lunes, 23 de mayo de 2016
¿CUÁN CAÓTICA PUEDE SER UNA ORGANIZACIÓN?
¿Cuán caótica puede llegar a ser una organización?
En una sociedad moderna, como la que se quiere tener en el país, mucho de ella es producto de la calidad de las organizaciones que estén actuando cotidianamente, desde la enseñanza básica hasta los cementerios. Las hay conformadas por grandes conglomerados de personas, con muy diferentes capacidades y perfiles, que generalmente son pocas, hasta miles y miles de pequeñas organizaciones, que proveen una infinidad de servicios y productos.
Las organizaciones, como grupos de personas que tienen por objetivo lograr unos objetivos predeterminados, disponen de algún tipo de estructura, de unas relaciones internas y externas, realizan actividades con determinados procedimientos. Dentro de ellas las personas tienen roles, responsabilidades y se les entregan autoridades para llevar adelante las tareas y, además, como sistemas abiertos afectan y son afectadas permanentemente por el entorno. Las organizaciones, a lo largo de su vida, tienen aciertos y desaciertos, como lo observamos cada día en las relaciones que tengamos con algunas de ellas, así como de los casos que se informan por los diferentes medios de comunicación. Además, como casi todas las personas tienen experiencia en participar (y otras relacionarse, con una o más organizaciones, entienden lo que es su desenvolvimiento cotidiano, así como del grado de logro de sus objetivos, de la calidad de los empleados, de sus procedimientos y de sus controles, del manejo que se hace de la autoridad y de sus relaciones con el entorno.
Una empresa de transporte, un partido político, un club deportivo, un mini market tiene algún tipo de organización, como también lo tiene una cadena de tiendas de departamentos, o una automotriz.
El cambio es una cuestión permanente en la organización, por situaciones internas y muchas veces por razones que provienen del exterior: el mercado, la legislación, la judicatura y las acciones de otros constituyentes (ciudadanos, ecologistas, grupos minoritarios, etc.)
Partamos con algunos organizaciones que son de calidad, que tienen aciertos como puede ser la que produjo el film sobre el oso que ganó un Oscar.
Sigamos con algunos desaciertos, como el engaño de algunas automotrices con respecto a la emisión de gases de sus motores diesel: no se logró los objetivos, los procedimientos fueron espurios, se engañó a los controladores, a los clientes y tendrán que destinar una parte importante de su patrimonio para resarcir a los clientes y pagar abogados, juicios y multas.
Una empresa que presta servicio de limpieza traslada su personal en un camión cerrado, donde los trabajadores, van en su mayoría de pié, sin cinturones de seguridad, hacinados y en un medio que puede afectar a muchos en caso de un accidente.
La enumeración de desaciertos, de seguirse, es enorme por lo que interesa continuar con la importancia que hay que dar a que cada organización sea coherente entre sus objetivos y sus medios, en la exigencias para llenar los puestos de trabajo – desde la cúpula hasta el último nivel - y las capacidades de sus empleados o funcionarios, en el grado de involucración de cada miembro en el funcionamiento de la organización, en comunicarse adecuadamente.
En el caso de la organización que encargó las construcción del puente Cau-Cau, de la empresa que trato de construirlo y de quizás cuantas organizaciones más que han participado hasta ahora en este estropicio deben haber muchas situaciones que hicieron que esas organizaciones funcionarán en forma ineficiente. Tal vez, es mucho más ineficiente la organización que intentó construir las represas en Aysén, que gastó millones de dólares y el proyecto entendemos que está detenido. Y cada día se saben más situaciones extremas de organizaciones que han funcionado o funcionan mal o muy mal: como la de TVN con pérdidas enormes de las que no se sabe quién responde, o las que han obtenidos fondos con instrumentos ilícitos por varios partidos políticos,o el funcionamiento de las organizaciones de las cárceles, del Sename,de la CMPC, del CNA, del empresas del conjunto de Transantiago, de las farmacias, de los productores de pollos, la de SQM, la de Penta, o la de Corpesca, la Dirección de personal de Alta Responsabilidad, de las concesionarias de carretera por los pejes que es un nuevo tipo de impuesto a las personas (ya que en el caso de los hospitales concesionados los paga el Estado con dineros de todos los contribuyentes).
Pero si seguimos indagando en la satisfacción de los ciudadanos sobre el funcionamiento de otras organizaciones se muestra que no están dando lo que ellos esperan: salud deteriorada, viviendas sociales de mala calidad, educación básica insatisfactoria, organizaciones científicas deficitarias, fuerza armadas con incumplimiento de sus procedimientos de control de recursos financieros, clubes deportivos y asociaciones deportivas con robos de millones de pesos, partidos políticos salpicados por acciones reñidas con las normas legales y de ética económica, enmienda de reformas mal diseñadas, colusiones, y un largo etcétera.
La historia muestra que, en muchos ejemplos, mientras más personas conforman una organización es mayor el peligro de que funcione en forma eficiente y es más grande la probabilidad de errores, especialmente cuando las cúspides las ocupan personas sin preparación adecuada y cuando hay una alta rotación en esas posiciones. Es responsabilidad de los líderes de esas organizaciones de: dirigir a su personal, comunicarse con ellos e involucrarlos en el logro de sus objetivos y en la satisfacción de los clientes y consumidores, evaluar la cultura dela organización para la incorporación de innovaciones y nuevos propósitos que puedan ser exitosos.
Como consultores en empresas nos parece conveniente que se acentúe la preocupación y la ocupación en hacer más eficientes a las organizaciones que tienen relevancia en el quehacer nacional para no tener que seguir recibiendo productos y servicios de dudosa calidad y precio y de esa manera hacer que las mejoras de productividad que se logra con una mejor organización se realice en la gran masa de empresas que funcionan en el país.
viernes, 6 de mayo de 2016
ES URGENTE EL APORTE DEL SECTOR EMPRESARIAL PARA INCREMENTAR EL DESARROLLO ECONÓMICO NACIONAL.
ES URGENTE EL APORTE DEL SECTOR EMPRESARIAL PARA INCREMENTAR EL DESARROLLO ECONÓMICO NACIONAL.
El crecimiento económico del país se producen por dos cuestiones básicas: (1) el precio y el volumen de ventas del cobre público y privado y (2) del aporte que haga el resto de las empresas del sector público y privado.
El aporte del cobre al crecimiento económico está relacionada con la demanda externa y cómo ella responde a una curva, con respecto a la cual los productores tienen poca o escasa influencia, históricamente las estrategias de las empresas han sido aumentar su capacidad de producción en los tiempos de precio bajo, conseguir costos unitarios menores y, luego, disponer de más oferta cuando se hace escaso y sube su precio.
Con respecto al aporte de resto de las empresas, públicas y privadas, si consideran que enfrentarán un futuro de bajo crecimiento económico interno e internacional, también se sentirán invitadas a no invertir en la ampliación de la oferta y a reducir sus gastos y sus costos y a mantener o reducir el personal.
Estas reacciones son aparentemente lógicas si se considera que con seguridad el futuro se seguirá comportando como en los últimos semestres o aun peor.
Cada empresa tiene la necesidad de anticipar el futuro y en función de los escenarios que le parecen más probables tomarán sus decisiones de invertir o desinvertir, de crecer o decrecer, y en consecuencia a participar o no en el crecimiento de la economía.
Hay muchos estudios y opiniones sobre el futuro del crecimiento económico nacional e internacional que señalan que para por lo menos los próximos 3 años el crecimiento se mantendrá bajo, aunque con una leve tendencia a incrementarse.
Consideramos que todas estas anticipaciones sobre el crecimiento de la economía nacional e internacional descansan en una visión determinística y cierta del futuro, que es desgraciadamente imposible de probar. Por ejemplo, por más que se tenga las mejores razones para insistir en que la economía tendrá un bajo crecimiento en el corto y mediano plazo futuro, los decisores tienen que considerar que es posible que en ese plazo se den otros escenarios, algunos con poca variación y otros con cambias muy significativos. No se puede olvidar que muchos de los cambios económicos que rompen con las tendencias no se avisan y ocurren en cosa de meses. Por ejemplo: (a) el sector industria nacional desapareció en los comienzos de los setenta, (b) en el año 2000 se redujo dramáticamente el valor de las punto com; (c) hace menos de diez años empresas automovilísticas de Estados Unidos no desaparecieron por la intervención del gobierno, pero si lo hizo gran parte de la construcción; (d) hace dos años bajo el precio del petróleo en pocas semanas y hoy día muchas empresas han quebrado, otras se están reduciendo y hay países que están en crisis.
El sector de empresas tradicionales, como son la mayoría de las que funcionan en el país, podrían verse afectados por fuertes cambios en varios frentes, en cuestión de meses. Por ejemplo: (1) que algunas empresas, en diferentes sectores de la economía, apliquen planes para incrementar su participación de mercado, (2) que se introduzcan y sistemas con nuevas tecnologías que afecten a toda o a parte de la cadena de creación de valor de grandes y pequeños competidores, (3) verse forzadas a venderse a extranjeros por carecer del capital y del know-how para modernizar productos o servicios.
Estos cambios pueden ser disruptivos y se pueden anticipar en diferentes sectores económicos: financiero (transacciones monetarias directa entre cuentas personas), salud (exámenes y diagnósticos a distancia) , previsión (seguros internacionales) , educación (personalizada y de nivel mundial, con costo mínimo), turismo (variedad de servicios y reducción de costos en diferentes ítems), transporte (flujos por ductos, manufactura con 3D que elimina traslados), vivienda (sustentable, eficiente y saludable, con transformación del mobiliario) , obras públicas (costo cero para incrementar competitividad), comercio (oportuno al consumidor según sus necesidades de tiempo y espacio), agricultura (diferentes superficies, nuevos productos y nuevos usos), minería (automatización de procesos y control del mercado final), etc.
Uno de los peligros inminentes ocurre con la oferta de servicios y de productos ofrecidos en redes mundiales o regionales, saltándose a los proveedores locales (como está ocurriendo en parte del mercado norteamericano donde se está vendiendo bencina para autos con entrega a la casa). Y suma y sigue, porque algunos de estos cambios están en ascenso y otros están a la vista.
Por eso, independiente del crecimiento que se anticipe para la economía nacional e internacional muchas empresas tienen la posibilidad de invertir ahora, para intentar sobrevivir a los cambios que se avecinan y anticiparse a sus competidores nacionales e internacionales, con el objetivo de aprovechar estas nuevas oportunidades del mercado para crecer dentro y fuera del país.
Por todo esto, parecer que el bajo crecimiento de la economía previsto para el corto y mediano plazo es un escenario que se podría cambiar por otro donde, a partir de las estrategias de inversión de muchas empresas, se influya sobre la tasa de crecimiento y por ese camino se obtengan mayores participaciones de mercados.
Mantenerse en los productos tradicionales y dejar estacionados los recursos financieros podría no ser la mejor alternativa para sobrevivir en la próxima década.
martes, 19 de abril de 2016
¿POR QUÉ NO INTERESA EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL PAÍS?
¿POR QUÉ NO INTERESA EL DESARROLLO ECONÓMICO DEL PAÍS?
En el último tiempo han surgido voces que señalan que no es tan importante el desarrollo económico del país, en especial cuando hay grandes diferencias en capitalización y en ingresos corrientes. Nos parece que esas razones responden a la incapacidad de emprender acciones, por parte de los responsables, de producir ese desarrollo.
Señores: el desarrollo es una esperanza para toda la población, en especial para los más desposeídos (y casi para todos los demás) puesto que si uno de los poderes del país hace la tarea legítima de redistribuir la riqueza el desarrollo es una bendición. Por eso abogamos que el desarrollo económico es fundamental para llegar a ser un país con una población que alcance niveles de vida compatibles con la modernidad que se puede tener hoy día.
Desde hace 3 años que el país no tiene un desarrollo económico adecuado, es decir, sobre el 4 o 5% anual y, por los anuncios realizados dentro como fuera del país, habría que esperar varios años para ello. Nuevamente se está frustrando la propuesta de ser un país desarrollado enunciada, por allá de los años 50 del siglo pasado, por varios mandatarios. Han enunciado, han prometido y no han cumplido.
Hemos señalado que desde hace alrededor de una década los bancos centrales y los gobiernos de importantes países y grupos de países han sido incapaces de producir un desarrollo económico adecuado para sus ciudadanos, y la excepción ha sido China y los algunos países proveedores de commodities, hasta que ese gobierno cambio la orientación de su economía. El desarrollo económico es el producto del ahorro, la inversión y el consumo interno y externo y eso no se logra con medidas como una tasa de interés negativa, como lo ha demostrado Japón por décadas y la imitación de la Unión Europea y de Estados Unidos, o con incrementar el gasto del Estado para incrementar el consumo. En el caso particular de Chile, a partir de la constitución reformada del 2005 hay dos elementos que son fundamentales para incorporar en espera de lograr producir el tan anhelado desarrollo. Por un lado, está el principio de subsidiaridad que parte de la base de que las estructura superiores auxiliares actúan en favor de los individuos y de las comunidades menores y que le corresponde de manera principal al Estado. Y por la otra parte está el derecho de los ciudadanos de desarrollar cualquier actividad económica que no sea contraria a la moral, el orden público o la seguridad nacional, que conforman el sector empresarial.
Si ninguno de los actores: Estado, Banco Central y Sector Empresarial logra en forma individual o en conjunto formular las estrategias y mover las palancas para incrementar el crecimiento económico del país tendrán que cambiar las ideas, los enfoques, y las estrategias y si todo eso falla en el corto plazo muchos tendrán que hacerse a un lado o ser reemplazos en las elecciones de este año y el próximo.
Sin embargo, tener que esperar hasta marzo de 2018 para que se pongan de acuerdo los tres actores, supone hipotecar por casi dos años el camino de la recuperación del crecimientos y que la población tenga un período para el olvido, con muchas ilusiones de desarrollo personal, familiar y nacional derrotados.
Por eso, creemos que este es un momento muy importante para trabajar por incrementar el desarrollo económico y dejar de lado otras materias que pueden ser consideradas muy importantes, pero que no pasan de ser perturbadoras y consumidoras de la limitada inteligencia nacional. Postergar los logros del desarrollo nos aleja de la modernidad y del desarrollo mundial, que enfrenta un enorme desafío por la irrupción, sin barreras, de las nuevas tecnologías que dejarán muchos puestos en el pasado.
viernes, 8 de abril de 2016
GOBIERNOS O BANCOS CENTRALES ¿QUIÉN SE HACE CARGO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO FUTURO?
GOBIERNOS O BANCOS CENTRALES ¿QUIÉN SE HACE CARGO DEL CRECIMIENTO ECONÓMICO FUTURO?
El deseado desarrollo económico de un país es responsabilidad de cada gobierno y, también, del
El papel de los bancos centrales. Existen desde hace muchos años (el primero es el de Suecia fundado en 1668) y si bien han tenido cambios a lo largo del tiempo, son instituciones que diseñan y ejecutan la política monetaria de un país o grupo de países. En algunos casos su función principal es mantener la estabilidad de los precios y, por ello, les corresponde el manejo de la tasa de interés y el apoyo de las políticas económicas generales.
Por ejemplo, la Reserva Federal (banco central) de Estados Unidos, creado en 1913, proporciona a la nación un sistema monetario y financiero y decide la tasa de interés. Por su parte el banco central europeo, creado en 1998, destaca que su capacidad para crear dinero lo protege de la insolvencia y, por eso, puede operar con un capital negativo, puesto que no podría carecer de dinero ya que es quien lo crea.
En consecuencia los bancos centrales tienen funciones de gran importancia e impacto para el funcionamiento de la economía de cada país o grupo de países, así como en la evolución de diferentes e importantes variables: inversión, demanda, divisas, comercio exterior, salarios, empleo, precios, inflación, etc.
Información que entregan los bancos centrales. En general entregan informaciones sobre un conjunto de variables, tanto en su evolución histórica como en la estimación de futuros posibles valores del PIB, de la inflación y otras variables. Este proceso decisional se supone que está orientado a dar estabilidad a los precios internos y a facilitar la inversión y el crecimiento de la economía, lo cual tendría efectos positivos sobre el empleo, la demanda, el comercio exterior y otros muchos efectos en diferentes áreas de la economía. Para estos efectos, tienen la autoridad para fijar el precio del dinero, o sea, el valor de la tasa de interés.
La información que proporcionan los bancos centrales son del siguiente tipo: (a) se espera que las condiciones económicas evolucionen de manera de garantizar sólo aumentos graduales en la tasa de interés; (b)es probable que la tasa de fondos se mantenga, durante algún tiempo, por debajo de los niveles que se espera que prevalezca en el largo plazo; (c) para determinar el momento y el tamaño de los futuros ajustes al rango objetivo de la tasa, se evaluará y esperará las condiciones económicas en relación con sus objetivos de máximo empleo y de x% de inflación; (d) esta evaluación tendrá en cuenta una amplia gama de información, incluidas las medidas de las condiciones del mercado laboral, los indicadores de la inflación, las presiones y las expectativas de inflación, y las lecturas sobre la evolución financiera nacional e internacional.
Es por eso, que es posible que un banco central informe que baja la tasa de interés, y luego se produzca un aumento de la tasa de ocupación y suban los precios, y en otro caso, anuncie una baja de la tasa de interés y luego suba el empleo y baje la inflación. Y así, en diferentes informes de bancos centrales se pueden encontrar declaraciones que son contrapuestas.
En otros casos, se aduce que la decisión de bajar, mantener o subir la tasa de interés, que ha estado cercana o cero o negativas desde hace varios años en muchas partes del mundo, se debe a: las turbulencias previsibles sobre la economía mundial, la volatilidad del mercado financiero y el desenvolvimiento más modesto de China y de Europa.
Lo que explicaría el bajo crecimiento económico mundial. La decisión sobre la tasa de interés, así como las cifras que anticipan el crecimiento del PIB y la inflación son de enorme importancia para el sector público y el privado. La tasa de interés tiene efecto directo sobre el ahorro y la inversión, la demanda interna y el comercio exterior y por lo tanto en el desarrollo económico.
Sin embargo, desde casi una década el desarrollo económico que se logra en los diferentes países del mundo son más bien bajos, lo cual se ha acentuado desde la caída de la demanda de las materias primas (reducción de la tasa de crecimiento económico del régimen totalitario de China); la baja de más del 60% en el precio del petróleo (cambios en tecnologías); la burbuja inmobiliaria China; una comunidad europea de crecimiento bajo y en repetidas crisis y vaivenes desde hace casi una década con una tasa de interés negativa y baja inflación. Este bajo crecimiento muestran que las decisiones que han estado tomando los bancos centrales, que debieran liderar los procesos de crecimientos no están a la altura de las circunstancias y las causas no deben ser fáciles de identificar, pero lo real es que han ayuda poco o muy poco a que el mundo o regiones del mismo crezcan como lo han hecho en el pasado. Si a este estado de cosas se suma los impactos de las nuevas tecnologías en el empleo y en la productividad, y en la necesidad de disponer de personas con mayores cualificaciones el futuro se observa más incierto.
Un ejemplo de economía de bajo crecimiento ha sido Japón, que tiene un gobierno que se endeuda enormemente, lo que debería llevar a aumentar la tasa de interés. Y lo que ha ocurrido es que la tasa de interés ha bajado. Y encima cuando sube el empleo al 97% se supone que deberían subir los salarios y de los precios de bienes y servicios y, por lo tanto, aumentar la inflación: lo que tampoco ha ocurrido.
Y en todo esto tiene relaciones muy directas con las acciones y decisiones de los bancos centrales especialmente, instituciones donde unos pocos actores toman decisiones que afectan de manera profunda a sus respectivas economías y que al parecer, no tienen contrapeso para los resultados que producen sus decisiones. Sus indecisiones son elocuentes. En diciembre pasado la mayoría de los miembros de la FED (Reserva Federal de Estados Unidos) pensaron que habría cuatro aumentos de las tasas en el año 2016, llevando la tasa desde el rango 0% a 0,25% hasta el rango 0,25% a 0,5%. Ahora, la mayoría de los miembros creen que sólo habrá dos alzas más. Y un miembro piensa que sólo habrá una. Y las razones que dan para estas vacilaciones son, por ejemplo: se subirá la tasa de interés cuando el empleo llegue al 5%, aunque eso está ocurriendo desde octubre del 2015. En el caso nacional, se dijo que se mantenía la TPM (tasa real negativa) por diferentes razones: persistencia de la inflación, expansividad de la política monetaria, resiliencia del mercado laboral, deterioro de las condiciones externas, riesgo a la baja de la actividad, baja del petróleo. Algunas de estas variables deben estar en los modelos y, por lo tanto, estar relacionadas, en cambio otras variables son independientes.
Las expresiones más repetidas dicen relación con la entrega de estimaciones sobre algunas variables (controlables y no controlables) las que responden a lo incierto que se considera que es el futuro, como si las estimaciones que hacen se deben a razones especiales, pero no se dan las razones para no estimar los valores que tendrán esas otras variables, que los hacen dudar de variar la tasa de interés. Si por ejemplo, se dice que hay deterioro de las condiciones externas se debería tener una estimación para esa variable y tomar decisiones de acuerdo a ellas. Hace muchos años que los directivos de instituciones y de empresas hacen estimaciones de diferentes variables externas para apoyar sus decisiones, como es natural en el manejo del riesgo.
¿Cuál será el futuro de los bancos centrales? A pesar de todos los esfuerzos que han hecho y están haciendo los bancos centrales para lograr una recuperación de las diferentes economías se llega a la conclusión que sus métodos han sido y están siendo insuficientes. De alguna manera, esta institución va perdiendo fuerza y credibilidad en su acción de ayuda al crecimiento económico y lo que ha ocurrido es un aumento de la masa monetaria que no se emplea en lo que debiera y por más que se bombea dinero, los inversionistas, las empresas, y los consumidores no lo usan para nuevas empresas o producciones. Es decir, los bancos centrales muestran que no son capaces de resolver el problema del crecimiento, ni tienen las herramientas para hacerlo, y no es bueno ni conveniente que sigan recurrentemente tomando decisiones que desde hace años no logran los resultados esperados.
Cuál será el papel de los gobiernos? Si los bancos centrales no son capaces de inducir el crecimiento, los gobiernos debieran incrementar sus acciones para cumplir con este propósito, siempre que sus políticas públicas y sus decisiones estuvieran dirigidas en esa dirección. ¿Será esto posible y real cuando desde hace décadas se trata de llevar al desarrollo económico a países emergentes?
martes, 8 de marzo de 2016
¿QUIÉN HARÁ CRECER LA ECONOMÍA Y CÓMO?
La historia económica de los últimos años, de crecimientos bajos o muy bajos, está respaldada por una cantidad de frases repetidas:
(1) La economía interna no crece porque no hay inversión ni consumo adecuados, los precios de las materias primas están a la baja y el precio del dólar sube.
(2) China crece, pero a tasas decrecientes con los años y no es capaz de demandar productos de países en desarrollo y emergentes, luego, no ayuda al crecimiento externo o este es magro.
(3) En casi todas partes las decisiones de los gobernantes y de bancos centrales no logran revertir la situación de bajo crecimiento
(4) Los llamados países desarrollados no crecen o crecen poco y no saben qué medidas tomar para volver al crecimiento. Hay por lo menos uno que no crece desde hace como 20 años y otros desde hace como 10 años
O sea, los países en desarrollo no crecen o crecen poco, y lo mismo los llamados países emergentes y los países desarrollados y China crece a tasas decrecientes. Por lo tanto, cualquiera decisión que tomen dará lo mismo, porque no habrá tal crecimiento.
Y así el empate es perfecto, el país no crece por razones internas y no crece por razones externas, entonces hágase lo que se haga no habrá crecimiento económico, que por lo tanto no es culpa de las autoridades, ni del clima y, por eso, es lo mismo quien nos gobierne porque de todos modos no vamos a crecer y así como vamos podrimos dejar el cuento de país desarrollado para el Siglo XXII.
Esperamos que el futuro desarrollo de las teorías económicas y de la gobernanza pueda renovar sus conocimientos y procesos decisionales para volver a crecer.
jueves, 25 de febrero de 2016
¿POR QUÉ EL MUNDO NO INVIERTE CON TASAS DE INTERÉS NEGATIVAS?
La tasa de interés ha sido considerada como el precio que se paga por la utilización de dinero durante un plazo. Eso sería en un mundo sin inflación. En un mundo con inflación sería diferente. Si Ud. deposita la cantidad de $ 1.000 por un año y le ofrecen pagar un 10% por ese período, al final del año le pagarán $ 1.100, pero si en ese período, por diferentes razones hay una inflación de 10% a Ud. le pagarán los mismos $ 1.100 y en ese caso el precio que recibirá será $ 0, porque aunque reciba $ 100 de aparente ganancia, sólo se habrá recuperado el poder de compra. Y si, en el ejemplo anterior, la inflación fuera un 20% en el año, lo que tendría la persona sería una pérdida del poder de compra del 8,3% aproximadamente.
Esto viene ocurriendo en el país desde el 2014 porque la Tasa de Política Monetaria (TPM) ha sido inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC) y por eso los depósitos a plazos y los saldos en cuentas corrientes, en pesos, en muchas instituciones financieras tienen menor poder de compra al final de cada año. La historia de estas dos variables la hemos venido siguiendo, como consultores, de empresas desde antes del año 2000.
Las razones y los modelos empleados para discernir que el valor decidido por personas naturales para la TPM sea inferior a la inflación tiene por objeto facilitar la inversión, en un período de la economía nacional donde ha ocurrido una baja de la inversión y un magro crecimiento económico de alrededor del 2% anual. Lo singular es que la TPM se empezó a bajar al principios de 2012 - hace exactamente 4 años atrás – y lo que hemos visto es un resultado que no se compadece, para nada, con los deseos esperados.
La razón dada por los decisores es similar a la que se han dado muchos bancos centrales del mundo desde hace años y cuyos resultados están a la vista todos los días para las personas, las empresas, los gobiernos, los G20, y las instituciones mundiales de la economía: economías nacionales que crecen muy poco, estancadas o están en recesión.
Una tasa de interés negativa permanente lo que está diciendo, entre otras cosas, a los potenciales inversionistas es que los tiempos que se vienen serán de baja demanda y que como autoridades sólo pueden ofrecer una tasa de interés negativa, para tentar a los incautos para que inviertan en recursos productivos, para que cuando vuelva el crecimiento de la economía esas capacidades productivas adicionales, o más eficientes, cubran las demandas crecientes de los mercados nacional y externos.
El inversionista que no se traga tal propuesta decide cuando más invertir en bienes raíces o inmobiliarios para conservar el valor de su dinero y, así, el tan bullado crecimiento económico esperado se posterga de año en año.
Algo no ha funcionado hasta ahora para asegurar con qué medidas y en qué momento la economía nacional empezará a crecer por encima del 4% (al parecer la única forma de llegar a tener una economía desarrollada). Como tampoco conocemos los posibles escenarios para la economía nacional y las tasas de PIB que anticipan (si es que existen esos escenarios) nos quedan muchas dudas de que el tema del crecimiento se resuelva en esta década.
El propósito de esta nota no es proponer soluciones, sino que como consultores externos dar una opinión que ayude en el proceso de encontrar una solución para lograr algo tan importante como es el crecimiento de la economía.
sábado, 30 de enero de 2016
¿ES POSIBLE MEJORAR LA ANTICIPACIÓN DE CIFRAS ECONÓMICAS?
¿ES POSIBLE MEJORAR LA ANTICIPACIÓN DE CIFRAS ECONÓMICAS?
Una actividad importante y recurrente de la vida económica es la elaboración de proyecciones o cifras de anticipación sobre el o los posibles futuros. Muchas de estas proyecciones se expresan en indicadores o variables como: Producto Interno Bruto (PIB), comercio exterior, precios de materias primas, tasas de interés, índices de precios y de sectores manufactureros y de servicios. Las anticipaciones de variables sobre la economía local o global ayudan a tomar decisiones a las autoridades y al público en general. A su vez, las proyecciones difieren entre instituciones y profesionales, lo que es lógico, por los métodos empleados y por la incertidumbre del futuro.
Las instituciones y los profesionales que realizan estas proyecciones utilizan diferentes métodos y modelos, los que convendría que fueran mencionados, especialmente cuando son modelos complejos o muy particulares o personales.
Una forma de generar cifras de anticipación. Esta nota se refiere a una proyección, hecha hace pocos días por un grupo de profesionales, que recomendaba la mantención de la tasa de política monetaria (TPM) basada en aspectos económicos, como: nivel de Imacec, IPC, dólar, precios de los productos básicos, términos de intercambio, flujos comerciales de capital e inestabilidad financiera, especialmente en China. Todos estos hechos habían ocurrido o estaban ocurriendo y, por lo mismo, se disponía de los datos e información respectiva con certeza. En el comunicado que conocimos para escribir esta nota no se indicaba él o los métodos empleados para llegar a dicha recomendación, ni los beneficios que se obtendrían de aplicar dicha recomendación.
Lo anterior lleva a preguntarse: ¿Qué hubo de futuro en la recomendación de mantener la TPM y en la decisión respectiva? La recomendación tendría efecto si es que la autoridad la usaba en su decisión, la que se tomó al día siguiente. Y aunque muy cercanas las fechas de la recomendación y de la decisión, en ese día pudieron ocurrir hechos que no fueron anticipados por la primera.
Es posible, también, que el decisor haya optado por mantener la TPM sin tomar en consideración la recomendación ya que el informe oficial recurre a otras variables económicas: la tasa de interés de la FED, la volatilidad de los mercados financieros, los eventos en China, la depreciación de las monedas de países emergentes, la caída en las bolsas, la baja en el precio de las materias primas, en particular el cobre y el petróleo, la actividad económica mundial, la variación del IPC, los índices de confianza, la tasa de desempleo, la variación anual de los salarios, todo lo cual corresponde a información histórica. Y se agrega que las “expectativas de inflación a dos años permanecen en 3%” y se reafirma el compromiso de que la inflación proyectada se ubique en el mismo porcentaje. Estas frases se refieren al futuro, pero como ese futuro es incierto, lo más probable es que ese punto en el recorrido de la variable inflacionaria no ocurra. Además, no se explica, ni se sabe, por qué la inflación a comienzos del 2018 será 3%, es decir, se soslaya, por lo menos, lo que tendría que ocurrir entre ese día y comienzos de 2018 para que el compromiso se cumpliera. Y como eso se refiere al futuro, e insistimos que es incierto, sería muy arriesgado anticipar el camino que se está suponiendo se recorrerá en los dos años.
Efectos posibles - deseables e indeseables - de la cifras de anticipación. Lo que sí se sabe es que la TPM estará vigente en un futuro, indeterminable para los agentes económicos. Por los antecedentes obtenidos, tanto en la recomendación como en la decisión, el comportamiento en ese tiempo futuro se ha anticipado sólo sobre la base de datos presentes o históricos, los que no sabemos si tendrán mucha o escasas relación son los acontecimientos reales futuros. Sólo en ese momento futuro se sabrá si la cifra anticipada fue acertada o no. Es posible que la TPM que produzca los mejores resultados en términos del futuro logro de la meta inflacionaria (expectativas de inflación a dos años de 3%) esté alrededor de la cifra decidida. Pero, lo que sí se sabe con certeza es que: en los dos últimos años la TPM elegida no fue la adecuada, con un IPC del 2014 del 4,6% y del 2015 fue 4,4%, bastante lejos del, también, 3% anticipado.
En las noticias en comento no se hace ninguna referencia a elementos de anticipación que podrían ocurrir entre el día de la decisión y principios de 2018, los que podrían tener valores muy diferentes a los utilizados para hacer la recomendación y para tomar la decisión, cuando siempre es posible que en el futuro se presenten situaciones completamente desconocidas o indeseadas, que hagan que los resultados futuros se aleje más o menos de la realidad esperada.
Si es que modelos empleados para tomar estas decisiones, de gran repercusión pública y económica se basan en información histórica sería importante que se anticiparan, por lo menos, algunos aspectos futuros inciertos para la economía nacional o mundial, sobre la base de las tendencias y los cambios en las tendencias, así como de las turbulencias y rupturas posibles, de manera de tener antecedentes alternativos sobre el futuro en el que indicadores como al TPM o el IPC van a producirse. Así, se darían más antecedentes para la toma de decisiones de los agentes económicos. Por esto, nos parece complicado que se tome la decisión de mantener la TPM basado sólo en información presente o pasada y que se excluya la incorporación de elemento de anticipación que señalen que es posible que uno o más de esos elementos futuros posibles altere dramáticamente las consecuencias de tener, por ahora, una TPM inmóvil.
La frase: “las expectativas de inflación a dos años plazo permanecen en 3%” se presta para llegar a distintas inferencias. Que sea un objetivo a lograr, por lo que podría no tener casi relación con lo que ocurra al término de los próximos dos años, dado que los cambios de precio están fuera del control del decisor. Que sea una anticipación de lo que se ha estimado es el valor más probable que ocurra al término de los dos años y, si no se dan sus rangos posibles, terminaría por ser un valor futuro cierto, lo cual atenta contra el sentido de incertidumbre del futuro.
¿Es posible mejorar las anticipaciones? Nos interesa que esta nota sea una colaboración para ayudar a dirigentes públicos y privados, que tan repetidamente tienen que dar cambios bruscos a sus anticipaciones, porque se apartan de sus valores reales, como ocurrió con los “brotes verdes” del 2015 y con la seguidilla de baja en las estimaciones del PIB del año pasado y del presunto PIB de este año. Reconocemos que no es posible tener acierto en las cifras que se anticipan y que quienes son responsables de estos trabajos tienen el mejor de los propósitos de contribuir al desempeño de los agentes económicos y de las personas en general. Además, con los métodos y modelos de anticipación que se dispone en el presente, tal vez nunca seamos capaces de acertar con estas anticipaciones económicas. Pero, por lo mismo, es importante entregar más detalles sobre el camino que se tendría que recorrer para que las cifras anticipadas se cumplieran y, por lo menos, los más significativos cambios que podrían echar por tierra lo anterior.
Algo muy parecido ocurre con las anticipaciones en otros temas económicos, como le ha ocurrido a las empresas mineras y petrolera que por haber anticipado cifras de demandas y de precios y costos alejadas de la realidad, han tenido pérdidas de billones de dólares en sus capitalizaciones en el último año y medio. Tal vez, se sería más prudente, al anticipar cifras tan fundamentales como las demandas y los precios, agregar a los datos históricos y sus proyecciones, los posibles cambios en las tendencias, las disrupciones, y los fenómenos sociales, políticos o ecológicos en cierne que pueden invalidar los estimaciones futuras de esas variables.
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