martes, 18 de agosto de 2015
¿EQUIVOCACIONES O TEORÍAS CADUCAS?
¿EQUIVOCACIONES O TEORÍAS CADUCAS?
Debiera haber preocupación por los equivocados anuncios que se entregan para importantes variables económicas relacionadas con el futuro de la TPM, del PIB y del IPC que sólo se podrán verificar cuando ese futuro sea presente.
Existe una equivocación cuando hay una diferencia entre una cifra anticipada, entregada hoy, y la cifra que es real en el mañana. Esto ocurre aun cuando se disponga de importantes recursos e información, de expertos con altas calificaciones, con adecuados medios de comunicación para divulgarlas y con reuniones con dignatarios para comunicarlas. Todo esto no elimina ni aminora el grado de las equivocaciones, ni la gravedad de sus consecuencias, ni la ausencia de críticas.
Tampoco se puede esperar que en estas materias las cifras proyectadas coincidan con la realidad futura, puesto que cuando ello ocurre es pura casualidad.
En la consultoría a empresas reiteradamente se está anticipando los futuros, con una amplia gama de metodologías para esbozar posibles realidades, de manera de llegar a potenciales hechos y cifras que puedan ser utilizadas para propósitos específicos. Y al mismo tiempo que se anticipan los riesgos que tales hechos y cifras pueden contener, se preparan acciones contingentes para aplicarlas en la medida que la realidad muestre valores que se distancian de los esperados.
Vamos ahora estas tres variables: TPM, el PIB y el IPC. La TPM es una cifra, que resulta de una decisión, desde el punto de quien la toma y cuyo objetivo es que produzca unos determinados cambios en las condiciones económicas futuras: nivel económico y precios internos. Sin embargo, para las empresas y las personas que están fuera del círculo de la decisión, la TPM es una variable aleatoria, puesto que su valor futuro es incierto. Por otra parte, el PIB y el IPC son variables aleatorias.
Desde enero del 2012 (hace 3 años y medio) se tomó la decisión de empezar a bajar la TPM con el propósito de afectar la inversión, el crecimiento y los precios. En este tiempo no ha mejorado el PIB que desde 2012 y años siguientes ha sido: 5,5%. 4,2% y 1,9%, en franca declinación. Hace 1 año y medio que la TPM es menor que el IPC acumulado, lo cual significa una tasa de interés negativa (que no ha impulsado la inversión) Y para colmo de males el IPC acumulado ha sido en los últimos nueve meses superior al 4%, cuando la mayoría de las anticipaciones realizadas por la autoridad, para este indicador, han estado alrededor del 3%.
Nos sorprende que quienes están continuamente trabajando con estas variables pasen por encimas de
estas equivocaciones como si no ocurriera nada y nadie se da el trabajo de estimar los volúmenes de recursos que se traspasan entre empresas y personas, en el país, debido a estas equivocaciones y a título totalmente gratuito. Tampoco se ha dado una explicación sobre aquellas variables pertinentes que dejan sorprendidos a los anticipadores, y los hacen revisar “variables inobservables” (sic).
También llama la atención: “no debiera sorprender que en el próximo IPOM se produzca una nueva revisión a la baja de nuestra proyección de crecimiento“. ¿Significa suponer que la información que se obtendrá más adelante corroborará ese aserto? Pero si el futuro es incierto. O no se han dado cuanta que todas las diferencias que se han producido en los últimos años son el resultado de los anuncios realizados con la información que en ese momento se tenía. Nunca se tiene la información cierta sobre hechos futuros, como se enseña en la prospectiva.
En resumen, se decide una TPM a la baja en un largo periodo que tiene por objetivo que el PIB vuelva a crecer y lo que se produce es lo contrario. Malo, muy malo. Y al mismo tiempo se equivocan cuando por el incremento casi constante del precio del dólar y de la UF se incrementa o se mantiene un alto IPC. Es decir, todo malo. Pero muy malo.
Y otra atención: ..”habrá una nueva revisión a la baja de nuestro crecimiento proyectado para el año” ¿quiere decir que eso ocurrirá? Lo complejo de esta aseveración es que en una semana más o en uno o más meses podrían a ocurrir cambios que pueden dejar sorprendidos a los pronosticadores: cambios de crecimiento de China, Brasil, Japón, Unión Europea y otros, precio del petróleo, cobre y de otras materias, belicosidad y límites, cambio climático, estabilidad de gabinetes y de gobiernos, criminalidad, conflictos locales y étnicos, huelgas y manifestaciones masivas, incorporación de Nuevas Tecnologías, retro reformas, irrupción de efectos de las nuevas tecnologías, etc.
Algo, mucho o poco de todo esto puede ocurrir en las tiempos que vienen, aun antes de terminar el año y obligará a tomar decisiones sobre la TPM que afectará de forma positiva o negativa al PIB y a la inflación y nos afectará a todos, pero como los que normalmente opinan sobre estos temas lo hacen como si fueran a afectar a seres de otro planeta, nosotros creemos que estos temas afectan a todas las empresas, a todas las personas, y en particular a las de menores ingresos
Por lo mismo concluimos que sería mejor que quienes proyecten los principales variables de la economía no sea el Banco Central sino que un ente independiente para que no se tomen decisiones sobre la TPM que luego tienen que ser explicadas porque los errores estuvieron en las estimaciones. No parece prudente que el mismo que proyecta sea el que decida y, con ello, afecte por años a toda la población, con decisiones que definitivamente no condujeron a lo que decía la receta: baja la tasa de interés y en un semestre la economía empieza a responder favorablemente. Esta teoría esta fenecida y lo respalda el caso japonés y el de la Unión Europea, que llevan años con bajo o casi nulo crecimiento, aunque tienen la gracia de que han logrado una magra inflación.
domingo, 12 de abril de 2015
¿DE QUÉ EXPERIENCIA LÍMITE NOS HABLAN?
En el último trimestre el país ha vivido una experiencia límite, o así se desprende de lo que se comenta en todos los círculos nacionales. En los más de 40 años de consultoría a empresas nunca antes vimos una relación tan imprudente entre empresa y política.
Los métodos de la administración se basan en un trabajo honesto, productivo, con una alta preocupación por las personas y por unas relaciones responsables con respecto al medio y a los constituyentes. Mucho de esto se estaría dejando de aplicar.
Nos queremos detener en tres aspectos atingentes con una mirada desde la administración a esta experiencia límite: (1). La definición del problema, (2) el futuro, según las diferentes soluciones que se apliquen y (2) una visión somera sobre los recursos disponibles en la economía.
(1) Para Kepner y Tregoe un problema, real y actual, es la diferencia entre: “lo que ocurre” y “lo que debería ocurrir”. Una vez que está definido el problema se buscan sus causas, que generalmente son cambios que han ocurrido y que han pasado desapercibido o que han sido introducidos por error o por falta de prolijidad o con intencionalidad.
Una vez que se identifican las causas se estaría en condiciones de resolver el problema, interviniendo sobre ellas. Y, así, Kepner y Tregoe sigue describiendo su metodología.
En este trimestre no se ha definido “el problema”, más bien los diferentes voceros se ha dedicado a confundir, a dar pistas diversas y contradictorias, acusar y condenar, parar y apurar las investigaciones, acotarlas, desviarlas, pedir repensar o cambiar legislaciones, acudir a instancias de hombres y mujeres buenas, y sigue. No se sabe cuántas empresas y políticos debieran investigarse, aunque todos o casi todos los documentos que son susceptibles de ser ideológicamente falsos están debidamente registrados. O sea, el problema no está definido, no hay para cuándo y lo más probable es que se tomen decisiones para “resolverlo” sin nunca haberlo identificado y comprobado sus causas.
(2) Con respecto al futuro nos parece que se buscará una solución sin definir el problema y eso significará que se atacará a las consecuencias y no a las causas y, por lo tanto, tendrá que hacerse una gran difusión de las “salidas” para darles el carácter de serias y responsables. Si se “soluciona” el problema de esta manera (como se deduce de algunas propuestas dadas a conocer) las causas permanecerán y se harán presentes en cualquier momento en el futuro, y así hasta nunca acabar. Y lo más grave es que las promesas de cambio sólo serán una ilusión futura, porque las causa seguirán presentes provocando los mismos efectos actuales o muy similares.
(3) Por último se puede hacer estimaciones sobre los recursos que han estado disponibles en la economía, que es de donde debieran haber salido los recursos que han dado nacimiento a esta experiencia límite. Hay diferentes fuentes, algunas nacionales y otras extranjeras, de los PIB de cada país, de los presupuestos nacionales y del patrimonio existente localmente. Por ejemplo: el PIB mundial anual en la actualidad se estima en aproximadamente 75 millones de millones de dólares, la suma del PIB nacional entre el año 1990 y el presente se puede estimar en más de 3 millones de millones de dólares, el presupuesto nacional llegaría, para el mismo período, a 1,3 millones de millones de dólares y el patrimonio nacional podría ser muy superior a los 20 millones de millones de dólares.
O sea, ha habido muchos recursos disponibles en los últimos 25 años de democracia y, por lo tanto, la experiencia límite no es más que un detalle, que bien se puede resolver sin identificar el problema.
lunes, 23 de marzo de 2015
INCUMBENTES Y MUCHOS OTROS: ¿NO DEBEN PASAR A RETIRO?
Las actitudes y las palabras muchas veces muestran algo muy diferente a lo que en verdad se debe decir. Es común que en relaciones comerciales entre comprador y vendedor, el primero demuestre poco interés, o nulo, por lo que ofrece el vendedor y hasta lo considere innecesario y el segundo, exagere las cualidades de su producto. En la medida que avanza la negociación o el “regateo” se empieza a reconocer por parte del comprador que realmente necesita el producto y por parte del vendedor que su producto tiene menos cualidades. Si fuera por las primeras palabras escuchadas por cada una de estas personas se podría llegar a la conclusión de que para el comprador es mejor postergar la comprar y para el vendedor olvidarse de la venta.
Algo de este tipo escuchamos en estas últimas semanas de parte de autoridades, ex autoridades, incumbentes, ex incumbentes, y muchos más. Por ejemplo: “no hay una corrupción generalizada”, “hay que retomar el control”, “los políticos no pueden ser tratados de….”, “se ha construido un nuevo país y no se puede echar por la borda”, “que candidatos declaren su patrimonio”, “se revisarán los niveles de las remuneraciones de ciertos cargos públicos”, “hay que reflexionar sobre el futuro y no detenerse”, “se puede recuperar la sanidad con algunos ajustes”, “esto puede terminar en populismo” y así otras frases similares que buscan minimizar la catástrofe moral y pasar rápidamente a las “soluciones” al tiempo que se desacredita la necesidad de que la comunidad siga pidiendo que se investigue a todas las “empresas y personas” que hayan participado en este atropello a la honestidad. Lo que ha ocurrido hasta aquí es extremadamente complejo y las soluciones rápidas y simples no funcionan, porque primero hay que tener muy bien definido “el problema” antes de estudiar sus causas y sólo conociendo estas últimas se puede intentar diseñar las soluciones, especialmente si es que entre las causas hay cambios culturales.
Por eso, volviendo a lo que puede decir un comprador, que inicialmente podría no ser verás, da la impresión que quiere pasar lo más rápido este momento para ver que no lo “sorprendan” porque pudo participar en los momentos en que se estaba incubando este engendro y tal vez no tuvo el valor de denunciarlo y, como se hizo entre amigos y colegas, no le pareció tan horrible, sino más bien familiar.
Estos recursos mal usados salen de fuentes nacionales y tal vez extranjeras. Una fuente es el PIB mundial que alcanza a aproximadamente 75 millones de millones de dólares el 2014. Si entramos en el país, la suma de los PIB disponibles en lo últimos 25 años sobre pasan los 3 millones de millones de dólares, en el mismo periodo los presupuestos nacionales sobrepasarían el millón de millones de dólares y el valor del patrimonio nacional actual de seguro que puede superar los 20 millones de millones de dólares.
¿No es posible que parte de estos recursos hayan pasado por las manos de algunos que no quieren que se siga investigando? ¿Qué dirá un trabajador que tiene un ingreso mínimo mensual de $ 225.000?
sábado, 21 de febrero de 2015
¿SEGUIRÁN GOBERNANDO COMO EN SIGLOS PASADOS?
Los asuntos públicos se siguen trabajando como en los tiempos de la pluma y el tintero, aunque hoy día la pluma sea un PC, una Tablet o un teléfono y la tinta sea una impresora de puntos.
Una de sus últimas demostraciones se refiere a los cambios mínimos al sistema electoral para los próximos procesos electorales, con nuevo número de titulares y tamaño de territorios, con constitución y afiliación de nuevos partidos políticos, con cuotas por sexo, etc. Es decir, la pluma y el tintero sólo dio para eso, y se perdió la tremenda oportunidad de hacer un uso adecuado e intensivo de las nuevas tecnologías, cuyas aplicaciones surgen por todas partes en el mundo desarrollado, para hacer cambios tendientes a mejorar la eficiencia y la eficacia legislativa, revisar las leyes vigentes según su grado de aplicabilidad y de aplicación, así como las posibles repeticiones o contradicciones, el grado de control de las leyes y su aplicación y sus beneficios, todo esto con el empleo de las nuevas tecnologías que están disponibles a costos relativamente bajos, aparte que permiten una participación ciudadana impensable, instantánea y masiva, y avanzar en ampliar las vida ciudadana, más allá de la limitadísima participación ciudadana en votación cada 3 o 4 años y encuesta mensuales con representaciones ridículas en un mundo donde la mayor parte de la población está comunicada en forma instantánea.
Es decir, se perdió la oportunidad de ir muchos pasos adelante, a una actividad más real y amplia que cuando se escribió la última constitución y se introdujeron sus enmiendas. Y estos cambios se pudieron aplicar con menores costos y más eficiencia: (1) trabajo legislativo a distancia 5 días a la semana, donde al mismo tiempo se trabajan en el terreno (2) un mucho mayor número de legisladores comunicados virtualmente y por lo tanto mayor representación y más cabida para partidos marginales, etc. (3) menos costos en salas, en viajes y en cuestiones anexas y con muchos otros costosos beneficios políticos y económicos. Pero perdieron la oportunidad porque siguen trabajando con el tintero y la pluma, aunque algunos se crean modernos porque viajan en coches de alta gama y usan celulares sofisticados.
Pero no sólo en la legislación se hacen cosas de maneras que muy pronto quedarán obsoletas, puesto que las nuevas tecnologías están produciendo una erupción fantástica en todos los planos de la vida social e individual, en casi todas las actividades en las que se desenvuelven las instituciones y las personas, en miles de productos y servicios de uso habitual que se simplifican o se hacen más eficientes y a costos mucho menores, salvo lo que están indexados a la UF.
Las nuevas tecnologías entrarán en los gobiernos y en la política para hacerlos más eficientes, como están entrando en tantas otras áreas de la vida diaria y sus líderes tendrán que modernizarse para trabajar en el diseño de la nueva educación, la nueva vivienda, la nueva ciudad, el nuevo transporte, la nueva energía, y también en la nueva pobreza, que será una elección que podrán tomar quienes la quieran, la nueva justicia, la nueva contraloría, las nuevas fuerzas armadas, y las nuevas relaciones internacionales. Si no entran pronto en este camino de las nuevas tecnologías, quedarán obsoletos y hundidos en atraso.
Es preocupante observar que en la mayoría de los cambios en los que se está trabajando: educación, salud, vivienda, energía, transporte, reclusión, infraestructura, etc. se trabaja como si esos cambios se van a llevar a efecto con los medios tradicionales (pluma y tintero) o cuando más con los medios que se propongan como más adecuados o eficientes en la actualidad, cuando en verdad ¿no sería más adecuado y conveniente pensar en las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías y los nuevos productos y servicios en salud, educación, construcción, diseño, manufactura, transporte, etc. para diseñar y luego aplicar los cambios que hay que realizar?
“Las miradas al futuro” que se han realizado en, en el país, en los últimos 4 años aportan muy poco a la modernización de las instituciones, de los proceso y de los productos y servicios, salvo que son señales que muestran posibles futuros, pero no se emplean para modernizar a la sociedad nacional. Nuestra clase dirigente parece creer que no es necesario educarse, ni educar, sobre los cambios que las nuevas tecnologías significan hoy día, ya, para el desarrollo de la sociedad y lo que sin duda será una realidad inapelable en pocos años más.
Temas como big data, cloud computing, nanotecnologías, genomía del cáncer, desalinización masiva, drones agrícolas, robots ágiles, inteligencia artificial, realidad virtual, energías renovables inteligentes, y muchos más se desarrollan cada día. Probablemente en su trayecto habrá avances y retrocesos, aciertos y errores, pero el peor error será no avanzar a tiempo y avanzar a una nación medieval.
sábado, 14 de febrero de 2015
¿ES POSIBLE MEJORAR LA ANTICIPACIÓN DE LAS CIFRAS ECONÓMICAS?
Las desviaciones ocurridas entre las cifras económicas anticipadas el año recién pasado y la realidad han sido más que repetidas. Nos referimos a la inversión, la TPM, la inflación, el tipo de cambio o el imacec. Estas anticipaciones son realizadas por diferentes personas ubicadas tanto en el sector público como en el privado con el propósito de ayudar en los diferentes procesos decisionales que realizan las empresas y las personas. Por ejemplo, la encuesta de expectativas económicas (EEE) es uno de esos instrumentos de anticipación, que representa las respuestas de un “selecto grupo de académicos, consultores y ejecutivos o asesores de instituciones financieras.” que muestra que en Diciembre pasado pronosticaron para ese mes una inflación de -0,2 y fue de -0,4, anticiparon una inflación de 0 para enero pasado y fue de +0,1, y en Enero pronosticaron una inflación para ese mes de -0,2 y fue de +0,1.
Cuando se revisan las cifras anticipadas de otros indicadores se observa que las desviaciones son similares, siendo muy destacado el continuo y casi permanente cambio del crecimiento del PIB. Mientras algunas lo subían, otras tantas lo bajaban, y no sólo eran cifras originadas por nacionales sino que también por miembros de instituciones extranjeras, y eso porque las desviaciones no sólo ocurren en el país, sino que son una realidad internacional.
Hemos insistido que el futuro es incierto y que no existe hasta que ocurre y que por lo tanto hay que ser muy precavido para informar, con la mayor amplitud y profundidad, sobre la incertidumbre que rodea a estas anticipaciones.
Tampoco hay que olvidar que cuando una persona es consultada sobre cuál podría ser el valor de una variable en un tiempo futuro su respuesta puede ser muy diferente si es que es “lo que cree que ocurrirá”, si es “lo que lo gustaría que ocurriera”, si es “lo que piensa que creen otras personas”, si es “el resultado de un minucioso estudio sobre variables relacionadas o por posibles cambios en las tendencias” o aun por estudios muy acabados. ¿Cuál es criterio que emplean los encuestados?
Finalmente, proponemos algunas mejoras a ser introducidas en materia de anticipación: (1) ser más explícitos en las bases metodológicas usadas por las personas que continuamente hacen anticipaciones sobre cifras económicas, que pueden ser empleadas por los diferentes decisores del ámbito económico y social (2) realizar, aparte de las variadas anticipaciones actuales, un trabajo de escenarios para períodos mayores de 5 y más años para algunas de las variables más relevantes de la futura economía. Por ejemplo, escenarios sobre el crecimiento de la economía en el año 2020 o siguientes sería de ayuda para dar luces sobre si Chile podría o no llegar a ser un país desarrollado en algún momento en el futuro, o si tal estadio será sólo una ilusión, que hemos escuchado desde mediados del siglo pasado.
Como consultores hacemos estas recomendaciones sin emitir ninguna boleta de honorarios a cobrar ni al sector público ni al sector privado.
sábado, 20 de diciembre de 2014
¿QUE SORPRESAS NOS ESPERA EL 2015 EN PIB, IPC, TPM Y PRECIOS DE LAS BENCINAS?
¿QUE SORPRESAS NOS ESPERA EL 2015 EN PIB, IPC, TPM Y PRECIOS DE LAS BENCINAS?
El desarrollo de los métodos para anticipar hechos y estados, en el corto y en el largo plazo, nos lleva a insistir, por años, en la necesidad de ampliar su uso, de manera de anticipar posibles visiones de la evolución y el desarrollo de nuestro país.
Por ahora no se dispone de una autoridad, centro de estudios, universidad o instituto que le interese avanzar en esta materia, y hacer públicos sus hallazgos, por lo que se seguirá recibiendo noticias sobre hechos que ocurrirán en el futuro sin identificar los diferentes contextos en que podrían ocurrir, en poco tiempo más o en muchos años más.
Este tema surge debido a que en este año se han sucedido una larga serie de desencuentros entre las estimaciones y las realidades con respecto a cifras económicas: el PIB, el IPC y la TPM. Muchos profesionales y autoridades de instituciones públicas y privadas han anticipado diferentes cifras para estos 3 indicadores, una de ellas ha cambiado el PIB de 2014 desde 3,75-4,75%, en diciembre de 2013, hasta un 1,7% a fines de año, o, sea, una disminución del 60%, mientras que la TPM bajaba, en el mismo tiempo, de 4,5% a 3%, o sea, un 30%.
Estas desviaciones no son menores y han significado decisiones equivocadas para empresas y personas y los consiguientes traspasos de riqueza, porque el futuro que se predijo al comienzo no tomó en consideración todos los fenómenos que se producirían en el intertanto, por lo que habría sido mejor describir varios escenarios posibles, los cuales tampoco eliminarían las desviaciones al cumplirse el período, pero advertirían el rango de la incertidumbre esperada.
Las ciencias sociales disponen de muchas metodologías, pero no es su superioridad las de la anticipación del futuro y cuando algunos de sus cultores se arrogan la calidad de anticipadores generalmente se equivocan y muchos apelan, luego, a que fueron sorprendidos. Si siempre debieran verse sorprendidos, sea que acierten o no.
Y con respecto a la anticipación el “frutero” de la torta lo pone el precio de las bencinas. Hasta abril de este año “nadie” se dio cuenta que podría bajar violentamente el precio del petróleo y por eso se ideo un nuevo método económico para ajustar el precio hasta por $ 5 a la semana. Predecir, con acierto, que el barril de petróleo bajaría de algo más de US$ 100 a cerca de US$ 50 habría parecido insólito y no creíble, pero así fue porque: el futuro es incierto.
El efecto de las diferencias de este año ha llevado a una competencia para anticipar, por ejemplo, un PIB más bajo para el 2015, tanto por instituciones nacionales e internacionales, las mismas que se pueden haber equivocado en sus pronósticos en el pasado reciente. Y por eso hay que preguntarse: ¿Qué certeza se puede tener de estas cifras del PIB? ¿Es que acaso han mejorado los métodos con los cuales las autoridades, los profesionales o los informantes han hecho estos nuevos pronósticos? Sería muy bueno saberlo.
Pero, ¿No sería posible que ocurrieran otros cambios en la dirección de la producción, el consumo, la inversión extranjera, los precios de las divisas, las tasas de interés, los excedentes por los precios del petróleo, los costos, las ofertas mundiales, etc., que llegaran a producir variaciones del PIB muy diferentes a las anunciadas?
Cuando se anticipa sólo un escenario negativo se está simplificando inadecuadamente la incertidumbre, que siempre estará presente cuando se estimen estados futuros. Pero tal vez, hay varias cuestiones graves en la anticipación: (1) creer que hay escenarios ciertos, (2) que hay decisores que los entiendan de esa manera y (3) que se gaste tanto en remuneraciones muy altas para persistir en los errores indicados en esta nota.
jueves, 11 de diciembre de 2014
PARA UN GOBIERNO EFECTIVO 2018-2022.
PARA UN GOBIERNO EFECTIVO 2018-2022.
Para construir y ejecutar un período de gobierno se pueden utilizar diferentes métodos, el de la administración es uno posible, con sus procesos de planificación (objetivos, estrategias, plazos, etapas), organización, dirección y control que determinan los objetivos a obtener, los recursos necesarios y disponibles, los procesos y los resultados o productos a obtener y que permiten comparar los resultados esperados con los logros y, así, evaluar la calidad del gobierno de turno.
Desde hace años que venimos pidiendo a los candidatos a la Presidencia que presente un proyecto que explique, según el método indicado u otro coherente, sus objetivos, los recursos disponibles y los resultados concretos que se pretende obtener al final de su período.
En la última elección esta petición no tuvo acogida y sólo se obtuvo conjuntos o listados de acciones, cuya interconexión no estaba precisada y, por lo mismo, no era posible anticipar los logros al final de los 4 años. Hasta se argumentó que no era necesario tener un plan para el nuevo gobierno porque a nadie le interesaba.
Por ejemplo, un programa de gobierno que no considera con la debida anticipación los recursos humanos y materiales que dispondrá está sujeto a cometer muchos errores. Invertirá tiempo en sopesar el realismo de las promesas realizadas, en construir agendas para problemas que son antiguos (educación, vivienda, tributos, energía, relaciones con países vecinos, igualdad, criminalidad, justicia para todos, etc.), habrá tareas inconexas, y se llegará a metas intermedias de dudosa calidad, con improvisación en las personas y en los procesos utilizados. Esto se corrobora con la urgencia en los procesos legislativos, con escasa discusión, que probablemente significa proyectos incompletos, con errores que se tienen que enmendar en cuanto se aplican.
Al terminar este año se esperan resultados poco alentadores en PIB, IPC, inversión (a pesar de un semestre de TPM negativa) y aumento de impuestos a toda la población. Estos resultados no se pueden comparar con los planes del gobierno para el año y tal vez ocurra lo mismo cuando se quiera evaluar, en Marzo de 2018, los logros del gobierno con las promesas realizadas el 2013.
Bajo estas circunstancias, se estima que los resultados a obtener a Marzo de 2018 serán una sorpresa, que tal vez agraden a algunas personas según sus ideologías, pero que no darán muchas luces a la comunidad, que verá un proceso de desarrollo y de igualdad imposible de evaluar en sus avances y que deseará que quién gobierne entre el 2018 y el 2022 tenga un programa coherente de gobierno.
Es por eso, con la debida anticipación, les pedimos a los presidenciales 2018 - 2022 que elijan el método que utilizarán para su plan de gobierno y de control y que empiecen ya a relatarlo, de manera que en el segundo semestre del 2017 los votantes puedan elegir, tomando como una base los resultados y metas que espera cumplir cada candidato, antes de la ir a las urnas.
Desde luego, muchos consultores de empresas y ciudadanos estarán dispuestos a colaborar en la aplicación de este u otro método, que concite un interés mayoritario.
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