martes, 19 de abril de 2016
¿POR QUÉ NO INTERESA EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL PAÍS?
¿POR QUÉ NO INTERESA EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL PAÍS?
En el último tiempo han surgido voces que señalan que no es tan importante el desarrollo económico del país, en especial cuando hay grandes diferencias en capitalización y en ingresos corrientes. Nos parece que esas razones responden a la incapacidad de emprender acciones, por parte de los responsables, de producir ese desarrollo.
Señores: el desarrollo es una esperanza para toda la población, en especial para los más desposeídos (y casi para todos los demás) puesto que si uno de los poderes del país hace la tarea legítima de redistribuir la riqueza el desarrollo es una bendición. Por eso abogamos que el desarrollo económico es fundamental para llegar a ser un país con una población que alcance niveles de vida compatibles con la modernidad que se puede tener hoy día.
Desde hace 3 años que el país no tiene un desarrollo económico adecuado, es decir, sobre el 4 o 5% anual y, por los anuncios realizados dentro como fuera del país, habría que esperar varios años para ello. Nuevamente se está frustrando la propuesta de ser un país desarrollado enunciada, por allá de los años 50 del siglo pasado, por varios mandatarios. Han enunciado, han prometido y no han cumplido.
Hemos señalado que desde hace alrededor de una década los bancos centrales y los gobiernos de importantes países y grupos de países han sido incapaces de producir un desarrollo económico adecuado para sus ciudadanos, y la excepción ha sido China y los algunos países proveedores de commodities, hasta que ese gobierno cambio la orientación de su economía. El desarrollo económico es el producto del ahorro, la inversión y el consumo interno y externo y eso no se logra con medidas como una tasa de interés negativa, como lo ha demostrado Japón por décadas y la imitación de la Unión Europea y de Estados Unidos, o con incrementar el gasto del Estado para incrementar el consumo. En el caso particular de Chile, a partir de la constitución reformada del 2005 hay dos elementos que son fundamentales para incorporar en espera de lograr producir el tan anhelado desarrollo. Por un lado, está el principio de subsidiaridad que parte de la base de que las estructura superiores auxiliares actúan en favor de los individuos y de las comunidades menores y que le corresponde de manera principal al Estado. Y por la otra parte está el derecho de los ciudadanos de desarrollar cualquier actividad económica que no sea contraria a la moral, el orden público o la seguridad nacional, que conforman el sector empresarial.
Si ninguno de los actores: Estado, Banco Central y Sector Empresarial logra en forma individual o en conjunto formular las estrategias y mover las palancas para incrementar el crecimiento económico del país tendrán que cambiar las ideas, los enfoques, y las estrategias y si todo eso falla en el corto plazo muchos tendrán que hacerse a un lado o ser reemplazos en las elecciones de este año y el próximo.
Sin embargo, tener que esperar hasta marzo de 2018 para que se pongan de acuerdo los tres actores, supone hipotecar por casi dos años el camino de la recuperación del crecimientos y que la población tenga un período para el olvido, con muchas ilusiones de desarrollo personal, familiar y nacional derrotados.
Por eso, creemos que este es un momento muy importante para trabajar por incrementar el desarrollo económico y dejar de lado otras materias que pueden ser consideradas muy importantes, pero que no pasan de ser perturbadoras y consumidoras de la limitada inteligencia nacional. Postergar los logros del desarrollo nos aleja de la modernidad y del desarrollo mundial, que enfrenta un enorme desafío por la irrupción, sin barreras, de las nuevas tecnologías que dejarán muchos puestos en el pasado.
viernes, 8 de abril de 2016
GOBIERNOS O BANCOS CENTRALES ¿QUIÉN SE HACE CARGO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO FUTURO?
GOBIERNOS O BANCOS CENTRALES ¿QUIÉN SE HACE CARGO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO FUTURO?
El deseado desarrollo económico de un país es responsabilidad de cada gobierno y, también, del
El papel de los bancos centrales. Existen desde hace muchos años (el primero es el de Suecia fundado en 1668) y si bien han tenido cambios a lo largo del tiempo, son instituciones que diseñan y ejecutan la política monetaria de un país o grupo de países. En algunos casos su función principal es mantener la estabilidad de los precios y, por ello, les corresponde el manejo de la tasa de interés y el apoyo de las políticas económicas generales.
Por ejemplo, la Reserva Federal (banco central) de Estados Unidos, creado en 1913, proporciona a la nación un sistema monetario y financiero y decide la tasa de interés. Por su parte el banco central europeo, creado en 1998, destaca que su capacidad para crear dinero lo protege de la insolvencia y, por eso, puede operar con un capital negativo, puesto que no podría carecer de dinero ya que es quien lo crea.
En consecuencia los bancos centrales tienen funciones de gran importancia e impacto para el funcionamiento de la economía de cada país o grupo de países, así como en la evolución de diferentes e importantes variables: inversión, demanda, divisas, comercio exterior, salarios, empleo, precios, inflación, etc.
Información que entregan los bancos centrales. En general entregan informaciones sobre un conjunto de variables, tanto en su evolución histórica como en la estimación de futuros posibles valores del PIB, de la inflación y otras variables. Este proceso decisional se supone que está orientado a dar estabilidad a los precios internos y a facilitar la inversión y el crecimiento de la economía, lo cual tendría efectos positivos sobre el empleo, la demanda, el comercio exterior y otros muchos efectos en diferentes áreas de la economía. Para estos efectos, tienen la autoridad para fijar el precio del dinero, o sea, el valor de la tasa de interés.
La información que proporcionan los bancos centrales son del siguiente tipo: (a) se espera que las condiciones económicas evolucionen de manera de garantizar sólo aumentos graduales en la tasa de interés; (b)es probable que la tasa de fondos se mantenga, durante algún tiempo, por debajo de los niveles que se espera que prevalezca en el largo plazo; (c) para determinar el momento y el tamaño de los futuros ajustes al rango objetivo de la tasa, se evaluará y esperará las condiciones económicas en relación con sus objetivos de máximo empleo y de x% de inflación; (d) esta evaluación tendrá en cuenta una amplia gama de información, incluidas las medidas de las condiciones del mercado laboral, los indicadores de la inflación, las presiones y las expectativas de inflación, y las lecturas sobre la evolución financiera nacional e internacional.
Es por eso, que es posible que un banco central informe que baja la tasa de interés, y luego se produzca un aumento de la tasa de ocupación y suban los precios, y en otro caso, anuncie una baja de la tasa de interés y luego suba el empleo y baje la inflación. Y así, en diferentes informes de bancos centrales se pueden encontrar declaraciones que son contrapuestas.
En otros casos, se aduce que la decisión de bajar, mantener o subir la tasa de interés, que ha estado cercana o cero o negativas desde hace varios años en muchas partes del mundo, se debe a: las turbulencias previsibles sobre la economía mundial, la volatilidad del mercado financiero y el desenvolvimiento más modesto de China y de Europa.
Lo que explicaría el bajo crecimiento económico mundial. La decisión sobre la tasa de interés, así como las cifras que anticipan el crecimiento del PIB y la inflación son de enorme importancia para el sector público y el privado. La tasa de interés tiene efecto directo sobre el ahorro y la inversión, la demanda interna y el comercio exterior y por lo tanto en el desarrollo económico.
Sin embargo, desde casi una década el desarrollo económico que se logra en los diferentes países del mundo son más bien bajos, lo cual se ha acentuado desde la caída de la demanda de las materias primas (reducción de la tasa de crecimiento económico del régimen totalitario de China); la baja de más del 60% en el precio del petróleo (cambios en tecnologías); la burbuja inmobiliaria China; una comunidad europea de crecimiento bajo y en repetidas crisis y vaivenes desde hace casi una década con una tasa de interés negativa y baja inflación. Este bajo crecimiento muestran que las decisiones que han estado tomando los bancos centrales, que debieran liderar los procesos de crecimientos no están a la altura de las circunstancias y las causas no deben ser fáciles de identificar, pero lo real es que han ayuda poco o muy poco a que el mundo o regiones del mismo crezcan como lo han hecho en el pasado. Si a este estado de cosas se suma los impactos de las nuevas tecnologías en el empleo y en la productividad, y en la necesidad de disponer de personas con mayores cualificaciones el futuro se observa más incierto.
Un ejemplo de economía de bajo crecimiento ha sido Japón, que tiene un gobierno que se endeuda enormemente, lo que debería llevar a aumentar la tasa de interés. Y lo que ha ocurrido es que la tasa de interés ha bajado. Y encima cuando sube el empleo al 97% se supone que deberían subir los salarios y de los precios de bienes y servicios y, por lo tanto, aumentar la inflación: lo que tampoco ha ocurrido.
Y en todo esto tiene relaciones muy directas con las acciones y decisiones de los bancos centrales especialmente, instituciones donde unos pocos actores toman decisiones que afectan de manera profunda a sus respectivas economías y que al parecer, no tienen contrapeso para los resultados que producen sus decisiones. Sus indecisiones son elocuentes. En diciembre pasado la mayoría de los miembros de la FED (Reserva Federal de Estados Unidos) pensaron que habría cuatro aumentos de las tasas en el año 2016, llevando la tasa desde el rango 0% a 0,25% hasta el rango 0,25% a 0,5%. Ahora, la mayoría de los miembros creen que sólo habrá dos alzas más. Y un miembro piensa que sólo habrá una. Y las razones que dan para estas vacilaciones son, por ejemplo: se subirá la tasa de interés cuando el empleo llegue al 5%, aunque eso está ocurriendo desde octubre del 2015. En el caso nacional, se dijo que se mantenía la TPM (tasa real negativa) por diferentes razones: persistencia de la inflación, expansividad de la política monetaria, resiliencia del mercado laboral, deterioro de las condiciones externas, riesgo a la baja de la actividad, baja del petróleo. Algunas de estas variables deben estar en los modelos y, por lo tanto, estar relacionadas, en cambio otras variables son independientes.
Las expresiones más repetidas dicen relación con la entrega de estimaciones sobre algunas variables (controlables y no controlables) las que responden a lo incierto que se considera que es el futuro, como si las estimaciones que hacen se deben a razones especiales, pero no se dan las razones para no estimar los valores que tendrán esas otras variables, que los hacen dudar de variar la tasa de interés. Si por ejemplo, se dice que hay deterioro de las condiciones externas se debería tener una estimación para esa variable y tomar decisiones de acuerdo a ellas. Hace muchos años que los directivos de instituciones y de empresas hacen estimaciones de diferentes variables externas para apoyar sus decisiones, como es natural en el manejo del riesgo.
¿Cuál será el futuro de los bancos centrales? A pesar de todos los esfuerzos que han hecho y están haciendo los bancos centrales para lograr una recuperación de las diferentes economías se llega a la conclusión que sus métodos han sido y están siendo insuficientes. De alguna manera, esta institución va perdiendo fuerza y credibilidad en su acción de ayuda al crecimiento económico y lo que ha ocurrido es un aumento de la masa monetaria que no se emplea en lo que debiera y por más que se bombea dinero, los inversionistas, las empresas, y los consumidores no lo usan para nuevas empresas o producciones. Es decir, los bancos centrales muestran que no son capaces de resolver el problema del crecimiento, ni tienen las herramientas para hacerlo, y no es bueno ni conveniente que sigan recurrentemente tomando decisiones que desde hace años no logran los resultados esperados.
Cuál será el papel de los gobiernos? Si los bancos centrales no son capaces de inducir el crecimiento, los gobiernos debieran incrementar sus acciones para cumplir con este propósito, siempre que sus políticas públicas y sus decisiones estuvieran dirigidas en esa dirección. ¿Será esto posible y real cuando desde hace décadas se trata de llevar al desarrollo económico a países emergentes?
martes, 8 de marzo de 2016
¿QUIÉN HARÁ CRECER LA ECONOMÍA Y CÓMO?
La historia económica de los últimos años, de crecimientos bajos o muy bajos, está respaldada por una cantidad de frases repetidas:
(1) La economía interna no crece porque no hay inversión ni consumo adecuados, los precios de las materias primas están a la baja y el precio del dólar sube.
(2) China crece, pero a tasas decrecientes con los años y no es capaz de demandar productos de países en desarrollo y emergentes, luego, no ayuda al crecimiento externo o este es magro.
(3) En casi todas partes las decisiones de los gobernantes y de bancos centrales no logran revertir la situación de bajo crecimiento
(4) Los llamados países desarrollados no crecen o crecen poco y no saben qué medidas tomar para volver al crecimiento. Hay por lo menos uno que no crece desde hace como 20 años y otros desde hace como 10 años
O sea, los países en desarrollo no crecen o crecen poco, y lo mismo los llamados países emergentes y los países desarrollados y China crece a tasas decrecientes. Por lo tanto, cualquiera decisión que tomen dará lo mismo, porque no habrá tal crecimiento.
Y así el empate es perfecto, el país no crece por razones internas y no crece por razones externas, entonces hágase lo que se haga no habrá crecimiento económico, que por lo tanto no es culpa de las autoridades, ni del clima y, por eso, es lo mismo quien nos gobierne porque de todos modos no vamos a crecer y así como vamos podrimos dejar el cuento de país desarrollado para el Siglo XXII.
Esperamos que el futuro desarrollo de las teorías económicas y de la gobernanza pueda renovar sus conocimientos y procesos decisionales para volver a crecer.
jueves, 25 de febrero de 2016
¿POR QUÉ EL MUNDO NO INVIERTE CON TASAS DE INTERÉS NEGATIVAS?
La tasa de interés ha sido considerada como el precio que se paga por la utilización de dinero durante un plazo. Eso sería en un mundo sin inflación. En un mundo con inflación sería diferente. Si Ud. deposita la cantidad de $ 1.000 por un año y le ofrecen pagar un 10% por ese período, al final del año le pagarán $ 1.100, pero si en ese período, por diferentes razones hay una inflación de 10% a Ud. le pagarán los mismos $ 1.100 y en ese caso el precio que recibirá será $ 0, porque aunque reciba $ 100 de aparente ganancia, sólo se habrá recuperado el poder de compra. Y si, en el ejemplo anterior, la inflación fuera un 20% en el año, lo que tendría la persona sería una pérdida del poder de compra del 8,3% aproximadamente.
Esto viene ocurriendo en el país desde el 2014 porque la Tasa de Política Monetaria (TPM) ha sido inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y por eso los depósitos a plazos y los saldos en cuentas corrientes, en pesos, en muchas instituciones financieras tienen menor poder de compra al final de cada año. La historia de estas dos variables la hemos venido siguiendo, como consultores, de empresas desde antes del año 2000.
Las razones y los modelos empleados para discernir que el valor decidido por personas naturales para la TPM sea inferior a la inflación tiene por objeto facilitar la inversión, en un período de la economía nacional donde ha ocurrido una baja de la inversión y un magro crecimiento económico de alrededor del 2% anual. Lo singular es que la TPM se empezó a bajar al principios de 2012 - hace exactamente 4 años atrás – y lo que hemos visto es un resultado que no se compadece, para nada, con los deseos esperados.
La razón dada por los decisores es similar a la que se han dado muchos bancos centrales del mundo desde hace años y cuyos resultados están a la vista todos los días para las personas, las empresas, los gobiernos, los G20, y las instituciones mundiales de la economía: economías nacionales que crecen muy poco, estancadas o están en recesión.
Una tasa de interés negativa permanente lo que está diciendo, entre otras cosas, a los potenciales inversionistas es que los tiempos que se vienen serán de baja demanda y que como autoridades sólo pueden ofrecer una tasa de interés negativa, para tentar a los incautos para que inviertan en recursos productivos, para que cuando vuelva el crecimiento de la economía esas capacidades productivas adicionales, o más eficientes, cubran las demandas crecientes de los mercados nacional y externos.
El inversionista que no se traga tal propuesta decide cuando más invertir en bienes raíces o inmobiliarios para conservar el valor de su dinero y, así, el tan bullado crecimiento económico esperado se posterga de año en año.
Algo no ha funcionado hasta ahora para asegurar con qué medidas y en qué momento la economía nacional empezará a crecer por encima del 4% (al parecer la única forma de llegar a tener una economía desarrollada). Como tampoco conocemos los posibles escenarios para la economía nacional y las tasas de PIB que anticipan (si es que existen esos escenarios) nos quedan muchas dudas de que el tema del crecimiento se resuelva en esta década.
El propósito de esta nota no es proponer soluciones, sino que como consultores externos dar una opinión que ayude en el proceso de encontrar una solución para lograr algo tan importante como es el crecimiento de la economía.
sábado, 30 de enero de 2016
¿ES POSIBLE MEJORAR LA ANTICIPACIÓN DE CIFRAS ECONÓMICAS?
¿ES POSIBLE MEJORAR LA ANTICIPACIÓN DE CIFRAS ECONÓMICAS?
Una actividad importante y recurrente de la vida económica es la elaboración de proyecciones o cifras de anticipación sobre el o los posibles futuros. Muchas de estas proyecciones se expresan en indicadores o variables como: Producto Interno Bruto (PIB), comercio exterior, precios de materias primas, tasas de interés, índices de precios y de sectores manufactureros y de servicios. Las anticipaciones de variables sobre la economía local o global ayudan a tomar decisiones a las autoridades y al público en general. A su vez, las proyecciones difieren entre instituciones y profesionales, lo que es lógico, por los métodos empleados y por la incertidumbre del futuro.
Las instituciones y los profesionales que realizan estas proyecciones utilizan diferentes métodos y modelos, los que convendría que fueran mencionados, especialmente cuando son modelos complejos o muy particulares o personales.
Una forma de generar cifras de anticipación. Esta nota se refiere a una proyección, hecha hace pocos días por un grupo de profesionales, que recomendaba la mantención de la tasa de política monetaria (TPM) basada en aspectos económicos, como: nivel de Imacec, IPC, dólar, precios de los productos básicos, términos de intercambio, flujos comerciales de capital e inestabilidad financiera, especialmente en China. Todos estos hechos habían ocurrido o estaban ocurriendo y, por lo mismo, se disponía de los datos e información respectiva con certeza. En el comunicado que conocimos para escribir esta nota no se indicaba él o los métodos empleados para llegar a dicha recomendación, ni los beneficios que se obtendrían de aplicar dicha recomendación.
Lo anterior lleva a preguntarse: ¿Qué hubo de futuro en la recomendación de mantener la TPM y en la decisión respectiva? La recomendación tendría efecto si es que la autoridad la usaba en su decisión, la que se tomó al día siguiente. Y aunque muy cercanas las fechas de la recomendación y de la decisión, en ese día pudieron ocurrir hechos que no fueron anticipados por la primera.
Es posible, también, que el decisor haya optado por mantener la TPM sin tomar en consideración la recomendación ya que el informe oficial recurre a otras variables económicas: la tasa de interés de la FED, la volatilidad de los mercados financieros, los eventos en China, la depreciación de las monedas de países emergentes, la caída en las bolsas, la baja en el precio de las materias primas, en particular el cobre y el petróleo, la actividad económica mundial, la variación del IPC, los índices de confianza, la tasa de desempleo, la variación anual de los salarios, todo lo cual corresponde a información histórica. Y se agrega que las “expectativas de inflación a dos años permanecen en 3%” y se reafirma el compromiso de que la inflación proyectada se ubique en el mismo porcentaje. Estas frases se refieren al futuro, pero como ese futuro es incierto, lo más probable es que ese punto en el recorrido de la variable inflacionaria no ocurra. Además, no se explica, ni se sabe, por qué la inflación a comienzos del 2018 será 3%, es decir, se soslaya, por lo menos, lo que tendría que ocurrir entre ese día y comienzos de 2018 para que el compromiso se cumpliera. Y como eso se refiere al futuro, e insistimos que es incierto, sería muy arriesgado anticipar el camino que se está suponiendo se recorrerá en los dos años.
Efectos posibles - deseables e indeseables - de la cifras de anticipación. Lo que sí se sabe es que la TPM estará vigente en un futuro, indeterminable para los agentes económicos. Por los antecedentes obtenidos, tanto en la recomendación como en la decisión, el comportamiento en ese tiempo futuro se ha anticipado sólo sobre la base de datos presentes o históricos, los que no sabemos si tendrán mucha o escasas relación son los acontecimientos reales futuros. Sólo en ese momento futuro se sabrá si la cifra anticipada fue acertada o no. Es posible que la TPM que produzca los mejores resultados en términos del futuro logro de la meta inflacionaria (expectativas de inflación a dos años de 3%) esté alrededor de la cifra decidida. Pero, lo que sí se sabe con certeza es que: en los dos últimos años la TPM elegida no fue la adecuada, con un IPC del 2014 del 4,6% y del 2015 fue 4,4%, bastante lejos del, también, 3% anticipado.
En las noticias en comento no se hace ninguna referencia a elementos de anticipación que podrían ocurrir entre el día de la decisión y principios de 2018, los que podrían tener valores muy diferentes a los utilizados para hacer la recomendación y para tomar la decisión, cuando siempre es posible que en el futuro se presenten situaciones completamente desconocidas o indeseadas, que hagan que los resultados futuros se aleje más o menos de la realidad esperada.
Si es que modelos empleados para tomar estas decisiones, de gran repercusión pública y económica se basan en información histórica sería importante que se anticiparan, por lo menos, algunos aspectos futuros inciertos para la economía nacional o mundial, sobre la base de las tendencias y los cambios en las tendencias, así como de las turbulencias y rupturas posibles, de manera de tener antecedentes alternativos sobre el futuro en el que indicadores como al TPM o el IPC van a producirse. Así, se darían más antecedentes para la toma de decisiones de los agentes económicos. Por esto, nos parece complicado que se tome la decisión de mantener la TPM basado sólo en información presente o pasada y que se excluya la incorporación de elemento de anticipación que señalen que es posible que uno o más de esos elementos futuros posibles altere dramáticamente las consecuencias de tener, por ahora, una TPM inmóvil.
La frase: “las expectativas de inflación a dos años plazo permanecen en 3%” se presta para llegar a distintas inferencias. Que sea un objetivo a lograr, por lo que podría no tener casi relación con lo que ocurra al término de los próximos dos años, dado que los cambios de precio están fuera del control del decisor. Que sea una anticipación de lo que se ha estimado es el valor más probable que ocurra al término de los dos años y, si no se dan sus rangos posibles, terminaría por ser un valor futuro cierto, lo cual atenta contra el sentido de incertidumbre del futuro.
¿Es posible mejorar las anticipaciones? Nos interesa que esta nota sea una colaboración para ayudar a dirigentes públicos y privados, que tan repetidamente tienen que dar cambios bruscos a sus anticipaciones, porque se apartan de sus valores reales, como ocurrió con los “brotes verdes” del 2015 y con la seguidilla de baja en las estimaciones del PIB del año pasado y del presunto PIB de este año. Reconocemos que no es posible tener acierto en las cifras que se anticipan y que quienes son responsables de estos trabajos tienen el mejor de los propósitos de contribuir al desempeño de los agentes económicos y de las personas en general. Además, con los métodos y modelos de anticipación que se dispone en el presente, tal vez nunca seamos capaces de acertar con estas anticipaciones económicas. Pero, por lo mismo, es importante entregar más detalles sobre el camino que se tendría que recorrer para que las cifras anticipadas se cumplieran y, por lo menos, los más significativos cambios que podrían echar por tierra lo anterior.
Algo muy parecido ocurre con las anticipaciones en otros temas económicos, como le ha ocurrido a las empresas mineras y petrolera que por haber anticipado cifras de demandas y de precios y costos alejadas de la realidad, han tenido pérdidas de billones de dólares en sus capitalizaciones en el último año y medio. Tal vez, se sería más prudente, al anticipar cifras tan fundamentales como las demandas y los precios, agregar a los datos históricos y sus proyecciones, los posibles cambios en las tendencias, las disrupciones, y los fenómenos sociales, políticos o ecológicos en cierne que pueden invalidar los estimaciones futuras de esas variables.
lunes, 4 de enero de 2016
FUTURO Y DESARROLLO: ¿POR EVENTOS O DE ENTORNOS?
Hay por lo menos dos aspectos del futuro que son de ayuda para empezar a entenderlo como campo del conocimiento: los eventos que se pueden anticipar hoy día y los entornos que se pueden anticipar, también, hoy día.
Una forma útil para anticipar el futuro nacional o global es a través de preguntas como: ¿cuáles serán los cambios o eventos (innovaciones, inventos, descubrimiento) que irrumpirán en diferentes terrenos, seguirán un camino tradicional o se acelerarán? ¿Cuáles serán los entornos en los cuales esos eventos ocurrirán y serán exitosos? Es muy probable que los eventos y los entornos se afecten mutuamente para producir desarrollos espectaculares. También es posible que ambos pasen casi desapercibidos o, aun, que sea un deterioro del desarrollo. Lo que se sabe es que: “el futuro será diferente, ya está en camino y por eso hay que anticipar posibles alternativas”.
Habrá miles de eventos futuros independientes. El futuro se puede describir a través posibles eventos, invenciones o descubrimientos como los siguientes: (1) circularán en forma comercial autos a sin conductor y con energía solar, (2) se creará el primer macro bosque nativo, (3) la organización legislativa estará conformada por un senado de 5.000 miembros, trabajando en y desde sus Regiones, a ser renovado el 10% cada año en elecciones instantáneas (4) la educación superior será de bajo costo y sus carreras serán más versátiles. Y esta enumeración se puede extender largamente.
Sin embargo, con estos 4 eventos nos podemos hacer muchas preguntar, por ejemplo, ¿es posible que ocurran en forma simultánea? Si la respuesta se da sobre la base de lo que está involucrado en cada evento en cuanto a sus etapas (lo que debe ocurrir entre el hoy y el momento en que se haga realidad el evento incierto), se podría decir que la respuesta depende de las alternativas de caminos, secuencias, tiempos, recursos, costos, o normas necesarios para que ocurran cada uno de ellos. Algunas caminos alternativos son extraídos de la experiencia, otros son más difícil o imposible de anticipar y, en consecuencia, no será posible entregar una respuesta diferente a, por ejemplo: no sabemos qué ocurrirá en un momento determinado del futuro con cada uno de esos eventos, ni sabremos, si seguimos este camino, cuáles serían las condiciones del entorno que rodeen a cada uno de eso eventos. Por lo tanto, es posible que uno de esos eventos se pueda realizar casi completamente y que, por condiciones ambientales hoy día desconocidas, no llegue a hacer realidad. En resumen, esos eventos son independientes.
Por eso, debe llamar la atención que cuando se trata de trabajar el futuro desde el punto de vista de preguntas sobre posibles eventos, descubrimientos, inventos, desarrollos o innovaciones, no siempre se anticipan los entornos posibles en los cuales se desenvolverán, en parte debido a los cambios que va produciendo el avance de la ciencia y de las tecnologías y en el constante cambio social. Cada proceso de anticipación de un cierto evento, desarrollo científico, innovación, o entorno no sólo hay que explicarlo en cuanto a sus objetos y sus funciones, sino que también en el o en los métodos utilizados para llegar a esas conclusiones (experiencia, avances científicos, tecnologías, Delfos, escenarios, Project management, etc.). Este es un claro ejemplo de incremento del conocimiento humano, que puede ser replicado para otros desarrollos futuros y se puede indagar sobre lo aventurado o realizable que es el evento en cuestión. Pero la descripción del avance no debiera terminar ahí. Es preciso que quien propone la pregunta o el evento futuro indique qué personas o instituciones se verán beneficiadas o afectadas por su ocurrencia. También es imprescindible que se estime las fechas más cercanas, más lejanas o más probables en las que ocurra. Así como es conveniente advertir sobre lo que podría salir mal para que el evento no ocurra o se atrase notoriamente o que esté fuera de los límites de la ética o de la moral.
Siempre habrá futuros entornos alternativos. Otra forma de abordar el futuro es a través de la descripción de posibles entornos en los cuales se podrá desenvolver el ser humano, las sociedades, las naciones o el mundo y, dentro de los cuales se producirán eventos futuros individuales. Un entorno que es atractivo para ser anticipado es el económico, como también lo son el político, el social, el cultural, el ambiental, o algunos ambientes particulares como: el deportivo, el cinematográfico, el musical, el artesanal y muchísimos más.
Estos futuros entornos alternativos se pueden describir de diferentes maneras: a través de indicadores cuantitativos o cualitativos, por medio de relatos, de imágenes y variables descriptoras, y muchas formas más. Pero siempre es conveniente que quien realice la descripción indique el o los métodos que ha utilizado para llegar a sus resultados alternativos.
Avances como el computador o el teléfono inteligente han significado cambios muy importantes en el comportamiento de las personas y en las instituciones y ha logrado introducir cambios en las formas de relacionarse. Su impacto es notorio y, además asombroso, cuando miles de millones de personas lo usan en su vida diaria. Aparte de ese asombro, hay otro que es mucho más significativo para el futuro: esas mismas personas siguen haciendo mucho de lo antiguo: viven en casas o departamentos, tienen 3 o 4 comidas diarias, se transportan a su trabajo de manera rutinaria, trabajan y tiene vacaciones, etc. Es decir, que el tremendo cambio introducido por el computador, es muy reducido, mucho más de lo que parece. Y, por lo tanto, hay todo un mundo donde las personas pueden hacer cambios que beneficien a la sociedad nacional y global. Es decir, en el futuro está casi todo por hacer o por mejorar.
¿Habrá Futuro o Futuros para el desarrollo de Eventos y de Entornos? Normalmente nos hacemos muchas preguntas sobre cómo será el mundo que nos rodee o cómo lo afectará un evento particular (nuevo invento, tecnología, descubrimiento, etc.) y de qué manera este evento podría alterar el medio o pasar desapercibido, es decir, que el medio incorpore o no el evento en cuestión.
Hace 50 años no se hablaba de Internet. En algún momento, esta red de comunicaciones interconectadas, fue un evento futuro cuya repercusión en el medio entorno fue muy limitada. Hoy, la realidad nos dice otra cosa: es un medio que está en todo el mundo, se emplea masivamente, ha cambiado multitud de ocupaciones y aún tiene un amplio campo para seguir introduciendo modificaciones en las formas de vida de las personas, las instituciones y del mundo. También, hace más de 50 años se hablaba de que el país sería desarrollado al comenzar el siglo XXI. Un evento ocurrió, pero el entorno actual no es de país desarrollado.
En paralelo, es posible imaginar lo que podría ser, por ejemplo, la Región de la Araucanía en 50 años más si se sigue haciendo acciones como las actuales y a través de esos alternativos futuros (o de los más probables) poder evaluar los pros y los contras de cada uno. Esto podría proveer antecedentes para imaginar acciones concretas, a aplicar desde ya, que intentarán llevar a entornos que cumplan los objetivos que se consideren más idóneos.
Los entornos futuros posibles y alternativos sólo serán ciertos o inadecuados cuando se confronten con la realidad de ese momento futuro. Serán, a veces cercanos a lo que se supuso, ni buenos ni malos. Pero si se dispone de ellos se podrá trabajar anticipadamente para “mejorar los valores de sus descriptores” y utilizar métodos para evaluar si resultan adecuados, para seguir avanzando en los caminos trazados o para hacer proyectos de cambio. De esta manera, se pueden trabajar futuros eventos que cambien la trayectoria del entorno y lleven hacia realidades potenciales futuras a donde se quiere o se desea ir.
Por eso es bueno revisar la importancia de las miradas al futuro preguntándonos qué puede ser más conveniente: ¿La exploración astrofísica o los impulsos para crear un entorno donde impere una salud universal, preventiva y de bajo costo? ¿Las acciones tendientes a tener una sociedad democrática ampliamente relacionada o el almacenamiento de archivos personales? ¿El desarrollo de sistemas de resguardo de la privacidad personal o el desarrollo de una enseñanza superior de calidad mundial? Una diferencia entre mirar el futuro como eventos o como entornos, e influir sobre ellos, es que, en el primer caso, se busca un resultado que está centrado en quien lo desarrolla (y su justo beneficio individual) y que de una, o muchas, maneras ayudará a las personas y, en el segundo caso, mirar al entorno se centra en mejorar las condiciones generales de vida de la comunidad, con los respectivos beneficios sociales.
Por eso, si se trabaja para resolver problemas de prevención de la salud o de traslado humano urbano, para vivir mejor, que representan necesidades globales ¿no se llegará a ayudar a una mayor parte de la humanidad en vez de hacer avances en eventos centrados en la ciencia, que son muy valiosos, pero para lo cual hay que disponer de importantes contingentes de personas ilustradas, que son muy difíciles de encontrar?
No es menor esta tarea sobre el futuro. Por eso valoramos que se haga un Congreso sobre el Futuro cada año. Pero echamos de menos que esta actividad no sea una labor principalmente del ejecutivo, que sea una actividad continua y estratégica para el futuro desarrollo del país. Que, además, se institucionalice y trabaje con métodos y con personas idóneas, y con la ética propia del profundo sentimiento humano de trabajar por el mejoramiento del futuro de los demás.
lunes, 31 de agosto de 2015
¿ES POSIBLE EL DESARROLLO ECONÓMICO CON INNOVACIONES MAYORES?
¿ES POSIBLE EL DESARROLLO ECONÓMICO CON INNOVACIONES MAYORES?
El desarrollo consiste en el incremento de los bienes y servicios que obtienen una comunidad, en lo posible que esa riqueza se reparta equitativamente, y en democracia. Las naciones que se han desarrollado en las últimas décadas han realizado diferentes acciones, que parecieron al comienzo como quimeras de largo plazo y que han logrado transformarse en indesmentibles. Es posible que parte de sus poblaciones hayan tendido características especiales, pero fueron las innovaciones, es decir, la realización de proyectos que eran nuevos y desconocidos para la mayoría, las que en forma secuencial los llevaron a su desarrollo económico.
En 1939 se promulgó la ley que creó la CORFO y con ello vino la industrialización en acero, electricidad, petróleo, remolacha, telecomunicaciones, y otros sectores, que fueron innovaciones de envergadura, con capitales públicos y privados. Luego, surgió una industrialización que terminó por desaparecer al abrir las fronteras a la competencia internacional. Las etapas siguientes han sido mayoritariamente de explotación de los recursos naturales, por empresas públicas y privadas, marchando por caminos separados.
No hay duda que en todas estas décadas las empresas públicas y privadas del país han progresado, y han creado las condiciones para que surjan muchas iniciativas para dar impulsos a la innovación, incorporando a cientos de nacionales y de extranjeros para que trabajen sus ideas y sus proyectos en diferentes regiones del país. Y últimamente la Comisión Presidencial, Ciencia para el Desarrollo de Chile ha proporcionado importantes aportes para el futuro desenvolvimiento de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación (CTI). Estos esfuerzos son muy necesarios y muy loables y por eso debe estimularse a todas las empresas y personas que participan en los cientos de proyectos de innovación que están en ejecución.
Sin embargo, nuestra contribución, como consultores de empresas, tiene algunas diferencias con lo anterior y que nos parece conveniente presentar como un aporte más al desarrollo de la industria de la innovación, que cobra importancia mundial y nacional.
En primer lugar, concebir, que en una fecha futura, se tendrá un país con un desarrollo en CTI, que aproveche las enormes riquezas y oportunidades que el país brinda está sólo en la mente de quienes lo plantean y no tiene que ver con lo que podrá ser el país en el año 2030. El futuro es esencialmente incierto y la interacción de los sucesos futuros pueden conducir a resultados inesperados, tanto superiores como inferiores o muy diferentes a los enunciados por la Comisión. Por lo que sugerimos que se compare ese futuro deseado con los escenarios o Delfos más posibles en CTI en los próximos 5 a 10 quinquenios.
En segundo lugar, cada región del mundo tiene características que puede aprovechar para aplicar la CTI, pero, hoy día, considerando que las limitaciones nacionales se hacen cada vez menos importantes para innovar (el lector puede hoy día crear nuevos productos o servicios, en casi cualquier país del mundo y transarlos en otros lugares del mundo sin moverse de su escritorio) y el mercado al que se puede acceder, tanto en productos y servicios para los consumidores o para empresas, es casi inmediato.
En tercer lugar, también sabemos que muchos de los proyectos actuales de innovación, si llegan a ser reales y si tienen algún impacto en el desarrollo será un acierto, pero estarán lejos de ayudar al desarrollo económico potencial que ofrece el cambio en CTI que está en proceso en el mundo y al que se puede acceder desde ahora.
En cuarto lugar, para que una innovación sea exitosa y contribuya de verdad al desarrollo económico del país debe cumplir varias condiciones, algunas de las cuales enunciamos a modo de ejemplo a continuación : (a) debiera satisfacer un mercado de cientos , miles o millones de empresas y de consumidores, (b) debiera contener tecnologías, en algunos eslabones fundamentales de su cadena de creación de valor, que sean únicas (por lo menos por algún tiempo), debiera tener unos márgenes altísimos y, por lo tanto, generar un enorme flujo de empleo y de utilidades, indispensables para que se pueda seguir innovando en otros proyectos, como muestran las empresas exitosas del mundo. Probablemente cada uno de los más de 100 proyectos “unicornios” (New York Time del 23 de agosto de 2015), según inversionistas, podrían llegar a valer mil millones de dólares en su lanzamiento al mercado. Estos son proyectos sobre educación, drones, tecnologías en salud, en farmacias y diferentes servicios on line.
¿Es este camino una utopía? Puede serlo y las mayores dudas, en general, se centran en el deseo de continuar con empresas que explotan materias primas o productos de márgenes de importancia menor, y que están afectas a los cambios de la demanda externa, a la variación de los costos y de los precios relativos y al valor de las divisas. Y nos parece bien que eso ocurra en el futuro cercano, pero, como anticipamos, el futuro mundial de estas empresas está en un camino de desaparición o de venta a empresas extranjeras, las que con sinceridad no están interesadas en el desarrollo de Chile. No, no están interesadas en nuestro desarrollo (ver el destino de ENDESA y ENERSIS chilenas, que hoy son italianas) y, por eso, el camino más probable es que inexorablemente no conducirá al desarrollo económico del país.
En el futuro habría que hacer grandes innovaciones para emprendimientos de tal tamaño que atiendan a la población mundial. ¿Y eso es tan difícil de imaginar?
Algunas sugerencias de campos en los cuales sería posible actuar. La medicina es un ejemplo. En el mundo su desarrollo ha estado centrado en la enfermedad, no en la salud. Por eso, acciones en pro de una medicina prospectiva y preventiva, que incluya a la odontología desde el nacimiento, es una solución que hoy día está más a la mano y la sociedad que la logre poner en acción podrá exportarla a la mayor parte del mundo y se lo agradecerán. Esta innovación no saldrá de las aulas de la medicina porque va contra la costumbre, sólo será posible si participan otras profesiones.
Otro campo es educación, de todos los niveles, que cambiará de manera fundamental. Los niños a los pocos años podrán aprender diferentes idiomas, experimentar con nuevos instrumentos no imaginados por los mayores, habrá carreras nuevas, más cortas y más largas, y los instrumentos para el aprendizaje y la evaluación serán pequeños aparatos de amplia difusión de manera que el aprendizaje sea rápido, oportuno, permanente, con menos costos y con más actualidad.
También habrá cambios en la comercialización de productos y servicios. Cada día en el mundo se venden y se compran billones de productos servicios, y por encima de los 200 mil millones de dólares (casi el PIB anual del país) y para eso las personas tienen que visitar muy diferentes locales o entrar a muchos cientos de páginas en Internet. ¿Cuánto de este recorrido y gasto de tiempo para vendedores y compradores se puede ahorrar con sistemas más eficientes y obteniendo precios más bajos?
Y en algo muy conocido como es la construcción. Los espacios cerrados en los cuales las personas nacen, viven, se educan, trabajan, se divierten, hacen deporte, reciben diferentes tipos de servicios son en general insalubres, porque a casi nadie le ha interesado, por ahora, hacer mediciones sistemáticas de temperatura, humedad, bacterias, elementos cancerígenos y gases y pisos y muebles anti accidentes , por eso, muchas de las enfermedades se generan en los espacios cerrados y semi cerrados (a lo que no se escapan muchos edificios dedicados a la salud) en los que habitamos las personas. Y esto es mundial. Además, gran parte de esas construcciones no son anti sísmicas. ¿Se imagina el lector edificios hasta de ocho pisos construidos en madera, de los bosques chilenos, que soporten mejor los sismos y que al emplear cobre antimicrobiano en aquellos elementos de contacto humano sean más saludables? ¿A caso no podría ser una innovación susceptible de venderse en gran parte del mundo?
Y hay muchas más oportunidades que se podrían impulsar en el futuro, pero cada día más cercano, para cubrir grandes mercados, emplear a miles de personas, con márgenes enormes y con rentabilidades que hagan de verás un país desarrollado, pero con la modernidad, y no con los argumentos de las materias primas, de valores agregados mínimos y con tecnologías obsoletas o a punto de sucumbir.
Pensemos en el desarrollo, pero en lo nuevo, en lo que tiene futuro: en el desarrollo del mundo de este siglo, donde habrá oportunidades para todos los que vivan en esta tierra nuestra, que no será impulsado por los que están cómodos, los viejos de pensamientos, los de ideologías que se quedaron en las consignas decimonónicas los que no quieren que haya cambios para no perder sus privilegios en puestos públicos y privados, en riquezas bien o mal adquiridas, en habilidades donde reina la corrupción y el ladroneo y el aprovechamiento de parentescos y otras relaciones espurias.
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