viernes, 21 de diciembre de 2012

¿QUE CRECIMIENTO DEL PAÍS PARA 2013?

El crecimiento del 5,5% del PIB para este año es una buena noticia. Esta cifra estaba fuera del rango estimado hace un año (4,25% y 5,25%). En ese momento se avizoraba un escenario internacionalmente adverso, con un empeoramiento acotado de la economía chilena. La baja de la TPM, en enero, a 5% lo respaldó, e indujo a que se hicieran estimaciones de un crecimiento muy bajo, algunos cercanos al 4%. En febrero preguntamos si: ¿no sería prudente reconocer que existe la posibilidad de tener un escenario con un crecimiento muy por encima de las cifras pronosticadas? Con la baja de la TPM la tasa de interés real quedó en menos del 1%, buen estimulador del consumo y la inversión. Los hechos han mostrado que lo anticipado, con respecto al crecimiento, no ocurrió, menos mal. El PIB finalmente será más de 2.000 millones de dólares superiores a varias estimaciones, o sea unas dos reformas tributarias, varios grandes puentes, menos carreteras concesionadas, ni más ni menos. ¿Pero, cuánto más habría crecido el PIB si es que la señal hubiera sido más certera? ¿Otros 2.000 millones más de dólares, para reducir pobreza y aumentar productividad? ¿No quiere decir esto que la baja de la TPM fue equivocada e inoportuna? Y cuando hoy día se mandan señales de cuidado para la industria inmobiliaria y sus financiamientos ¿no sería más realista subir la TPM ahora y enfriar, en el mediano plazo, estas alzas de la demanda y de los precios de las propiedades? Es probable que la inflación siga dentro de los limites propuestos por la autoridad, ¿pero las alzas de los precios de las propiedades no significará un aumento de lo precios de los arriendos de las viviendas y de los locales comerciales? Los primeros no tendrán más que remedio que pagar, pero los segundos seguramente traspasarán esos mayores costos a sus productos y servicios.

martes, 27 de noviembre de 2012

LA TPM Y LA INFLACIÓN DE 2012 Y 2013.

La mayoría de los augurios económicos para este año no se han cumplido y muchos especialistas se equivocaron. Es por eso que se empieza a trabajar en previsión de un posible sobre calentamiento de la economía y sobre las potenciales presiones inflacionarias. En buena parte estas desviaciones se deben a la tentación de anticipar el futuro describiendo un solo escenario. Como se comprenderá esa no es una equivocación. Es mucho más grave. Es suponer que se sabe por cierto lo que va a ocurrir dentro del próximo año. Desde hace años que pensamos que es necesario que los especialistas si entregan visiones sobre el futuro económico indiquen los escenarios alternativos posibles e indiquen, si lo creen necesario, aquel que consideran más probable. También sería conveniente que los especialistas evaluaran a fines de año lo certero de su anticipación, con lo cual ganarían en seriedad. Finalmente, no son muchas las ciencias sociales en las que se forma a estudiantes para especializarse en diferentes métodos de anticipación. Pero, además, trabajar con los supuestos, teorías, bases y modelos de una sola ciencia social es muy pobre para anticipar los fenómenos económicos que aparecerán en uno o más años.

POR FAVOR MEJORAR LOS PRONÓSTICOS PARA EL 2013.

Hace un año muchos analistas y asesores financieros anticipaban que la recurrente crisis económica internacional podría afectar a nuestra economía, con un PIB que crecería del orden del 4% y por ende recomendaban y presionaban bajar la TPM (tasa de política monetaria) la que efectivamente se bajó al 5%. Al mismo tiempo se anunciaban planes de contingencia. Ese era un escenario posible, pero no el único. Por eso, reclamamos que era indispensable abrirse a enunciar los otros escenarios posibles. Indicamos, por ejemplo, que un crecimiento incipiente de Estado Unidos, una baja reducida de la economía china, una Europa con sus debilidades y la continuidad de la demanda interna eran suficientes para esperar que la economía nacional creciera sobre el 5 % en el 2012. Cuando se presenta el futuro como “un escenario” es indispensable indicar que hay otros posibles y que cada uno de ellos tiene una probabilidad o incertidumbre de que ocurra. No hacerlo induce a dudar de que “el escenario” no sea tal, sino que se presente como un futuro cierto. Este comentario tiene relación, primero, con la proliferación o lluvia de pronósticos para el 2013 que se empiezan a conocer, de manera que sean más explícitos y se eviten los augurios erróneos y, segundo, que se reconozcan cuanto costó reducir en 0,25% la TPM y a qué decisiones indujo mencionar unos planes contingentes, que no fue necesario poner en práctica.

UN ESCENARIO SOBRE LA ACREDITACIÓN DE LA EDUCACIÓN SUPERIOR.

La Comisión Nacional de Acreditación (CNA) tiene por función verificar y promover la calidad de las instituciones de educación superior y las carreras y programas que ofrecen. Las informaciones conocidas en los últimos días muestran que ha hecho un escaso aporte a la mejora de la calidad de la enseñanza superior en el país, y queda la sensación de que esta agencia no estaría en condiciones de ser “acreditada”. Se puede decir que en este caso la institucionalidad funcionó, pero de tal calidad que hubiera sido mejor que no lo hubiera hecho. La CNA partió de manera apresurada y no se alcanzó a construir una estructura y una organización suficiente para asumir una responsabilidad de tal magnitud, para un sector que atiende a casi un millón de estudiantes y que emplea enormes recursos económicos. Lo más peligroso viene a continuación, cuando se intente imponer una acreditación obligatoria para todas las universidades del país y para todas sus carreras y programas. Esa es una tarea que posiblemente no se podrá hacer en menos de una década, puesto que no hay suficientes expertos independientes y de excelencia, ni en los partidos políticos ni en toda la población nacional. De ahí que un escenario posible es que hacia el 2025, 2030 o más allá--- se pueda tener una mejora de la educación superior debido a las mejoras que introduzca la acreditación, cuando ya las carreras y los métodos de enseñanza actuales estén completamente superados.

viernes, 3 de agosto de 2012

40 AÑOS DE ESCENARIOS: ACIERTOS Y DESACIERTOS.

Hace meses se anuncio la posible caída de la economía nacional, dados los vaivenes de las grandes economías. Dijimos que ese era un escenario posible, pero esta metodología recomienda enunciar los otros escenarios posibles, como medio para que los decisores de empresas y las personas tengan una información más completa para definir sus estrategias. Hasta ahora la caída no ha ocurrido. Esto no significa que no hay crisis en la economía de la zona euro, la que se remonta a muchos años atrás con sus despilfarro sociales, informaciones falsas e incompletas, inflexibilidad económica, escasa innovación y creatividad de e muchos de sus industrias y negocios, falta de especialización y competitividad, etc. y después de muchas propuestas se ha llegado a la conclusión de que la posible solución exige profundos acuerdos políticos. ¿Habrá una solución pronta o demorará tantos años como ha durado esta crisis? Sobre eso se pueden plantear diferentes escenarios, con diferentes probabilidades subjetivas de ocurrencia. Un escenario se podría caracterizar por una extensión de años – 3, 5 o más años - sin llegar al acuerdo político que hoy día se considera indispensable, pero que es visto como necesario por algunos de los países involucrados. De esta manera se ampliaría el período de paz, por encima de los 65 años actuales, seguiría la recesión en la mayoría de los países de la zona, con incremento en sus deudas nacionales, con aumento del desempleo, con fuertes emigraciones, y con tendencia sostenida a la devaluación del euro. La mayor economía de la zona euro – Alemania - podría reconocer que la crisis la ha afectado poco y que es beneficioso postergar el acuerdo político, como una manera de poner por fin orden en la zona y de prepararse mejor para enfrentar a rivales económicos importantes en las próximas décadas. Habría que evitar que esos rivales invadieran con sus productos e importar menos, afectando al resto del mundo. Muchos países de la zona euro se deteriorarían aún más y cuando se iniciara el crecimiento económico serían compradores importantes de los productos y servicios de la misma zona. La devaluación del euro permitiría llegar a pagar las deudas en el mediano plazo. Es posible que un escenario de este tipo sea más o menso real en 5 o 10 años más, pero de seguro también que se pueden plantear varios otros escenarios para la zona euro. Y de esa manera disponer de más información para tomar decisiones de estrategia, de invertir, crecer, aprovechar oportunidades o salirse de ciertos negocios y mercados que se vean menos rentables y crecientes. De todos modos ¿Nos veremos en 10 años más en un Berlín muy remozado o en un Berlín estancado? 03/08/2012

jueves, 28 de junio de 2012

HABLANDO DE ESCENARIOS: ¿CUÁNDO UNO NO ES SUFICIENTE?

Desde fines del año pasado se empezó a denunciar la posible llegada de una crisis económica que vendría de diferentes partes del mundo y que, por lo tanto, había que estar preparados. Por nuestra parte, recomendamos trabajar con varios escenarios, puesto que la crisis anticipada podría ser mayor o menor que las que ya se tenía, por ejemplo, en desde hacía varios años en algunos países de Europa. Luego, a modo de ejemplo, se bajo la TPM como una manera de anticiparse a tal crisis, que después de seis meses no ha sido tal. Desde hace años que en general los expertos han sido poco felices para anticipar las crisis económicas, diagnosticar sus causas, modelar sus procesos y, mucho menos, para proponer alternativas viables para las estrategias y las tácticas de las empresas y mucho menos soluciones que sean aceptables por parte de los decisores políticos. Un escenario posible es que dada la debilidad de los políticos, que han sido poco prolijos con las cifras y que extendieron sus políticas hasta el límite de sus posibilidades, pasen a la historia como los grandes responsables de no haber tomado las decisiones oportunamente. Ante un escenario de este tipo no debiera ser extraño seguir viendo la caída de otros gobiernos y avecinarse una situación más conflictiva. Pero, también, es posible la ocurrencia de un escenario en el que los políticos tomen muy pronto las decisiones necesarias y este año termine con una crisis pospuesta y siga con un proceso inflacionario mediático. Ante la anticipación de futuros tan disímiles las decisiones de los directivos de empresas requieren más de una visión y de planes contingentes.

viernes, 27 de abril de 2012

EL TRANSANTIAGO Y LOS ESCENARIOS HASTA EL 2020.

Desde el 2007 se ha trabajado para que el Transantiago llegue a ser un sistema eficiente. Se han introducido gran cantidad de cambios, pero su calidad sigue en duda y sus costos llegan a dimensiones inimaginables para sus creadores y para los pasajeros. Lo más probable es que no se contó con la información adecuada sobre los escenarios con y sin el Transantiago, para el territorio a cubrir. Y, por lo tanto, fue insuficiente la previsión de los ajustes y desajustes que había que tener presente para llegar, si es que se podía, a tener un sistema adecuado a las necesidades de los constituyentes. La información de anticipación debería haber cubierto aspectos económicos, políticos, culturales, ambientales y sociales. Son cinco años de cambios continuos sin que se resuelvan cuestiones críticas como los tiempos de recorrido y de espera, la calidad de los vehículos, el transporte nocturno, etcétera y desde luego, la tarifa que ha superado las expectativas. Se ve como un sistema desbordado por su complejidad organizacional y decisional y probablemente lo seguirá siendo en el futuro. En este momento en que se vuelve a plantear el aumento de las subvenciones surge la pregunta sobre la información de anticipación que se tiene disponible, es decir, los escenarios en los que debería operar el Transantiago en lo que resta del decenio. De no existir escenarios analizados en profundidad y considerados en sus probables ocurrencias significa que gastar más recursos en mejorar la calidad del servicio y reducir sus costos astronómicos, no será más que un promesa difícil de cumplir. Los escenarios podrían dar información útil sobre la calidad y eficiencia esperada del sistema de aquí al 2020. ¿Y si se anticipara pocas probabilidades de éxito para el sistema no sería mejor planificar su desmantelamiento, al mismo tiempo que diseñar e ir construyendo un sistema que tome en consideración las lógicas que anticipe el futuro? ¿No es curioso que existan sistemas de locomoción pública en provincias que son más simples y con pasajes más baratos y fraccionados y que haya recorridos en taxis colectivos que son más baratos que un pasaje en bus.