas tasas de interés del extranjero a las que hoy se tiene acceso (en muchos países se creía que el precio de las divisas debía ser fijado por “una Autoridad” y hoy día hay muchos que operan como mercados libres)- (3) Las proyecciones de cifras de IPC y de PIB que se entregan, relacionadas con los movimientos de las tasas de interés fijadas son simplemente posibilidades, con una desconocida probabilidad de ocurrencia y nunca apuntan a las crisis que pueden producir, supuestamente porque se trata de desconocer o reducir los peligros de errores por razones bastante concretas: (1) conocimientos insuficientes o por falta de conocimientos, (2) por falta de acuciosidad en los anuncios, o (3) tal vez para congraciarse con quienes los nombran. (4) Los cambios en las tasas no identifican con claridad a quienes favorece y a quienes perjudica, lo que debe estar bien documentado por las estadísticas que manejan esos bancos, pero que se presentan de manera exhaustiva. Volviendo a la crisis del 2008-2009 que terminó generando una cantidad de dinero de tal magnitud que su retiro aún no se termina, pero que dejó muchos recursos en diferentes manos. Si a estos recursos que están ociosos se agregan los de las enormes utilidades de las empresas de altas tecnologías y a los miles de millones de dólares que están en las paraísos fiscales, se llega a la conclusión de que en el mundo hay una gran cantidad de dinero que no se invierte en la creación de nueva riqueza y que con tal de preservar esos enormes volúmenes de dinero se está dispuesto a colocar en instituciones donde deben pagar para que los cuiden, o sea, instituciones que usan tasas de interés negativos, aparte de que muchos de estos fondos eluden el pago de impuestos. Por lo menos hay dos alcances a hacer a las autoridades monetarias. Es legítimo que quien dispone de recursos financieros y que no los invierte en actividades productivas haga con ellos lo que le plazca, pero sin duda que su tenencia bajo condiciones de interés negativo afecta a los ahorrantes de menores volúmenes y eso no parece ser legítimo y por lo tanto la autoridad debiera velar por actuar sobre estas materias. Por eso, no es tan extravagante lo propuesto por Silvio Gessel de que se cobrara un impuesto sobre la posesión de efectivo, o lo propuesto por Greg Mankiw que sugirió que por medio de una lotería se eligiera al azar números de series de billetes y fueran declarados nulos, de manera que fuera peligroso quedarse con dinero en efectivo, bajo tierra o en una institución financiera. Lo anterior está muy ligado a la distribución de la riqueza en el mundo, que según un conocido banco suizo, había en el 2015 casi 34 millones de personas, o sea, el 0,7% de la población que poseía el 45,2% de la riqueza total y que el 10% de las personas más acaudaladas del mundo poseían el 88% de los activos totales. Por otra parte el Fondo Monetario Internacional, en relación con la inversión extranjera directa que está depositada en países como Luxemburgo, o los Países Bajos es atraida con tasas de interés negativa, pero con el mérito de evitar pagar impuesto por esos recursos en los lugares que se produjeron. Pero junto con estos fondos están los que representan casi el 8% del PIB mundial de riqueza privada que está oculta en centros financieros extraterritoriales, algo así como 7 millones de millones de dólares, lo cual se supone proviene de actividades ilícitas. Por lo anterior se hace necesario revisa los roles de los bancos centrales en relación con la determinación de las tasas interés negativas, porque no toman en consideración de las otras muchas variables que determinan la cantidad de dinero que hay en el mundo y en los países, la riqueza que representa y la gran cantidad de recursos que no contribuyen al desarrollo de los países sino que se transforman en dineros acaparados, que no importa pagar porque los cuiden. Pero que representan una base potencial de inflación incalculable en la medida que entren a invertirse o a gastarse en los mercados de los bienes y servicios y creen una crisis monumental en todo el mundo, sin que se haya anticipado porque quienes deben advertirlo, porque estén cuidando sus puestos y sus acuerdos con otros burócratas y con algunos políticos. De ocurrir una debacle en estos términos lo mejor será que los bancos centrales haya que eliminarlos porque lo que a lo que han llegado con la tasa de interés negativa es que han fomentan que los enormes incrementos en la masa de dinero líquido no se inviertan en crear riqueza, sino que se transforman en atesoramiento improductivo. Por eso, qué importa para los acaudalados que la tasa de interés sea negativa, si eso es como pagar un precio porque les guarden sus fondos, pero a un jubilado una tasa negativa es ir a una vida cada día más precaria y fundirle los ahorros que ha realizado con gran esfuerzo a lo largo de su vida. ¿Y qué pensarán los trabajadores activos que están ahorrando para su pensión futura? Los ciudadanos no votamos para que desaprensivos burócratas que tienen remuneraciones millonarias, tomen esas decisiones y, además de que son escogidos, por otros políticos profesionales, que generalmente también tienen rentas millonarias. Pero también hay otras razones para incentivar la eliminación o los cambios profundos a las actividades de los bancos centrales en relación a las tasas de interés. Por una parte, se debe reconocer que el ámbito que cubren los efectos directos de un cambio de carácter “monopólico” de una tasa de interés se refiere a sus consecuencias sobre básicamente dos variables: los precios y el crecimiento de una economía y cuando más a sus efectos sobre los contornos: ahorro, pensiones, excedentes para las instituciones financieras y otras cuestiones por el estilo. Pero, sus repercusiones son muy superiores a ellas como por ejemplo, los efectos sobre el empleo cuando se estimula la construcción o la industrialización o cuando se desincentiva, los efectos que tiene en el transporte para incrementarlo o para reducirlo y así se puede seguir incorporando otros sectores, que aunque se consideren alejados, se ven afectados por un cambio que se presume que está muy alejado de esos efectos. Esto ocurre porque no se toma en cuenta que con el manejo de variables económicas, como ocurre en múltiples materias, se inician variaciones que van mucho más allá que los efectos inmediatos en cuanto a, por ejemplo, precios o crecimiento económico. Estos temas no deben estudiarse sólo desde el punto de vista de una o dos variables, sino que también de otros cambios, aparentemente independientes, que estimulan las reacciones y los movimientos que se producen, por muy diferentes razones, en variables que se supone que no tienen que ver, por ignorancia, de una realidad que está permanentemente interconectada directamente, en el caso de este tema, con el cambio en el valor de la tasa de interés o el futuro de la variación de la tasa anual de crecimiento económico y de la variación en los precios. Hay que modernizarse con la aplicación de ecosistemas y del conocimiento intersticial. A partir de hace algunos años se ha entrado a aplicar dos nuevos conceptos para una mejor comprensión y manejo de sistemas complejos. Los dos conceptos son los “ecosistemas” y el “conocimiento intersticial”. Al considerar la aplicación del ecosistema, se está en mejores condiciones para estudiar, diseñar y manejar los problemas complejos existentes y para hacer frente a la realidad de maneras más coherente y completa que las formas más tradicionales de analizar y de actuar en diferentes situaciones singulares que enfrentan las sociedades Y cuando se aplica el conocimiento intersticial lo que se busca es llenar los vacíos que existen entre los atributos y los propósitos de diferentes elementos o singularidades, para encontrar relaciones que hasta ese momento son desconocidas y que cuando se encuentran pueden ser conocimientos indispensables para llegar a respuestas inéditas para el tradicional conocimiento singular. Sobre la base anterior se puede diseñar y utilizar un “ecosistema económico” cuyo propósito podría estar centrado en, por ejemplo, el desarrollo económico, el que debería tomar en consideración muchas otras variables económicas y otras que provienen de otros tipos de conocimientos. Se debe interrelacionar e integrar las variables económicas con cuestiones tales como: los recursos necesarios internos o si hay que atraerlos desde el exterior, los sectores que tienen expectativa de desarrollo, la disponibilidad de personas calificadas para desarrollar los proyectos para las nuevas inversiones, si el desarrollo de nuevos productos o servicios se debe dirigir al consumo interno o a la exportación, si se dispone de la nuevas tecnologías para ser más productivos, si los centros de educación superior están formando a los profesionales para participar en el desarrollo, si hay que seleccionar los territorios donde el desarrollo sea más potente, y muchas variables más, algunas de las cuales se modificarán, además, por otros cambios independientes, las condiciones legales y ambientales que están en funcionamiento, el espíritu emprendedor de la comunidad y muchos otros más y que son diferentes a los que impulsen a como ahora a las modificaciones de la TPM. Con respecto a la aplicación del conocimiento intersticial se puede decir que debiera ser un paso más avanzado para el mejor diseño y manejo de los ecosistemas. Es decir, que cuando se tenga un cierto dominio público del ecosistema, se podrá ir a la aplicación del conocimiento intersticial. Pero para eso hay que primero introducirlo en la educación superior y luego, en todos los niveles de la educación de manera que forme parte del ecosistema del conocimiento de una sociedad.