viernes, 27 de septiembre de 2013

¿LLEGARÁN A TIEMPO LAS PROPUESTAS PRESIDENCIALES?

Se acerca una elección presidencial, con altibajos e inédita, compiten 9 candidatos, con un electorado sobre el cual se tiene escasa información de anticipación: ¿Cuántos votarán el día de la elección y por quiénes? Hasta ahora las propuestas que se conocen de cada candidatura son muy parciales y se refieren a temas, sin un objetivo central que guie el pretendido hacer y lograr, en un futuro cuatrienio que es incierto y que podría poner en tela de juicio tales propuestas, como ya se ha visto con anteriores Programas. Los métodos usados para formular las propuestas son los de siempre, apuntan a los temas de siempre y son respaldados por los de siempre. Se repite: educación, salud, delincuencia, constitución, sistema económico y rol del Estado, desigualdad, pueblos originarios, regionalización y descentralización, cobre y minería, energía, demografía, medio ambiente, etc. ¿Pero no sería importante que las candidaturas también se pronunciaran sobre algunos temas sobre los cuales no se conocen sus posiciones?: Futuro desarrollo del país: ¿Cuál es el futuro que se espera lograr para el país con el plan de gobierno para los próximos 4 años y qué se dejará trazado para por lo menos una década más? ¿Cómo se sabrá si se logró el o los objetivos propuestos ahora, cuando se haga el balance a comienzos del 2018? Desde hace 50 años se ha dicho que el país será desarrollado ¿Cuándo? Libertad y equidad: ¿Se ampliarán o reducirán: ingresos reales, fumar, bebidas alcohólicas, vías interprovinciales libres, sexualidad, raza, color, nacionalidad, creencias religiosas, etc.? ¿Se enfatizará la educación por sobre la sanción? ¿Se podrá hablar de verdad sobre temas que se están haciendo tabús? ¿Seguirán siendo minorías las que toman decisiones sobre las mayorías no consultadas? ¿Las minorías impondrán sus puntos de vista con el ánimo de acallar la libertad de las personas que piensa de manera diferente? Transparencia, acceso real a la información y corrupción: ¿Qué se propone en estos temas? ¿Se será más preciso en detectar los grados de transparencia, información y corrupción que hay en los diferentes sectores y estratos de la sociedad? ¿O se seguirá otros caminos para contenerlas, ampliarlas o disminuirlas? ¿Habrá información disponible sobre subsidios, subvenciones, bonificaciones, patrimonio y rentas y otras regalías a empresas y personas? Competencia: ¿Se considera que el actual estado afecta el bienestar de millones de chilenas y chilenos? ¿Se es partidario de aumentarla o no y qué instrumentos que han tenido éxito se propondrán y se intentará aplicar? ¿No es la concentración creciente una limitación fundamental al emprendimiento? Desarrollo de la ciencia y la tecnología: ¿Se ampliará la política de desarrollo de la ciencia y del conocimiento para pasar, algún día en el futuro, a no depender principalmente de la explotación de los recursos naturales, en un mundo que como nunca antes está abierto al traspaso de la ciencia y del conocimiento? Países limítrofes: ¿Se continuará con las políticas vigentes o se buscará entendimiento real, o aceptación, o reacción, o pro actividad, o anticipación, o serán otras políticas más creativas y adecuadas a las futuras décadas? Presupuesto de la Nación 2014-18. ¿Los no despreciables 90 mil millones de dólares anuales serán suficientes para hacer más eficiente el aparato público, reordenarlo, mejorar desempeños y sueldos, contratar a los que están a honorarios? ¿Se informará sobre los objetivos a lograr con cada nuevo Presupuesto y se entregará una evaluación anual sobre el logro de esos resultados? ¿Se informará sobre la rentabilidad que se espera obtener con las principales partidas invertidas o gastadas de todos esos fondos y se informarán sus resultados? ¿Se tendrá información regular sobre los sectores o empresas que reciben los mayores aportes de estos fondos? Solución de temas complejos: ¿Se reconocerá que los temas complejos –salud, educación, energía, infraestructura, desarrollo regional, ciencia y tecnología, delincuencia, demografía - requieren equipos humanos capaces de sortear con éxito las etapas de diseño, planificación, organización, aplicación y control? ¿Se dispone de esos equipos humanos? ¿Se está en condiciones de aplicar métodos adecuados para resolver estos problemas o se seguirá teniendo: censos incompletos, transporte público obsoleto, energía costosa, salud inhumana, educación caduca, infraestructura colapsada? ¿Si se incluyeran y se aplicaran soluciones sobre estos temas en las propuestas de los candidatos elegidos, sería posible vivir en un país desarrollado por allá por el 2030?

martes, 27 de agosto de 2013

UNA Y OTRA VEZ LA ESTRATEGIA NO ES LA CULPABLE.

Lo ocurrido, desde que se reconoció un “error” en el censo 2013 no es una isla, en el paisaje estratégico nacional: en busca del objetivo o la solución, se acude a un grupo de “expertos” nacionales. Si la solución no es satisfactoria, el paso siguiente es recurrir a buscar la solución en otros “expertos”, pero esta vez internacionales. Según lo que ocurra en esta etapa se abrirán nuevas avenidas de acción. El objetivo a conseguir con la estrategia está orientado por la visión de futuro que se tenga, o sea, de los posibles futuros considerados. Esta estrategia tiene por propósito ser un camino más o menos certero para llegar a una solución, que ojalá sea satisfactoria para a todos los constituyentes que tengan poder para refutarla. Como la estrategia tiene que construirse sobre la base de diferentes escenarios posibles y sobre las tendencias principales que influirán en el futuro cercano y lejano y sobre sus rupturas, este es el momento preciso para especular sobre los resultados de la etapa de revisión que está empezando y especular sobre las siguientes. Los expertos internacionales (que deben haber asistido a muchas fallas en censos, de magnitudes iguales y aún mayores que las nacionales y trabajado directamente en la solución real de los problemas) propondrán “parchar”, dando diferentes razones y recurriendo a sus aciertos anteriores. También puede ocurrir que los expertos internacionales no tengan la experiencia suficiente para dar una solución adecuada (en tiempo, costo, tamaño de los errores, etc.) y que no estén dispuestos a trabajar en la implementación de sus recomendaciones y a comprometer su prestigio en el caso que sus soluciones no funcionen. A todo esto el tiempo seguirá corriendo y si en todo este proceso y en las etapas siguientes se ocupa más de tres meses, antes de llegar a una propuesta de solución y de su plan de puesta en marcha, es probable que el próximo gobierno cambie la estrategia. La actual estrategia no es en casi nada diferente a la que se aplicó inicialmente con el Transantiago, con el proyecto Aysén, con los cerdos de Freirina, con Pascua Lama, con el mall de Castro, con los 9 mil millones de dólares de las reservas que se “invirtieron” el 2009, con los sobre sueldos, el gas argentino, el sistema de pensiones, la acreditación de la educación superior y una larga lista de experiencias en diferentes sectores de la vida nacional. Con miles de millones de dólares gastados de más, que pudieron reducir la pobreza, mejorar la formación de la población y aumentar las remuneraciones. Cada estrategia y sus supuestos sobre los futuros posibles son indispensables para intentar reducir los errores en los resultados, que de todos modos se tendrán en proyectos de gran magnitud, pero también se deben anticipar las respuestas para mitigar los efectos negativos de esos errores. Por ejemplo, el Banco Central de Chile tiene publicada, en su página web, su Planificación Estratégica con el propósito de “difundir el proceso de planificación estratégica del Banco para el período 2009-2012” (¿). ¿Cómo se nos viene el futuro?

lunes, 5 de agosto de 2013

CÓMO USAR LA INFORMACIÓN SOBRE LOS FUTUROS POSIBLES Y LA TRANSPARENCIA.

Cómo usar la información sobre los futuros posibles y la transparencia. Muchos de los altos y bajos de cada sociedad se dan de manera poco anticipada o simplemente por sorpresa. Pero cuidado. Lo más probable que muchos de esos cambios fueron anticipados por una o más personas, porque recibieron información reservada, o porque siguieron la trayectoria de señales débiles y por diferentes razones consideraron que el o los cambios anticipados debían ser mantenidos en secreto, para un provecho personal o grupal o para no producir alguna alarma. Lo que ocurre en muchas oportunidades es que no se da a conocer a la comunidad los primeros síntomas de la posible ocurrencia de un cambio de importancia y se oculta aun cuando la misma comunidad, o parte de ella, pueda ser afectada por el cambio potencial. Se ve casi en todos los planos de la vida social, aunque nuestra preocupación central está en las estrategias de las empresas de tamaño mayor, dentro de los mercados en los que nos movemos. Casos como La Polar, los cerdos de Freirina, SMU, HidroAysén, el Transantiago, o los atrasos en la aplicación de la matriz energética, la falta de mejora de la calidad de la salud pública, de la educación publica y de la vivienda en general, son sólo algunos casos de cambios que pudieron anticiparse y lo más probable es que más de alguien sabía que era muy seguro que ocurrirían y no se informó oportunamente, cuando los síntomas eran evidentes y se podía actuar para revertir o aminorar los efectos negativos de esos cambios. La ausencia de recursos destinados a que organismos independientes realicen estudios de anticipación de cambios económicos, políticos, sociales, tecnológicos o ambientales seguirá manteniendo el secretismo para beneficio de unos pocos y para perjuicio de la mayoría. Y no hay que olvidar que cambios significan una enorme transferencia, a veces ilegítima, de recursos entre instituciones de diferente naturaleza y entre proveedores, vendedores y compradores.

jueves, 18 de abril de 2013

GANANCIA O LUCRO: LEGÍTIMA O ABUSIVA.

Adam Smith, en el siglo XVIII distinguió tres leyes fundamentales de la economía, una de las cuales es: “la tendencia natural al lucro de todos los seres humanos”. Por su parte, la LOCE dice, a comienzos de 1990, que “Las universidades (que no sean estatales) ..serán siempre corporaciones de derecho privado, sin fines de lucro…” El lucro es la diferencia entre ingresos y gastos y es una ganancia en dinero o en especies. El dinero es muy atractivo para la mayoría de las personas e instituciones. Algunas definiciones señalan que el lucro es la ganancia normal, pero otras indican que es una ganancia abusiva, peyorativa, casi un delito. C. Marx escribía, a mediados del siglo XVIV, que la ganancia era la plusvalía. Por diferentes razones algunas personas consideran que es indispensable eliminar el lucro a algunas actividades o instituciones, pero es necesario que se aclare si es en su totalidad o en sólo su componente abusivo. Pareciera que para algunas personas sería legítima la ganancia no abusiva, si es que hay forma de establecer los límites entre la primera y la segunda. La ganancia las obtienen las personas naturales y las instituciones como diferencia entra sus ingresos y sus gastos, sin importar si el origen de sus ingresos es público o privado y obtenido por diferentes medios o acciones. Por ejemplo, ¿Una persona natural no obtiene una ganancia o lucro cuando sus costos de funcionamiento son inferiores a los ingresos que percibe sea un asalariado, un profesional que trabaja a honorarios, un empleado o servidor público o un empresario?. Cuando se trata de una institución o actividad, la misma diferencia es su ganancia o lucro. En ambos casos, la ganancia puede ser “normal o legítima” o “abusiva”. Por lo tanto, ¿No es necesario aclarar que si una actividad no debe tener fines de lucro significa que: no debe obtener ninguna ganancia o que si puede obtener una ganancia “normal o legítima”? Como consultores sabemos que las empresas y las personas en general planifican sus actividades teniendo en cuenta el tipo y rango de las ganancias que pueden obtener en el futuro y poner en duda la legitimidad de esos resultados es un tema fundamental para el progreso económico.

viernes, 8 de marzo de 2013

¿SE ACERCA EL FIN DEL IMPUESTO ESPECÍFICO A LOS COMBUSTIBLES?

En el mercado hay diferentes tipos de precios y uno extraño, el de la bencina al consumidor: con un amplísimo rango en el mundo y un precio altísimo en el país. En mayo de 2008 planteábamos que: los productores de petróleo se había dado cuenta que debían agradecer a quienes habían hecho el experimento de subir exageradamente el precio de los combustibles al detalle, puesto que habían demostrado empíricamente que ante subidas mayores del petróleo las demandas eran inelásticas. También, que las alzas de los precios a los consumidores, finalmente, no se medían en términos de la población, el ingreso per cápita, la densidad automotriz, la descontaminación o la rentabilidad social sino que por el volumen recaudado. No es extraño que hoy día el precio de un litro de bencina sin plomo varíe entre menos de $ 100 en Arabia Saudita o Kuwait, $ 400 en México, $ 430 en Estados Unidos, $ 850 en España y $ 950 en Turquía, uno de los más caros. El precio que pagan los consumidores por este combustible está alejado de todo principio de competencia, sobre todo en una economía abierta al mundo. Las razones para que se tenga que pagar en el país uno de los precios más altos del mundo no se debe a si los parámetros del modelo son constantes o no, o si son variables o si son incógnitas de un modelo o si es un conjunto de ecuaciones indeterminadas con infinitos resultados o si tiene por objeto descontaminar o reconstruir caminos dañados por el terremoto de 1985. Son consideraciones generalmente ambiguas, sin un destino preciso de las captaciones y de sus rentabilidades, además, discriminantes para diferentes consumidores del producto y, finalmente, cuando se atenúan con los subsidios, éstos al final salen de los bolsillos de los mismos que pagan los impuestos. En los últimos 5 años se estima que se recolectaron, desde los consumidores, muchos miles de millones de dólares en impuestos específicos a la bencina y resulta muy curioso que una cifra algo mayor, se supone, se gastó en sólo un año, el 2009, de las reservas nacionales, sin que aún se sepa su empleo y su rentabilidad. Sin embargo, el futuro de los automovilistas se vislumbra con muy diferentes escenarios. Por una parte se plantean futuros muy diversos para el petróleo y el gas natural: algunos destacan que los nuevos grandes yacimientos inducirán a mantener o bajar los precios, otros esperan alzas del barril de petróleo para llegar a unos US$ 150 a mediados de este año. Por otra parte, se incrementa el uso de otras formas de energía para los autos, algunas en combinación con la bencina, otras híbridas con electricidad o con gas natural y otros vehículos usarán sólo electricidad. Estos escenarios conducen a diferentes estrategias a las empresas y a las personas y a tomar decisiones de mediano plazo que podrían tender a impulsar el uso del auto, por razones de costo y de contaminación. Por eso, en un escenario en el que los autos consuman sólo electricidad u otro combustible no convencional ¿qué va a pasar con el impuesto específico?

jueves, 7 de febrero de 2013

FUTUROS Y DESENCUENTROS METODOLÓGICOS.

Después de trabajar muchos años en la enseñanza y aplicación de diferentes enfoques (modelos, instrumentos, sistemas, etc.) para anticipar, o para mirar, el o los futuros que interesan a diferentes actores, los resultados son desalentadores. Lo avala la inexistencia de una agencia privada o pública, conocida, que se preocupe de este tema lo que lleva a la conclusión de que es casi nula la importancia que se da a anticipar el futuro, en relación a diferentes temas o materias que sean de interés nacional o sectorial. Sin embargo, el futuro y su anticipación está presente en muchas actividades del país, como en algunas preguntas de encuestas nacionales muy reconocidas, prestigiosas y publicitadas. Por ejemplo, cuando se pregunta a cada encuestado sobre cómo cree que será su situación económica en doce meses más o se le pregunta si cree que la mayoría de las personas van a ir a votar en noviembre próximo o se le pregunta quién cree que será el próximo Presidente, se le pide a la persona que entregue su mejor respuesta dentro de algunas alternativas. Y el encuestado con toda la libertad que se requiere da su respuesta. Esa respuesta es su certeza, puesto que no se le permite que señale las dudas que tiene sobre que ello vaya a ocurrir o no: podría decir que será presidente una persona que no llegue a las primarias, o que será presidente un candidato que se retire en el mes de septiembre. Es decir, que en estos casos su respuesta resultaría ser un mal predictor de lo que nos depararía el futuro y porque lo más probable es que la mayoría de los encuestados sean persona no capacitadas para anticipar el futuro. No porque el encuestado entregue una respuesta única se puede negar que el futuro puede ser muy diferente. Cada persona encuestada da una respuesta, se suman las similares, se obtienen estadígrafos y márgenes de error. Y se hacen los análisis que cada uno quiere. Aunque no deja de ser crucial indagar sobre el significado que tienen los márgenes de error estadísticos cuando las respuestas de los encuestados son básicamente inciertas. Cada persona que contestó la encuesta tuvo que decir algo que él cree que ocurrirá en el futuro, le guste o no le guste esa ocurrencia, según el contenido de la pregunta. Probablemente cree que hay otras respuestas posibles para la pregunta pero, por algunas razones desconocidas, él cree que es la correcta, es decir, que el futuro se comportará según su respuesta. ¿Es posible hacer una aseveración tan tajante sobre el futuro? No. Eso es imposible. De ahora a diciembre de este año ocurrirán muy diferentes acontecimientos que irán marcando los aspectos relativos a esa elección: que el candidato no se presente, que pierda las primarias, que se accidente, que decida cambiarse a otras alternativas más atractivas para su vida futura, aparte de muchas cuestiones que pueden afectar su candidatura, ajenas a su propia voluntad. ¿Y por qué se da tanta importancia a esta parte de una encuesta referida a un hecho futuro, dado que el futuro es incierto? ¿Por qué se supone que cada encuestado es un experto en anticipar ese futuro? y ¿es posible que haya tanto expertos en un país donde a muy pocas personas les interesa pensar, trabajar o anticipar sobre ese u otros futuros? Es cierto que estudiar y aplicar las diferentes metodologías de anticipación o de prospección es tedioso y a veces aburrido, pero es más lamentable intentar convencer, a quienes corresponda, que hay que hacer trabajos profesionales que tengan por objetivo ayudar a la toma de decisiones. Es al parecer un tema que casi a nadie interesa. ¿Y por eso: Tendremos un buen futuro como todos lo deseamos?

viernes, 4 de enero de 2013

ESCENARIOS ECONÓMICOS PARA ESTE AÑO Y SIGUIENTES.

En las últimas semanas diferentes medios han entregado proyecciones de la economía nacional para fines del año. El Banco Central señala un PIB entre 4,25 y 5,25%, un IPC del orden del 3%, y otras cifras y enuncia consideraciones que podrían alterar esos valores. A su vez, varios analistas proponen cifras parecidas que apuntan, supuestamente, a lo que sería el "escenario más probable". Después de seis años de turbulencias mundiales ¿se podría esperar un año de más calma? En las actuales condiciones resulta interesante señalar que se avecinan situaciones que podrían ser controvertidas en el plano nacional y en el exterior, que podrían cambiar significativamente los resultados esperados de ese escenario más probable, tanto en la dirección positiva como negativa. En el plano nacional hay elecciones, que podrían ser muy reñidas: conservar el gobierno, o reconquistarlo, y eso conllevaría efectos muy especiales en: gasto público y privado, cumplimiento de expectativas sociales, déficit fiscal, balanza comercial, demanda interna, proyectos importantes en infraestructura, energía, vivienda, salud y la lógica incertidumbre sobre el nuevo gobierno. Más aun cuando no se conocen las promesas que harán los candidatos, ni las que presentará quien gane la presidencia y el congreso. Esto puede afectar los precios internos, los optimismos y los pesimismos para invertir, y muchas otras variables económicas importantes para avanzar hacia el desarrollo. En el plano internacional están las situaciones contingentes con países vecinos y sus efectos en los intercambios y situaciones más lejanas que pueden tener repercusiones internas, como la dirección que tome la economía norteamericana y los países emergentes, los altibajos en el éxito de la planificación centralizada de China, la tónica de las soluciones que se publiciten y las que se apliquen en la zona del euro, la irrupción de innovaciones tecnológicas que tengan impactos importantes, descontentos sociales que se podrían profundizar en algunos países y zonas del mundo, al mismo tiempo que acciones que busquen cambiar la distribución de la riqueza. Es válido reconocer que el futuro es impredecible, como lo sabe todo el mundo, y que a fines de año se tendrán los resultados reales. Pero en aras del desarrollo se echa de menos la presentación de algunos escenarios alternativos para este año, pero mucho más, escenarios para futuros más distantes, que es donde se jugará la llegada al mundo desarrollado.